eldiariodelarepublica.com
Una familia reconstruye la casa que perdió en un incendio

X

Una familia reconstruye la casa que perdió en un incendio


Casa-incendiada1Muchos piensan que el comienzo de un nuevo año es la oportunidad para comenzar de cero con algunas cosas que prometieron hacer y no cumplieron el año que se fue. Para los Sarmiento, en cambio, significará arrancar de cero en casi todo. Perdieron la totalidad de su humilde casa del barrio Las Mirandas bajo el poder de las llamas. Pero gracias a la ayuda de los vecinos y el Gobierno de la Provincia, que le dio una mano con los materiales de construcción, la joven familia ya trabaja levantando los muros de su nuevo hogar.
"No tengo ni ganas de celebrar el 2014 pero, al menos, agradezco poder contarla y, sobre todo, que no le pasó nada a mi familia", rescata Fabián y halla el consuelo cuando mira a su señora y su beba que carga en brazos.
Lo que quedó de su casa está en Urquiza al 763. En ese terreno los Sarmiento compartían la entrada y el patio con otras dos viviendas, donde viven los hermanos y la mamá de Fabián. "Acá vivimos desde hace catorce años. De a poco armamos la casita. Ya le habíamos hecho el contrapiso y todo", cuenta el muchacho de 22 años que, además, se gana la vida como albañil.
Allí, vivía con su joven novia, Brenda Olguín, y su hija de tres meses, Aylín Agustina.
Su casa era bien pequeña, no tenía más de tres metros de largo por seis de ancho. "Era una gran habitación donde teníamos nuestra pieza y las cosas de la cocina. Habíamos dividido una parte con una pared para que tuviera su dormitorio uno de mis hermanos", detalla.
El sábado, alrededor de las 7, la beba tosió y despertaron a Fabián y Brenda. "Uno de mis sobrinos había llegado tarde a la noche y, justo a esa hora, se había quemado el foco. Entonces él, para no despertar a nadie, encendió una vela, la dejó en su pieza y se fue a dormir con mi hermano", relata. "En algún momento la vela se cayó o algo pasó porque empezó a prenderse fuego", razona el muchacho mientras se lamenta.
Con lo primero que arrasaron las llamas fue con todo lo que era de madera, la cama y el techo de machimbre que cubría la precaria edificación. "Mi hermano y mi sobrino alcanzaron a salir rápido porque tenían una puerta en la habitación", cuenta.
"Con mi esposa tapamos a la beba y salimos. Después me volví a meter, para sacar la garrafa porque sino explotaba todo", narra y levanta las cejas como señal de que lo que les pasó pudo ser aún peor.
Casa-incendiada2
Según cuenta, la llegada de los bomberos se demoró unos cuarenta minutos porque no podían comunicarse por celular.
Los Sarmiento se quedaron sin cama, cuna, cocina, ropa y, lo más importante, los documentos. "Tengo una moto 110 en el taller, pero me quedé sin los papeles. Además, de la garrafa sólo nos queda la antena de Direc TV, de recuerdo, porque ya no tenemos televisor", repasa.
Ese mismo día, los vecinos que se enteraron del siniestro, no dudaron en colaborar con la familia con pañales y otros materiales que pudieran necesitar.
Pero la iniciativa de "volver a empezar" con un nuevo hogar vino del respaldo del Gobierno de la Provincia. "Con el Ministerio de la Vivienda conseguimos cuatrocientos blocks para que reconstruyamos la casa y ya gestionamos una ayuda económica para comprar otros materiales", comentó Carolina Sosa, la responsable de Desarrollo Social.
"Como todos mis hermanos son oficiales de albañilería, levantamos entre todos la casita. El sábado no pudimos hacer mucho porque llovió y el domingo avanzamos otro poco", recapitula el papá de 22 años. Quieren aprovechar al máximo el pequeño espacio y fabricar esta vez un "techo" con cocina, dormitorio y baño.
Aunque todo lo que les facilitaron es esencial para empezar, a los Sarmiento aún les falta mucho para terminar su hogar. "Si todo sale bien y conseguimos más arena y cemento, calculo que en dos semanas ya va a estar lista", estima con algo de esperanza.
 

Compartir en facebook
Compartir en twitter
Compartir en whatsapp
¿TE GUSTÓ LA NOTA?
TAGS
COMENTARIOS

Una familia reconstruye la casa que perdió en un incendio


Casa-incendiada1Muchos piensan que el comienzo de un nuevo año es la oportunidad para comenzar de cero con algunas cosas que prometieron hacer y no cumplieron el año que se fue. Para los Sarmiento, en cambio, significará arrancar de cero en casi todo. Perdieron la totalidad de su humilde casa del barrio Las Mirandas bajo el poder de las llamas. Pero gracias a la ayuda de los vecinos y el Gobierno de la Provincia, que le dio una mano con los materiales de construcción, la joven familia ya trabaja levantando los muros de su nuevo hogar.
"No tengo ni ganas de celebrar el 2014 pero, al menos, agradezco poder contarla y, sobre todo, que no le pasó nada a mi familia", rescata Fabián y halla el consuelo cuando mira a su señora y su beba que carga en brazos.
Lo que quedó de su casa está en Urquiza al 763. En ese terreno los Sarmiento compartían la entrada y el patio con otras dos viviendas, donde viven los hermanos y la mamá de Fabián. "Acá vivimos desde hace catorce años. De a poco armamos la casita. Ya le habíamos hecho el contrapiso y todo", cuenta el muchacho de 22 años que, además, se gana la vida como albañil.
Allí, vivía con su joven novia, Brenda Olguín, y su hija de tres meses, Aylín Agustina.
Su casa era bien pequeña, no tenía más de tres metros de largo por seis de ancho. "Era una gran habitación donde teníamos nuestra pieza y las cosas de la cocina. Habíamos dividido una parte con una pared para que tuviera su dormitorio uno de mis hermanos", detalla.
El sábado, alrededor de las 7, la beba tosió y despertaron a Fabián y Brenda. "Uno de mis sobrinos había llegado tarde a la noche y, justo a esa hora, se había quemado el foco. Entonces él, para no despertar a nadie, encendió una vela, la dejó en su pieza y se fue a dormir con mi hermano", relata. "En algún momento la vela se cayó o algo pasó porque empezó a prenderse fuego", razona el muchacho mientras se lamenta.
Con lo primero que arrasaron las llamas fue con todo lo que era de madera, la cama y el techo de machimbre que cubría la precaria edificación. "Mi hermano y mi sobrino alcanzaron a salir rápido porque tenían una puerta en la habitación", cuenta.
"Con mi esposa tapamos a la beba y salimos. Después me volví a meter, para sacar la garrafa porque sino explotaba todo", narra y levanta las cejas como señal de que lo que les pasó pudo ser aún peor.
Casa-incendiada2
Según cuenta, la llegada de los bomberos se demoró unos cuarenta minutos porque no podían comunicarse por celular.
Los Sarmiento se quedaron sin cama, cuna, cocina, ropa y, lo más importante, los documentos. "Tengo una moto 110 en el taller, pero me quedé sin los papeles. Además, de la garrafa sólo nos queda la antena de Direc TV, de recuerdo, porque ya no tenemos televisor", repasa.
Ese mismo día, los vecinos que se enteraron del siniestro, no dudaron en colaborar con la familia con pañales y otros materiales que pudieran necesitar.
Pero la iniciativa de "volver a empezar" con un nuevo hogar vino del respaldo del Gobierno de la Provincia. "Con el Ministerio de la Vivienda conseguimos cuatrocientos blocks para que reconstruyamos la casa y ya gestionamos una ayuda económica para comprar otros materiales", comentó Carolina Sosa, la responsable de Desarrollo Social.
"Como todos mis hermanos son oficiales de albañilería, levantamos entre todos la casita. El sábado no pudimos hacer mucho porque llovió y el domingo avanzamos otro poco", recapitula el papá de 22 años. Quieren aprovechar al máximo el pequeño espacio y fabricar esta vez un "techo" con cocina, dormitorio y baño.
Aunque todo lo que les facilitaron es esencial para empezar, a los Sarmiento aún les falta mucho para terminar su hogar. "Si todo sale bien y conseguimos más arena y cemento, calculo que en dos semanas ya va a estar lista", estima con algo de esperanza.
 

Logín