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Espacio Planeta Xilium - | 25-08-2013 | 08:28 |

Borges

Por Alberto Rodríguez Saá
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Jorge Luis Borges, nacido el 24 de agosto de 1899, un día antes del Día de San Luis, era descendiente, sobrino bisnieto de Juan Crisóstomo Lafinur, nacido en San Luis. Entonces varias veces, tres o cuatro, Borges visitó la ciudad con motivo del Día de San Luis. Venía un día antes, pernoctaba el día de su cumpleaños, porque era invitado a dar conferencias. Esto sucedió dos veces. Y algunas veces lo invitaron a la Casa de San Luis por saber que era descendiente de Juan Crisóstomo Lafinur.
Así que por ese pequeño hecho, por motivos cronológicos y también un poquito afectivos, nosotros tenemos una mirada especial sobre el nacimiento de don Jorge Luis Borges. Los que nacimos en San Luis, queremos a San Luis, y también por supuesto, a don Jorge Luis Borges.
Poeta, escritor, yo diría que es el más grande escritor argentino del siglo XX. Agrego: el más grande escritor latinoamericano del siglo XX. Agrego: el más grande escritor de la lengua hispana del siglo XX. Agrego: uno de los más grandes escritores de la humanidad del siglo XX.
Y siempre es controversial de por qué no se le dio el Premio Nobel, de por qué sí o por qué no… ¿Qué interesa?... ¿Qué interesa? Es una manera de molestarlo, nada más. No necesitaba el Premio Nobel, ni lo necesita un genio, un talento maravilloso.
¿Sabés qué tenía de extraordinario? Que no se sometía a los fanatismos. Que tenía una cabeza abierta. Un hombre inteligente. Aceptaba todas las ideas.
Considerando que a su madre la persiguió el peronismo y que a él lo persiguió el peronismo, dijo algo sobre el peronismo que es realmente maravilloso, que demuestra una enorme ternura y que no hay por qué molestarse. Le preguntaron qué opinaba del peronismo y Borges dijo así: “Los peronistas no son ni buenos ni malos, son incorregibles”. Y eso es de mucha ternura para quien era un adversario.
Hoy se ha escrito una suerte de obra teatral sobre un supuesto diálogo imaginario entre Perón y Borges, y es maravilloso porque siendo Perón el más grande político del siglo XX en Argentina, hacer algo controversial con Jorge Luis Borges, un hombre del pensamiento más grande de la Argentina, es maravilloso.
¡Es tanta la obra de Borges, y son tantas las universidades del mundo que tienen una cátedra sobre él!
A los once años, Jorge Luis Borges, que... imaginate... era un piojito, un niño de la escuela primaria, tradujo a Oscar Wilde, y en su traducción, el niño pretencioso quería superar el original. O sea, lo iba corrigiendo. Es un genio. Solamente un chico tan atrevido puede llegar a la genialidad.
Escribió “Historia universal de la infamia”, donde está incluido “El espantoso redentor Lázaro Morel”, escrito sobre la Inquisición, es maravilloso. “El impostor inverosímil Tom Castro”, “La viuda Ching pirata”, “El hombre de la esquina rosada”, “Un teólogo en la muerte”, “La cámara de la estatua”, “Historia de los dos que soñaron”, “El brujo postergado”, “Ficciones”, “El jardín de los senderos que se bifurcan”, “El acercamiento de Almotásim”, “Pierre Menard, autor del Quijote”… éste es un cuento de los máximos de Borges. “Las ruinas circulares”, “La lotería en Babilonia”, “La biblioteca de Babel”, “Artificios”, “El Aleph”, “El informe de Brodie”, “El libro de arena”, “La memoria de Shakespeare”, “Ensayos”, “Inquisiciones”, “Otras Inquisiciones”, bueno… poesías, poesías, poesías.
“Antologías”, “Conferencias”, que después de su muerte fueron publicadas. Las conferencias de Borges hay que leerlas porque son clases magistrales y extraordinarias de literatura. Hay que leerlas. Un genio total.
Dicen que un día fueron Adolfo Bioy Casares y Borges a la Casa de San Luis invitados para el Día de San Luis, para hacer una víspera esperando el aniversario. Y dicen que Borges estaba preocupado porque llegó y se empezaron a escuchar guitarras que tocaban el cancionero cuyano. Y él dijo: “Yo que desciendo de Lafinur, a él que le gustaba tanto Mozart”. ¡Lo habían hecho escuchar el cancionero cuyano!
(Comienza la reproducción de un audio de Borges)
Milonga de Jacinto Chiclana

Me acuerdo, fue en Balvanera,
en una noche lejana,
que alguien dejó caer el nombre
de un tal Jacinto Chiclana.

Algo se dijo también
de una esquina y un cuchillo.
Los años nos dejan ver
el entrevero y el brillo.

¡Quién sabe por qué razón
me anda buscando ese nombre!
Me gustaría saber
cómo habrá sido aquel hombre.

Alto lo veo y cabal,
con el alma comedida;
capaz de no alzar la voz
y de jugarse la vida.

Nadie con paso más firme
habrá pisado la Tierra.
Nadie habrá habido como él
en el amor y en la guerra.

Sobre la huerta y el patio
las torres de Balvanera
y aquella muerte casual
en una esquina cualquiera.

No veo los rasgos. Veo,
bajo el farol amarillo,
el choque de hombres o sombras
Y esa víbora, el cuchillo.

Acaso en aquel momento
en que le entraba la herida,
pensó que a un varón le cuadra
no demorar la partida.

Sólo Dios puede saber
la laya fiel de aquel hombre.
Señores, yo estoy cantando
lo que se cifra en el nombre.

Entre las cosas hay una
de la que no se arrepiente
nadie en la Tierra. Esa cosa,
es haber sido valiente.

Dicen todos los historiadores, y creo expresar también su pensamiento, que él eligió morir en Ginebra. Y de alguna manera no quiso morir en la Argentina, o en su ciudad Buenos Aires, que adoraba y de lo que nadie puede dudar, por aquello de esa cultura mediática que tenemos, tan chiquitita y mediocre. Él quería tener una muerte digna. Fuera de lo mediático, del periodismo.
Le horrorizó aquella foto que se hizo sobre el cadáver de Balbín, un gran político argentino, un hombre de la unidad nacional, que no merecía que un fotógrafo, y los medios después, publicaran una foto así.
Borges, como sabía que iba a suceder una cosa así, prefirió, eligió, morir en Ginebra. Y así lo hizo, así sucedió un 14 de junio de 1986.
Jorge Luis Borges, el máximo poeta, escritor, hombre de letras del siglo XX. Escritor, poeta, ensayista, traductor, crítico literario, bibliotecario, profesor y editor. Escribió cuentos, ensayos y poesía.
Recuerdo que siendo yo senador nacional por la provincia de San Luís, representando al peronismo en el Congreso argentino, cuando murió Borges, el Senado le rindió un homenaje. Y recuerdo, pero no voy a decir quién o quiénes, me dijeron: “Alberto, es un homenaje a Borges, entonces el bloque peronista se retira”. Y pretendían dejar vacío el recinto, sin quórum, porque le iban a hacer un homenaje a Borges quien había sido adversario al peronismo.
Yo dije: “No, discúlpenme, de ninguna manera”, y me quedé en la banca. Claro, yo era mucho más joven que los demás y tal vez eso me permitía tener una mirada distinta sobre el Borges inteligente, argentino, porteño, hombre de letras, el que todos reconocemos. De todas maneras, creo que aquellos que se retiraron del recinto seguro que hoy se hubieran quedado.