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Hidroponia, una forma de cultivar que gana adeptos

La clave en este sistema revolucionario son las soluciones químicas con nutrientes que se usan disueltas en el agua y es en donde se apoyan las raíces hasta que la planta es cosechada.

La hidroponia es una forma de producción frutihortícola que se destaca porque usa como soporte el agua, a diferencia de las huertas tradicionales, que lo hacen en tierra. Si bien en San Luis la producción, sobre todo a gran escala, es incipiente, la estación experimental del INTA-San Luis destaca que son muchos, cada vez más, los interesados en saber cómo hacer cultivos en agua.

Los datos relevados fueron los que hicieron pensar a los técnicos en la posibilidad hacer capacitaciones para ayudar a descubrir los secretos de la producción sobre agua y además hacer módulos demostrativos para seguir investigando alternativas.

Dice el ingeniero agrónomo Esteban Suárez, quien estuvo por mucho tiempo a cargo del programa Pro Huerta con el que llegó a puntos remotos de la provincia, que no hay frutas u hortalizas que no puedan hacerse en agua. “Hay cuestiones físicas que por el mismo peso del cultivo puede impedir ese tipo de producciones, pero no es porque no puedan crecer en agua”, asegura.

Sin embargo, el técnico destacó que hay secretos en la hidroponia que surgen en la medida que se lleva adelante el proyecto. “No todas las variedades de verduras se adaptan al sistema. La lechuga es de las mejores. Además se debe tener en cuenta la parte comercial, ya que no todas son de consumo habitual de la gente. La nutrición y las formas de controlar las enfermedades que puedan aparecer es otro de los puntos a destacar. Además hay que determinar cuál es el tiempo en el que se va a agregar la solución química. Para ese último caso será necesario tomar como parámetro el tipo de cultivo que se usa y saber en qué condiciones ambientales se produce”, informó, y destacó que por ejemplo el verano es el momento de mayor evaporación. 

La capacitación, que ayer tuvo su primer encuentro con muy buena convocatoria, fue el primero de dos. El próximo será el 20 de este mes. Ese día implementarán la parte práctica, con la instalación de una pequeña producción demostrativa. La realizarán técnicos y aprendices para empezar a aplicar algunas de las técnicas. 

La clave en este tipo de plantaciones son las soluciones químicas con nutrientes que se usan disueltas en el agua y en donde apoyan las raíces hasta el momento en que son cosechadas.  Esas soluciones son las que, en dosis equilibradas, permitirán el buen desarrollo de las plantas. “En la reunión con los primeros productores que quieren hacer la experiencia en agua, hablamos principalmente de cultivos de hoja como son la rúcula, distintos tipos de lechuga y acelga”, destacó Suárez.

“A la agencia han llegado muchas inquietudes sobre cómo hacer hidroponia, lo que muestra un gran interés en la técnica. En San Luis no hay emprendimientos a gran escala pero sí pequeños productores que venden en sus zonas. Es una actividad muy interesante, por eso mucha gente se aventura con fines comerciales. Es fácil, pero como todo tiene sus secretos. Si se ignoran habrá pérdidas económicas importantes”, aseguró el ingeniero, siempre hablando de producciones grandes ya que cuando es de uso casero todo se simplifica.

“El sistema es costoso, depende lo que se quiera hacer. Si es para consumo propio, el gasto es chico. Ahora si se pretende hacer un negocio de verduras hidropónicas, la cosa cambia. Lo más caro es la sistematización", contó el técnico, que recordó que el agua se reutiliza y es importante que esté en constante movimiento. “La hidroponia de por sí no es orgánica. Los nutrientes, que en el caso de los cultivos en tierra son naturales, acá son de síntesis química. Es decir que son artificiales. Por eso esta técnica es conceptualmente distinta”, comentó Suárez sobre la posibilidad de obtener verduras sin el uso de fertilizantes y en menos tiempo que con el sistema tradicional. 

Uno de los beneficios que Suárez destacó es el espacio para cultivar. “Podemos usar el sistema aéreo, por lo tanto en menor superficie habrá más plantas. Esas condiciones pueden darse si las plantas reciben todos los nutrientes que necesitan. Por ese motivo, mis recomendaciones siempre son que las producciones en agua deben usarse siempre y cuando el espacio sea chico, sino la huerta en tierra es una mejor alternativa”, concluyó.

 

Un poco de historia

El término hidroponia hace alusión al trabajo en el agua. Según diversas fuentes que trabajan en los orígenes y en el futuro de esta técnica, la idea tal y como hoy se conoce data de años anteriores al nacimiento de Cristo. La antigüedad de la hidroponia puede verse reflejada en los jardines colgantes de Babilonia o en los Flotantes de China.

El nombre con el que se conoce hoy que llevó a la difusión masiva de la forma de producción de verduras, es propiedad de William Frederick Gericke, quien en 1936 hizo la primera experiencia con tomates en la Universidad de California. Fue luego de los resultados positivos de la experiencia que le dio el nombre de hidroponia.

Durante la Segunda Guerra Mundial en las zonas áridas y en la fría Groenlandia, según destacan varios sitios especializados en la materia, se usaba la práctica de hacer cultivos con agua y nutrientes que ayudaran a alimentar a las tropas hambrientas.

En estos tiempos existe el interés de probar las bondades del uso de la hidroponia en todas las escalas de la producción de vegetales. Ahora será cuestión de esperar y ver quienes se animan a llevar adelante el desafío.

El campo hidroponíahorticultura