El campo

Un traje a medida para el semiárido


El riego por goteo enterrado, el aprovechamiento eficiente de las lluvias y el correcto cultivo de maíz y su almacenamiento ideal en silo picado, aparecen como el norte que deberían seguir quienes apuestan a la agricultura en el semiárido puntano.

El riego por goteo enterrado tiene una eficiencia medida del 95 por ciento, un aspecto considerado clave para crecer en la producción agrícola.


Cómo practicar cada uno de estos conceptos y sus beneficios fueron expuestos por tres especialistas convocados por El Diario de la República y la empresa Servicios y Asesoramiento Veterinario (SAV) para la Segunda Jornada de Producción Agrícola en San Luis, realizada el jueves pasado en Potrero de los Funes.


Más de trescientos asistentes, entre técnicos, productores, estudiantes y académicos, además de representantes comerciales de firmas agropecuarias, escucharon orientaciones sobre los desafíos productivos, ambientales y de abastecimiento de agua para la agricultura.


Acompañaron durante toda la jornada el director general de El Diario, Alberto Rodríguez Saá, y el presidente de SAV, Emilio Huguenine, además del director periodístico del matutino, Miguel Fernández, quien dio la bienvenida: "Auguro a todos los productores una buena cosecha, a partir de los conocimientos y experiencias transmitidas por los expertos convocados, quienes aportarán herramientas para enfrentar los nuevos desafíos a partir de la expansión de la frontera agrícola".


La recomendación para buscar la eficiencia en el riego la dio Phillippe Dye cuando explicó los beneficios del sistema de goteo enterrado, con el que las plantas aprovechan el 95 por ciento del agua entregada a través de mangueras subterráneas, fabricadas con tecnología israelí (ver páginas 8 y 9).


Dye es gerente de Ventas de la empresa de riego presurizado de bajo volumen John Deere Water (actualmente Rivulis Irrigation) para el Distrito Sur de Argentina, y las provincias de Río Negro, Neuquén, La Pampa, sur de Buenos Aires, Mendoza y San Juan.


El especialista de origen francés relató experiencias con riego enterrado en campos de Argentina, con duplicación de cosechas en el caso de maíz. Dijo que los pilares sobre los que deberá crecer la produccción son "el agua, la biotecnología y la agricultura de precisión".


Jorge Mercau es un ingeniero agrónomo e investigador que expuso sobre el trabajo que realiza junto con profesionales de la Universidad Nacional de San Luis y de la regional puntana de la Asociación Argentina de Productores en Siembra Directa (Aapresid) para "mejorar los sistemas productivos de la zona centro de San Luis, en sus aspectos económicos, ambientales y optimizando el uso del agua".


Mercau dijo que la innovación tecnológica "involucra actores fuera y dentro del campo" y que por ello el grupo con el que investiga busca "generar y difundir tecnologías adecuadas" para el semiárido.


Presentado por el técnico de Aapresid Guillermo Ordoñez, Mercau señaló que los desafíos para la agricultura parten de la escasez de agua y la fragilidad ambiental, para el caso de la región semiárida: "Debemos generar procesos que atiendan estos desafíos".


En el cierre, Oscar Cezar Muller Queiroz y Fabián Beranek explicaron cómo manejar el cultivo de maíz y confeccionar un silo de mejor calidad.


Para Muller Queiroz es central la utilización de aditivos en el proceso de conservación. Para ello, hizo una detallada diferenciación de los tipos de aditivo, en su totalidad bacteriales, su uso y resultados.


Muller Queiroz propone utilizar una colonia de bacterias beneficiosas para la conservación con el objetivo de lograr un silo sano: "De nada sirve tener una buena cosecha, con buenos rindes y calidad en el grano, si fallamos en la forma de almacenar lo obtenido en la campaña".


Los aditivos bacterianos o inoculantes contienen cepas de bacterias seleccionadas que fermentan los azúcares simples en ácido láctico, acidificando rápidamente el medio, o en ácidos con poder antifúngico que inhiben el crecimiento de hongos y levaduras que causan deterioro del material ensilado.


Muller Queiroz es de origen brasileño y actualmente trabaja en el Departamento Técnico de bovinos en la empresa Teknal, en Río Cuarto, Córdoba, donde realiza tareas de supervisión de técnicos en el área de nutrición animal.


El especialista también habló de los inoculantes “doble propósito” o “combos”, usados exitosamente para mejorar la preservación de los silos de maíz, alfalfa, sorgo y pasto Bermuda: "Los animales que han sido alimentados con silos inoculados con aditivos bacterianos han tenido un desempeño variable".


El campo semiaridosäridosriego goteo