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Con un simple examen es posible determinar el origen biológico

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Con un simple examen es posible determinar el origen biológico


En un sobre blanco, con varias hojas y números, más de una persona seguramente encontró respuestas a su pasado y comenzó a mirar con otros ojos el futuro. Allí, entre cifras y porcentajes, puede albergarse una nueva familia, aparecer un padre o hermano perdido, o resolverse un crimen. Un estudio de ADN se hace en la actualidad con una simple toma de muestras mediante hisopado bucal, sin extracción de sangre. Es rápido, no causa dolor, y sirve para que muchos hombres y mujeres puedan tener certeza de su origen biológico. En el Laboratorio de Genética Forense, en la capital puntana, toman unas setenta muestras mensuales, de las cuales entre veinticinco y treinta corresponden a estudios de paternidad de forma privada, y el resto son solicitados por el Poder Judicial de la provincia. 

En el Laboratorio de Genética Forense toman unas setenta muestras mensuales.


“Trabajamos para todos los Juzgados de Familia, para esclarecer filiaciones o cualquier vínculo, y para los Penales, en el caso de las violaciones y homicidios. Además funcionamos de forma privada para cualquier persona que quiere saber de forma particular su identidad y vínculo familiar”, indicó Virginia Divizia, la directora técnica del organismo, que depende de Laboratorios Puntanos.  “Por lo general vienen personas con la muestra de su hijo, sin estar seguro que lo sea, y antes de iniciar un juicio de impugnación de paternidad hace la prueba de forma privada para estar seguros. Se sacan la duda y recién ahí inician la demanda”, explicó. Lo más común es que asistan a hacerse la prueba ambos padres con el hijo. El costo es de $4.000 y el resultado está listo en veinte días. Pero también está la posibilidad de hacerlo “express” y tenerlo en diez días, el precio es de $6.000. Por el momento no trabajan con obras sociales, pero Divizia indicó que hay algunas que les reintegran el valor a sus afiliados, y otros casos en donde algunos pacientes reciben ayuda social para realizar el examen. 
La bióloga molecular explicó que el test es tan sencillo, que incluso se puede tomar la muestra cada persona en la casa y la envían a analizar. “Nos han llegado muchas muestras así, de gente que le da vergüenza venir, la toma en la casa y la mandan”, dijo. En ese caso se envía cada muestra en sobre cerrado y se debe indicar a quién pertenece, si es al supuesto padre, hijo o madre. “Cuando el padre y la madre murieron o no quieren participar, un hijo empieza a buscar a los otros parientes, como hermanos, tías o abuelos. Siempre hay que tratar de buscar de forma horizontal, no hacia abajo, porque se va perdiendo la información genética. Si no están los papás y tiene hermanos y abuelos es mejor hacer un ADN con los abuelos. Cuando está el padre y la madre pueden dar el 100% pero cuando no participan ellos empieza a bajar ese porcentaje. Son resultados menos concluyentes”, destacó. 
Pero, ¿qué es lo que lleva a una persona a dudar sobre su identidad? “La mayoría se entera por comentarios dentro de su entorno, atan cabos y les queda la duda. Hoy existe esta herramienta para saber de dónde venimos. Quizás alguien le dijo que era hijo o no lo era de alguien y viene a averiguarlo”, detalló. “No sé si eso cambiará la vida de la persona, me imagino que sí. Hay algunas cosas que nos impactan mucho y tratamos de no involucrarnos. Hubo un caso en que le hicimos un estudio de paternidad a una chica de 14 años abusada por su abuelo, el informe dio positivo, y el hombre se suicidó. Toda la carga emocional te la cuentan antes de hacerse el estudio, te cuentan la historia, por qué desconfían, es muy movilizador. Es fantástico que con un simple análisis científico puedan sacarse las dudas y confirmar su identidad. Hay casos hermosos, de gente grande que se reencuentra con sus hermanos, y otros casos muy feos”, explicó.  
Divizia destacó la posibilidad de hacerlo de forma anónima. “Es importante remarcar esa característica, nos manejamos con total reserva. Parece que no, pero es mucha la gente que duda de sus lazos biológicos”, dijo. 


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Con un simple examen es posible determinar el origen biológico

En el laboratorio, Virginia Divizia y su equipo analizan las más de setenta muestras mensuales que les llegan. | Martín Gómez

En un sobre blanco, con varias hojas y números, más de una persona seguramente encontró respuestas a su pasado y comenzó a mirar con otros ojos el futuro. Allí, entre cifras y porcentajes, puede albergarse una nueva familia, aparecer un padre o hermano perdido, o resolverse un crimen. Un estudio de ADN se hace en la actualidad con una simple toma de muestras mediante hisopado bucal, sin extracción de sangre. Es rápido, no causa dolor, y sirve para que muchos hombres y mujeres puedan tener certeza de su origen biológico. En el Laboratorio de Genética Forense, en la capital puntana, toman unas setenta muestras mensuales, de las cuales entre veinticinco y treinta corresponden a estudios de paternidad de forma privada, y el resto son solicitados por el Poder Judicial de la provincia. 

En el Laboratorio de Genética Forense toman unas setenta muestras mensuales.


“Trabajamos para todos los Juzgados de Familia, para esclarecer filiaciones o cualquier vínculo, y para los Penales, en el caso de las violaciones y homicidios. Además funcionamos de forma privada para cualquier persona que quiere saber de forma particular su identidad y vínculo familiar”, indicó Virginia Divizia, la directora técnica del organismo, que depende de Laboratorios Puntanos.  “Por lo general vienen personas con la muestra de su hijo, sin estar seguro que lo sea, y antes de iniciar un juicio de impugnación de paternidad hace la prueba de forma privada para estar seguros. Se sacan la duda y recién ahí inician la demanda”, explicó. Lo más común es que asistan a hacerse la prueba ambos padres con el hijo. El costo es de $4.000 y el resultado está listo en veinte días. Pero también está la posibilidad de hacerlo “express” y tenerlo en diez días, el precio es de $6.000. Por el momento no trabajan con obras sociales, pero Divizia indicó que hay algunas que les reintegran el valor a sus afiliados, y otros casos en donde algunos pacientes reciben ayuda social para realizar el examen. 
La bióloga molecular explicó que el test es tan sencillo, que incluso se puede tomar la muestra cada persona en la casa y la envían a analizar. “Nos han llegado muchas muestras así, de gente que le da vergüenza venir, la toma en la casa y la mandan”, dijo. En ese caso se envía cada muestra en sobre cerrado y se debe indicar a quién pertenece, si es al supuesto padre, hijo o madre. “Cuando el padre y la madre murieron o no quieren participar, un hijo empieza a buscar a los otros parientes, como hermanos, tías o abuelos. Siempre hay que tratar de buscar de forma horizontal, no hacia abajo, porque se va perdiendo la información genética. Si no están los papás y tiene hermanos y abuelos es mejor hacer un ADN con los abuelos. Cuando está el padre y la madre pueden dar el 100% pero cuando no participan ellos empieza a bajar ese porcentaje. Son resultados menos concluyentes”, destacó. 
Pero, ¿qué es lo que lleva a una persona a dudar sobre su identidad? “La mayoría se entera por comentarios dentro de su entorno, atan cabos y les queda la duda. Hoy existe esta herramienta para saber de dónde venimos. Quizás alguien le dijo que era hijo o no lo era de alguien y viene a averiguarlo”, detalló. “No sé si eso cambiará la vida de la persona, me imagino que sí. Hay algunas cosas que nos impactan mucho y tratamos de no involucrarnos. Hubo un caso en que le hicimos un estudio de paternidad a una chica de 14 años abusada por su abuelo, el informe dio positivo, y el hombre se suicidó. Toda la carga emocional te la cuentan antes de hacerse el estudio, te cuentan la historia, por qué desconfían, es muy movilizador. Es fantástico que con un simple análisis científico puedan sacarse las dudas y confirmar su identidad. Hay casos hermosos, de gente grande que se reencuentra con sus hermanos, y otros casos muy feos”, explicó.  
Divizia destacó la posibilidad de hacerlo de forma anónima. “Es importante remarcar esa característica, nos manejamos con total reserva. Parece que no, pero es mucha la gente que duda de sus lazos biológicos”, dijo. 


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