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Al progreso hay que ordenarlo

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Al progreso hay que ordenarlo

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Los pueblos que viven directa o indirectamente del campo celebran cada llegada de inversiones agropecuarias, pero también quieren que, por ejemplo, un depósito de insumos y agroquímicos esté lejos de sus casas, o que se establezcan límites claros hasta dónde se puede practicar agricultura y ganadería comercial o desarrollar explotaciones intensivas.
El Ministerio de Medio Ambiente concluyó una serie de talleres en los que recabó información de 31 localidades y otros tantos parajes comprendidos en el polígono de 900 mil hectáreas que comprenden las sierras centrales de San Luis.
Estos datos, aportados por vecinos, organizaciones intermedias e intendentes, será organizada y devuelta a los pueblos para que con ella elaboren modernos códigos urbanísticos que contemplen la convivencia entre el progreso y el cuidado de los recursos naturales.
El jefe del Programa Biodiversidad, Jorge Heider, no ocultó su entusiasmo por el alcance del trabajo, según explicó a Revista El Campo: "Por la forma que empezó a progresar San Luis en los últimos años, tenemos una oportunidad que es única a nivel país, porque la explosión se dio hace muy poco tiempo e incluso está recién comenzando en algunas localidades, estamos a tiempo para producir un quiebre, que sea un nuevo inicio y encaminar a cada uno de esos pueblos en lo que realmente quieren".
Los encuentros se realizaron en localidades cabeceras, como Villa de la Quebrada, Luján, Potrero de los Funes, San Martín y Tilisarao.
Nota-principal2
Juan Laugero, jefe del Subprograma Ordenamiento Ambiental Territorial dijo que esta iniciativa surgió por un pedido de ciudadanos y en especial de los intendentes, por el aumento progresivo de la actividad turística, desarrollos inmobiliarios, loteos, actividades productivas.
El caso más llamativo por lo reciente es Nogolí, donde importantes inversiones en olivos, almendros y nogales ya impactan en la comunidad y en las sierras: "Surge la necesidad de tener una planificación sustentable que permita el ordenamiento de todas estas actividades".
Heider indicó que son muchos municipios y parajes, muy diversos, incluidos en estos planes: "Cuando hablamos con cada intendente y los vecinos, remarcamos que aquí no hay recetas mágicas".
Si bien desde el Ministerio de Medio Ambiente se marcarán generalidades que servirán de guía, la idea es que en base a las necesidades del pueblo, ellos decidan qué impronta le darán a la localidad. Con esa definición, los técnicos del ministerio verán que no se pase por encima ninguna legislación.
Laugero aclaró que no se trata de prohibir ni evitar el crecimiento, ni frenar el progreso ni cualquier tipo de actividad: "Simplemente es ordenar; debemos tener en cuenta que trabajamos en un territorio muy vasto de 900 mil hectáreas, que es el polígono que comprende las sierras centrales de San Luis, donde hay 31 municipios, más parajes, la mitad las intendencias de la provincia".
La cartera de Medio Ambiente busca que los municipios, que son los que mejor conocen su territorio, definan ellos cómo quieren crecer, qué quieren de las sierras: "En base a eso, recabaremos esta suma de voluntades y lo englobaremos en un trabajo aún mayor que es el de las sierras, porque después vienen los territorios entre ejidos".
Hay muchas localidades que tiene códigos urbanísticos, otros que trabajan para tenerlo y otros que a partir ahora comenzarán a elaborarlo.
La intención es que los que ya tienen código, lo revean en base a lo que la gente dijo en los talleres, señaló Heider: "Los intendentes se prendieron a la iniciativa y mostraron que están abiertos porque ven que la sociedad también está pidiendo".

Las sierras centrales de San Luis concentran el 80 por ciento de los acuíferos de la provincia.



Laugero propone evitar que los años vayan pasando y que al estar sin ordenamiento, los pueblos tengan un crecimiento espontáneo: "La falta de planificación conduce a un crecimiento espontáneo, como el que se observa en varios lugares, como por ejemplo en el camino entre La Punta y Nogolí, que a mano derecha se observan emprendimientos mezclados, barrios cerrados desmontados y otros con la flora conservada. Es un modelo de crecimiento que nadie quiere".
El funcionario advirtió que las sierras centrales conforman una zona donde están los acuíferos que concentran el 80 por ciento del agua de la provincia e insistió en que también deben cuidarse los bosques y ver cómo crecerán las ciudades.
Para Heider, el ordenamiento de cada localidad, más todo lo que se viene haciendo desde el ministerio con legislación y el control de las zonas que quedan afuera de los ejidos, contribuirá a una mejor calidad de vida: "Asegura el presente y el futuro, no sólo de los que viven, sino de los que vendrán a invertir, mejorando la calidad económica de los loteos, cabañas y hoteles. Al haber un orden y tener las reglas claras, no surgirán problemas que hoy son comunes, como poner un loteo mal ordenado y sin planificación, lo que baja el valor de las propiedades vecinas".
Para este ordenamiento, el ministerio pone a disposición una serie de herramientas, como digitalización, imágenes satelitales, sistema de información geográfica, normativa ambiental, ordenamiento de bosques, escorrentías, estudios de suelos, entre otros.
"Nos encargamos de hacer mucha docencia con la legislación nacional, provincial y municipal", concluyó Laugero.
 

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Los pueblos que viven directa o indirectamente del campo celebran cada llegada de inversiones agropecuarias, pero también quieren que, por ejemplo, un depósito de insumos y agroquímicos esté lejos de sus casas, o que se establezcan límites claros hasta dónde se puede practicar agricultura y ganadería comercial o desarrollar explotaciones intensivas.
El Ministerio de Medio Ambiente concluyó una serie de talleres en los que recabó información de 31 localidades y otros tantos parajes comprendidos en el polígono de 900 mil hectáreas que comprenden las sierras centrales de San Luis.
Estos datos, aportados por vecinos, organizaciones intermedias e intendentes, será organizada y devuelta a los pueblos para que con ella elaboren modernos códigos urbanísticos que contemplen la convivencia entre el progreso y el cuidado de los recursos naturales.
El jefe del Programa Biodiversidad, Jorge Heider, no ocultó su entusiasmo por el alcance del trabajo, según explicó a Revista El Campo: "Por la forma que empezó a progresar San Luis en los últimos años, tenemos una oportunidad que es única a nivel país, porque la explosión se dio hace muy poco tiempo e incluso está recién comenzando en algunas localidades, estamos a tiempo para producir un quiebre, que sea un nuevo inicio y encaminar a cada uno de esos pueblos en lo que realmente quieren".
Los encuentros se realizaron en localidades cabeceras, como Villa de la Quebrada, Luján, Potrero de los Funes, San Martín y Tilisarao.
Nota-principal2
Juan Laugero, jefe del Subprograma Ordenamiento Ambiental Territorial dijo que esta iniciativa surgió por un pedido de ciudadanos y en especial de los intendentes, por el aumento progresivo de la actividad turística, desarrollos inmobiliarios, loteos, actividades productivas.
El caso más llamativo por lo reciente es Nogolí, donde importantes inversiones en olivos, almendros y nogales ya impactan en la comunidad y en las sierras: "Surge la necesidad de tener una planificación sustentable que permita el ordenamiento de todas estas actividades".
Heider indicó que son muchos municipios y parajes, muy diversos, incluidos en estos planes: "Cuando hablamos con cada intendente y los vecinos, remarcamos que aquí no hay recetas mágicas".
Si bien desde el Ministerio de Medio Ambiente se marcarán generalidades que servirán de guía, la idea es que en base a las necesidades del pueblo, ellos decidan qué impronta le darán a la localidad. Con esa definición, los técnicos del ministerio verán que no se pase por encima ninguna legislación.
Laugero aclaró que no se trata de prohibir ni evitar el crecimiento, ni frenar el progreso ni cualquier tipo de actividad: "Simplemente es ordenar; debemos tener en cuenta que trabajamos en un territorio muy vasto de 900 mil hectáreas, que es el polígono que comprende las sierras centrales de San Luis, donde hay 31 municipios, más parajes, la mitad las intendencias de la provincia".
La cartera de Medio Ambiente busca que los municipios, que son los que mejor conocen su territorio, definan ellos cómo quieren crecer, qué quieren de las sierras: "En base a eso, recabaremos esta suma de voluntades y lo englobaremos en un trabajo aún mayor que es el de las sierras, porque después vienen los territorios entre ejidos".
Hay muchas localidades que tiene códigos urbanísticos, otros que trabajan para tenerlo y otros que a partir ahora comenzarán a elaborarlo.
La intención es que los que ya tienen código, lo revean en base a lo que la gente dijo en los talleres, señaló Heider: "Los intendentes se prendieron a la iniciativa y mostraron que están abiertos porque ven que la sociedad también está pidiendo".

Las sierras centrales de San Luis concentran el 80 por ciento de los acuíferos de la provincia.



Laugero propone evitar que los años vayan pasando y que al estar sin ordenamiento, los pueblos tengan un crecimiento espontáneo: "La falta de planificación conduce a un crecimiento espontáneo, como el que se observa en varios lugares, como por ejemplo en el camino entre La Punta y Nogolí, que a mano derecha se observan emprendimientos mezclados, barrios cerrados desmontados y otros con la flora conservada. Es un modelo de crecimiento que nadie quiere".
El funcionario advirtió que las sierras centrales conforman una zona donde están los acuíferos que concentran el 80 por ciento del agua de la provincia e insistió en que también deben cuidarse los bosques y ver cómo crecerán las ciudades.
Para Heider, el ordenamiento de cada localidad, más todo lo que se viene haciendo desde el ministerio con legislación y el control de las zonas que quedan afuera de los ejidos, contribuirá a una mejor calidad de vida: "Asegura el presente y el futuro, no sólo de los que viven, sino de los que vendrán a invertir, mejorando la calidad económica de los loteos, cabañas y hoteles. Al haber un orden y tener las reglas claras, no surgirán problemas que hoy son comunes, como poner un loteo mal ordenado y sin planificación, lo que baja el valor de las propiedades vecinas".
Para este ordenamiento, el ministerio pone a disposición una serie de herramientas, como digitalización, imágenes satelitales, sistema de información geográfica, normativa ambiental, ordenamiento de bosques, escorrentías, estudios de suelos, entre otros.
"Nos encargamos de hacer mucha docencia con la legislación nacional, provincial y municipal", concluyó Laugero.
 

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