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Las escuelas pueden visitar la "fábrica" de árboles de San Luis

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Las escuelas pueden visitar la "fábrica" de árboles de San Luis


Los chicos de la escuela digital "Albert Einstein" inauguraron el ciclo de visitas al predio de la ex Colonia Hogar, con el que el Gobierno busca que alumnos de toda la provincia puedan conocer más sobre la especie paulownia y la importancia de las plantas nativas. Los técnicos encargados del predio y la producción de árboles aprovecharon la ocasión y armaron un camino con especies de la zona, en el que los niños participaron, con pico y pala en mano, de la siembra.



Dos cursos de la escuela, con alumnos de entre 10 y 11 años, escucharon atentamente a los especialistas, quienes les mostraron las características y beneficios de los árboles que se producen y que tienen distintos fines, entre ellos  recuperar el balance hídrico de la Cuenca del Morro. 



Al llegar, los recibió el jefe de área de Forestación San Luis, Pablo Pensotti, quien dio detalles de lo que luego iban a mostrarles a los alumnos del nivel primario. “Con esta visita inauguramos un ciclo que va a tener nuestro predio durante todo el año. Serán jornadas forestales para compartir con niños en edad escolar. Con la escuela digital vamos a hacer un paseo por cada uno de los cinco viveros para contarles sobre el proyecto paulownia y el de nativas, además de hacer un poco de historia sobre cómo comenzó la producción el año pasado”, aseguró.



Como una forma más pedagógica para captar la atención de los pequeños, armaron una actividad en la que todos pudieron experimentar los resultados de los trabajos en los invernaderos. “Los chicos inauguraron el Sendero Educativo de Nativas. Allí plantaron algunas especies como aguaribay o quebracho blanco, al tiempo que la ingeniera Soledad Arrieta les explicaba lo complejo que es hacer cada uno de los pasos del desarrollo de los árboles y de la importancia de tenerlos”, aseguró Pensotti, que junto a sus compañeros llevó adelante un encuentro 'pasado por agua'.  



“Para la producción de árboles autóctonos se han fusionado dos programas del Ministerio de Medio Ambiente, Campo y Producción;  uno es el de Biodiversidad y el otro el Forestal y Frutihortícola. Se trata de los primeros viveros de este tipo que tiene la provincia, lo que resulta un desafío para todos. Los árboles que ya tenemos están listos para ser plantados a la vera de las rutas puntanas”, dijo, y aprovechó la ocasión para destacar los trabajos que se hacen en la conflictiva Cuenca del Morro y en la que ellos participan con el traslado de las especies hasta el vivero de Villa Mercedes.  



Por su parte, Arrieta, que pertenece al Programa Biodiversidad, explicó su función en la producción de plantas locales y la importancia que tienen. “Es vital que los niños conozcan las nativas que ocupan nuestro territorio. Se trata de nuestro patrimonio cultural. Tenemos varias especies que han sido aprovechadas ancestralmente. Los algarrobos están entre ellas y los aborígenes lo sabían porque daba protección, alimento y lo usaban como medicina. En general, todas las nativas tienen sus características y es importante que se tome conciencia y se valore lo que es nuestro”. 



“Arrancamos con el proyecto en agosto de 2016. Lo primero que hicimos fue cultivar caldenes porque los guardaparques de la reserva de La Florida recolectaron las chauchas. Ahí descubrimos que el proceso que se le da a la semilla es muy particular. La vaina es dura, por lo que hay que someterla a distintos tratamientos para ablandarla. Luego hay que cortarla para obtener la semilla, después se hacen tareas para que la germinación comience”, explicó.



Cultivar esa clase de plantas no es soplar y hacer botellas. “Cada especie tiene su tratamiento, que en general se trata de procesos lentos y que requieren de un trabajo manual, casi artesanal. De todas maneras, en seis meses hemos podido producir cerca de 7.000 ejemplares, de los cuales más de la mitad son caldenes. Muchas del total de la producción se encuentran fuera de los invernaderos, en la etapa de rustificación, que sirve para que se adapten a las condiciones naturales del clima”, comentó Arrieta.  
“El objetivo de producir plantas autóctonas es remediar los ambientes degradados. En San Luis se dan dos situaciones prioritarias: una es la Cuenca del Morro y la otra son las zonas afectadas por los incendios. En una primera etapa comenzaremos en la zona  cerca de Villa Mercedes”, cerró. 


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Las escuelas pueden visitar la "fábrica" de árboles de San Luis

Los niños participaron en la creación del camino, que armaron con plantas autóctonas de San Luis.

Los chicos de la escuela digital "Albert Einstein" inauguraron el ciclo de visitas al predio de la ex Colonia Hogar, con el que el Gobierno busca que alumnos de toda la provincia puedan conocer más sobre la especie paulownia y la importancia de las plantas nativas. Los técnicos encargados del predio y la producción de árboles aprovecharon la ocasión y armaron un camino con especies de la zona, en el que los niños participaron, con pico y pala en mano, de la siembra.



Dos cursos de la escuela, con alumnos de entre 10 y 11 años, escucharon atentamente a los especialistas, quienes les mostraron las características y beneficios de los árboles que se producen y que tienen distintos fines, entre ellos  recuperar el balance hídrico de la Cuenca del Morro. 



Al llegar, los recibió el jefe de área de Forestación San Luis, Pablo Pensotti, quien dio detalles de lo que luego iban a mostrarles a los alumnos del nivel primario. “Con esta visita inauguramos un ciclo que va a tener nuestro predio durante todo el año. Serán jornadas forestales para compartir con niños en edad escolar. Con la escuela digital vamos a hacer un paseo por cada uno de los cinco viveros para contarles sobre el proyecto paulownia y el de nativas, además de hacer un poco de historia sobre cómo comenzó la producción el año pasado”, aseguró.



Como una forma más pedagógica para captar la atención de los pequeños, armaron una actividad en la que todos pudieron experimentar los resultados de los trabajos en los invernaderos. “Los chicos inauguraron el Sendero Educativo de Nativas. Allí plantaron algunas especies como aguaribay o quebracho blanco, al tiempo que la ingeniera Soledad Arrieta les explicaba lo complejo que es hacer cada uno de los pasos del desarrollo de los árboles y de la importancia de tenerlos”, aseguró Pensotti, que junto a sus compañeros llevó adelante un encuentro 'pasado por agua'.  



“Para la producción de árboles autóctonos se han fusionado dos programas del Ministerio de Medio Ambiente, Campo y Producción;  uno es el de Biodiversidad y el otro el Forestal y Frutihortícola. Se trata de los primeros viveros de este tipo que tiene la provincia, lo que resulta un desafío para todos. Los árboles que ya tenemos están listos para ser plantados a la vera de las rutas puntanas”, dijo, y aprovechó la ocasión para destacar los trabajos que se hacen en la conflictiva Cuenca del Morro y en la que ellos participan con el traslado de las especies hasta el vivero de Villa Mercedes.  



Por su parte, Arrieta, que pertenece al Programa Biodiversidad, explicó su función en la producción de plantas locales y la importancia que tienen. “Es vital que los niños conozcan las nativas que ocupan nuestro territorio. Se trata de nuestro patrimonio cultural. Tenemos varias especies que han sido aprovechadas ancestralmente. Los algarrobos están entre ellas y los aborígenes lo sabían porque daba protección, alimento y lo usaban como medicina. En general, todas las nativas tienen sus características y es importante que se tome conciencia y se valore lo que es nuestro”. 



“Arrancamos con el proyecto en agosto de 2016. Lo primero que hicimos fue cultivar caldenes porque los guardaparques de la reserva de La Florida recolectaron las chauchas. Ahí descubrimos que el proceso que se le da a la semilla es muy particular. La vaina es dura, por lo que hay que someterla a distintos tratamientos para ablandarla. Luego hay que cortarla para obtener la semilla, después se hacen tareas para que la germinación comience”, explicó.



Cultivar esa clase de plantas no es soplar y hacer botellas. “Cada especie tiene su tratamiento, que en general se trata de procesos lentos y que requieren de un trabajo manual, casi artesanal. De todas maneras, en seis meses hemos podido producir cerca de 7.000 ejemplares, de los cuales más de la mitad son caldenes. Muchas del total de la producción se encuentran fuera de los invernaderos, en la etapa de rustificación, que sirve para que se adapten a las condiciones naturales del clima”, comentó Arrieta.  
“El objetivo de producir plantas autóctonas es remediar los ambientes degradados. En San Luis se dan dos situaciones prioritarias: una es la Cuenca del Morro y la otra son las zonas afectadas por los incendios. En una primera etapa comenzaremos en la zona  cerca de Villa Mercedes”, cerró. 


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