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En San Luis, el campo va a la Universidad

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En San Luis, el campo va a la Universidad

Por Juan Luna


El fin de año suele ser el momento ideal para detener la marcha y ver por el espejo retrovisor todo el camino que se ha recorrido. Pero también es el tiempo de mirar hacia adelante y tomar las decisiones necesarias para enfrentar el nuevo año que se aproxima. Por estos días, muchos jóvenes y no tan jóvenes se encuentran en una encrucijada clave para encaminar sus futuros: elegir qué carrera estudiar.


No es una decisión fácil y a más de uno la incertidumbre lo desvela. Para todos aquellos que están indecisos pero tienen claro que quieren una profesión orientada hacia lo rural, la revista El Campo propone un muestrario de las distintas posibilidades que ofrecen las universidades sanluiseñas, que están ligadas de una u otra manera al extenso y variado mundo agropecuario.


Es que cada vez hay una mayor conciencia de que para intervenir en los negocios rurales es necesario capacitarse y profesionalizarse. Ya no basta con disponer de una parcela de tierra y el coraje para arremangarse y manejar un tractor, ahora es indispensable tener una formación técnica y teórica en el manejo de suelos, agua, animales y en el agregado de valor.


En San Luis existen varias oportunidades a tener en cuenta. El título con más trayectoria lo ofrece la Universidad Nacional de San Luis (UNSL) con la ingeniería agronómica, aunque también propone una tecnicatura en apicultura. La joven Universidad Nacional de Villa Mercedes (UNViMe) puso sobre la mesa dos nuevas opciones para la agroindustria y los alimentos. La Universidad Católica de Cuyo (UCCuyo), por su parte, es una cuna importante de veterinarios que pueden volcarse hacia el campo y tiene además un pregrado para los agronegocios en Quines. Y aunque la Universidad Nacional de Comechingones está en pleno proceso de creación, promete una formación orientada hacia el medio ambiente, los recursos hídricos y las energías renovables.


De modo que los inquietos pueden retomar la calma y tomar nota porque las opciones son muchas y todas de calidad.



UNSL: agrónomos y apicultores


Desde hace 42 años, la UNSL forma a los agrónomos que aportan su mirada profesional a los campos de toda la provincia. La carrera se dicta en la Facultad de Ingeniería y Ciencias Agropecuarias (FICA), que hasta hace algunos años se conocía como FICES, y que tiene su asiento en Villa Mercedes.


Es uno de los proyectos más antiguos porque fue incorporado desde la primera oferta académica, cuando la Universidad fue creada en 1974. Desde entonces, han pasado por sus aulas cientos y cientos de estudiantes que llegaron a convertirse en los ingenieros que asesoran, investigan y ejecutan proyectos en las tierras de San Luis.


El plan de estudios tiene una duración de cinco años. “Los tres años básicos son los típicos de una ingeniería, en los que ven todos los procesos biológicos, con una muy fuerte formación en matemática, física y química. Pero desde el tercer año la carrera empieza a ser más específica. "Tienen una formación fuerte en recursos naturales como suelo y agua y todo lo que es orientado en la región semiárida, en la producción de forrajes, pastizales naturales y ganadería”, detalló Marcela Ruiz, directora de la carrera.


Sin embargo, sostuvo que “no se desconoce todo el cambio que ha tenido la provincia. Por eso, hay una continua incorporación de materias sobre los avances tecnológicos desde el punto de vista del riego y de la agricultura".


Así, a las asignaturas obligatorias les suman optativas como apicultura, productos madereros no forestales, arbolado urbano, parques y jardines, floricultura y análisis ambiental.


La intención es que los alumnos tengan un equilibrio entre el componente teórico y el práctico. Por eso, en las 19 hectáreas del campus del edificio propio, tienen un espacio experimental para realizar algunos ensayos y clases. Además, realizan visitas a establecimientos que se especializan en cultivos no tradicionales en la provincia como la vitivinicultura y el algodón, entre otros.


Por lo tanto, el egresado puede desempeñarse en cualquiera de los ámbitos de la producción agropecuaria y ocupar un rol como asesor o como gestor de sus propios emprendimientos. “En los últimos diez años, tenemos un promedio de 50 ingresantes cada cursada y un promedio de egreso de diez alumnos por año”, apuntó Ruiz. Otra ventaja es que al contar con la acreditación de Coneau, los egresados no tienen que validar su título para ejercer en otras partes del país. De hecho, la comisión de carrera se encuentra en tratativas para lograr el aval de ARCU-SUR, el sistema de acreditaciones del Mercosur. De modo que “nuestros alumnos tampoco van a tener que validar sus títulos para ejercer en Brasil, Colombia, Paraguay o Chile, explicó.


Pero además, la FICA tiene una tecnicatura específica en apicultura, que no se dicta todos los años sino que se abre en función del interés y la posición de la miel en el mercado. Dura dos años y ofrece una formación para el manejo de colmenas, sanidad de las abejas, especies florales benéficas y todos los aspectos para mejorar la producción de los apiarios de la provincia.



UNViMe y la industria


La UNViMe tiene pocos años de vida, pero desde su génesis pensó en incorporar carreras que respondan a las necesidades de Villa Mercedes y su región. Así, la Escuela de Ingeniería ofrece una ingeniería en agroindustria con el fin de cubrir todo ese gran espectro de producción que comienza una vez que los cultivos o la carne, salen del campo.


La carrera es más que oportuna para una ciudad que tiene un gran potencial industrial, con fábricas de punta radicadas en su territorio. “Se estudia desde la materia prima hasta la logística del transporte y todo lo que hace a la formación integral del producto. Dentro de ese abanico se busca hacer que esa cadena sea la óptima para responder a la demanda regional que tenemos y geográficamente donde estamos ubicados”, explicó Evelina Frontera, directora de la dependencia.


La carrera tiene una duración de cinco años y se dicta en el complejo áulico que la institución tiene en el Centro Cívico. Pero en su sede de Justo Daract dictan otro trayecto vinculado a la industria y al agro. Se trata de una tecnicatura en agroalimentos que forma al estudiante en “la actividad del procesamiento de los alimentos que provienen del campo. Vemos todas las operaciones y la tecnología de los lácteos, de deshidratados, de la preservación de las carnes y los vegetales, cadenas de frío, envasados y almacenamiento, todo hasta llevarlo a la mesa”, detalló la profesora Silvia Miró. Dura tres años y es una buena opción para los daractenses que egresan de la escuela agrotécnica.



UCCuyo: animales y negocios


Desde 2008, la sede sanluiseña de la UCCuyo ofrece la carrera de medicina veterinaria. Y si bien la disciplina abarca todo tipo de sanidad animal, una de las orientaciones posibles es hacia los sistemas de producción.


“En esa área de producción tratamos con los animales domésticos que tienen un fin con el hombre, ya sea de compañía o de producción. Se ve todo lo que son bovinos; los porcinos, que están en aumento en la provincia; los caprinos, que es la cría tradicional de la zona; ovinos y aves, ya sean parrilleras o ponedoras de huevos”, explicó Paula Frigerio, secretaria académica de la Facultad de Ciencias Veterinarias.


El asesoramiento médico es cada vez más necesario en los rodeos y en la producción de carne. "Sobre todo en lo que hace a la sanidad, ya sea por enfermedades propias de los animales o las zoonóticas, en todo el aspecto nutricional y para conducir un ambiente productivo que incluya también el bienestar animal", expresó. El trayecto dura cinco años y un cuatrimestre.


En su sede de Quines, la facultad también dicta una tecnicatura en administración de agronegocios. "Dura tres años y tiene una inclinación hacia lo agrícola para los chicos que quieren perfeccionar el manejo de los campos", explicó la secretaria.


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En San Luis, el campo va a la Universidad

A ensuciarse las manos. Las prácticas son tan importantes como la formación teórica.

El fin de año suele ser el momento ideal para detener la marcha y ver por el espejo retrovisor todo el camino que se ha recorrido. Pero también es el tiempo de mirar hacia adelante y tomar las decisiones necesarias para enfrentar el nuevo año que se aproxima. Por estos días, muchos jóvenes y no tan jóvenes se encuentran en una encrucijada clave para encaminar sus futuros: elegir qué carrera estudiar.


No es una decisión fácil y a más de uno la incertidumbre lo desvela. Para todos aquellos que están indecisos pero tienen claro que quieren una profesión orientada hacia lo rural, la revista El Campo propone un muestrario de las distintas posibilidades que ofrecen las universidades sanluiseñas, que están ligadas de una u otra manera al extenso y variado mundo agropecuario.


Es que cada vez hay una mayor conciencia de que para intervenir en los negocios rurales es necesario capacitarse y profesionalizarse. Ya no basta con disponer de una parcela de tierra y el coraje para arremangarse y manejar un tractor, ahora es indispensable tener una formación técnica y teórica en el manejo de suelos, agua, animales y en el agregado de valor.


En San Luis existen varias oportunidades a tener en cuenta. El título con más trayectoria lo ofrece la Universidad Nacional de San Luis (UNSL) con la ingeniería agronómica, aunque también propone una tecnicatura en apicultura. La joven Universidad Nacional de Villa Mercedes (UNViMe) puso sobre la mesa dos nuevas opciones para la agroindustria y los alimentos. La Universidad Católica de Cuyo (UCCuyo), por su parte, es una cuna importante de veterinarios que pueden volcarse hacia el campo y tiene además un pregrado para los agronegocios en Quines. Y aunque la Universidad Nacional de Comechingones está en pleno proceso de creación, promete una formación orientada hacia el medio ambiente, los recursos hídricos y las energías renovables.


De modo que los inquietos pueden retomar la calma y tomar nota porque las opciones son muchas y todas de calidad.



UNSL: agrónomos y apicultores


Desde hace 42 años, la UNSL forma a los agrónomos que aportan su mirada profesional a los campos de toda la provincia. La carrera se dicta en la Facultad de Ingeniería y Ciencias Agropecuarias (FICA), que hasta hace algunos años se conocía como FICES, y que tiene su asiento en Villa Mercedes.


Es uno de los proyectos más antiguos porque fue incorporado desde la primera oferta académica, cuando la Universidad fue creada en 1974. Desde entonces, han pasado por sus aulas cientos y cientos de estudiantes que llegaron a convertirse en los ingenieros que asesoran, investigan y ejecutan proyectos en las tierras de San Luis.


El plan de estudios tiene una duración de cinco años. “Los tres años básicos son los típicos de una ingeniería, en los que ven todos los procesos biológicos, con una muy fuerte formación en matemática, física y química. Pero desde el tercer año la carrera empieza a ser más específica. "Tienen una formación fuerte en recursos naturales como suelo y agua y todo lo que es orientado en la región semiárida, en la producción de forrajes, pastizales naturales y ganadería”, detalló Marcela Ruiz, directora de la carrera.


Sin embargo, sostuvo que “no se desconoce todo el cambio que ha tenido la provincia. Por eso, hay una continua incorporación de materias sobre los avances tecnológicos desde el punto de vista del riego y de la agricultura".


Así, a las asignaturas obligatorias les suman optativas como apicultura, productos madereros no forestales, arbolado urbano, parques y jardines, floricultura y análisis ambiental.


La intención es que los alumnos tengan un equilibrio entre el componente teórico y el práctico. Por eso, en las 19 hectáreas del campus del edificio propio, tienen un espacio experimental para realizar algunos ensayos y clases. Además, realizan visitas a establecimientos que se especializan en cultivos no tradicionales en la provincia como la vitivinicultura y el algodón, entre otros.


Por lo tanto, el egresado puede desempeñarse en cualquiera de los ámbitos de la producción agropecuaria y ocupar un rol como asesor o como gestor de sus propios emprendimientos. “En los últimos diez años, tenemos un promedio de 50 ingresantes cada cursada y un promedio de egreso de diez alumnos por año”, apuntó Ruiz. Otra ventaja es que al contar con la acreditación de Coneau, los egresados no tienen que validar su título para ejercer en otras partes del país. De hecho, la comisión de carrera se encuentra en tratativas para lograr el aval de ARCU-SUR, el sistema de acreditaciones del Mercosur. De modo que “nuestros alumnos tampoco van a tener que validar sus títulos para ejercer en Brasil, Colombia, Paraguay o Chile, explicó.


Pero además, la FICA tiene una tecnicatura específica en apicultura, que no se dicta todos los años sino que se abre en función del interés y la posición de la miel en el mercado. Dura dos años y ofrece una formación para el manejo de colmenas, sanidad de las abejas, especies florales benéficas y todos los aspectos para mejorar la producción de los apiarios de la provincia.



UNViMe y la industria


La UNViMe tiene pocos años de vida, pero desde su génesis pensó en incorporar carreras que respondan a las necesidades de Villa Mercedes y su región. Así, la Escuela de Ingeniería ofrece una ingeniería en agroindustria con el fin de cubrir todo ese gran espectro de producción que comienza una vez que los cultivos o la carne, salen del campo.


La carrera es más que oportuna para una ciudad que tiene un gran potencial industrial, con fábricas de punta radicadas en su territorio. “Se estudia desde la materia prima hasta la logística del transporte y todo lo que hace a la formación integral del producto. Dentro de ese abanico se busca hacer que esa cadena sea la óptima para responder a la demanda regional que tenemos y geográficamente donde estamos ubicados”, explicó Evelina Frontera, directora de la dependencia.


La carrera tiene una duración de cinco años y se dicta en el complejo áulico que la institución tiene en el Centro Cívico. Pero en su sede de Justo Daract dictan otro trayecto vinculado a la industria y al agro. Se trata de una tecnicatura en agroalimentos que forma al estudiante en “la actividad del procesamiento de los alimentos que provienen del campo. Vemos todas las operaciones y la tecnología de los lácteos, de deshidratados, de la preservación de las carnes y los vegetales, cadenas de frío, envasados y almacenamiento, todo hasta llevarlo a la mesa”, detalló la profesora Silvia Miró. Dura tres años y es una buena opción para los daractenses que egresan de la escuela agrotécnica.



UCCuyo: animales y negocios


Desde 2008, la sede sanluiseña de la UCCuyo ofrece la carrera de medicina veterinaria. Y si bien la disciplina abarca todo tipo de sanidad animal, una de las orientaciones posibles es hacia los sistemas de producción.


“En esa área de producción tratamos con los animales domésticos que tienen un fin con el hombre, ya sea de compañía o de producción. Se ve todo lo que son bovinos; los porcinos, que están en aumento en la provincia; los caprinos, que es la cría tradicional de la zona; ovinos y aves, ya sean parrilleras o ponedoras de huevos”, explicó Paula Frigerio, secretaria académica de la Facultad de Ciencias Veterinarias.


El asesoramiento médico es cada vez más necesario en los rodeos y en la producción de carne. "Sobre todo en lo que hace a la sanidad, ya sea por enfermedades propias de los animales o las zoonóticas, en todo el aspecto nutricional y para conducir un ambiente productivo que incluya también el bienestar animal", expresó. El trayecto dura cinco años y un cuatrimestre.


En su sede de Quines, la facultad también dicta una tecnicatura en administración de agronegocios. "Dura tres años y tiene una inclinación hacia lo agrícola para los chicos que quieren perfeccionar el manejo de los campos", explicó la secretaria.


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