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Creció en San Luis el interés por alquilar lotes productivos

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Creció en San Luis el interés por alquilar lotes productivos

Los del sur de Villa Mercedes, que son aptos para el maní, se cotizan hasta 450 dólares la hectárea.

Las inmobiliarias dedicadas al ámbito rural, que trabajan en la venta y el alquiler de campos, aseguraron a El Diario que las operaciones comerciales van en un claro ascenso. Los arrendamientos tuvieron su pico en agosto con la llegada del maní, que dejó buenos dividendos para dueños e intermediarios.

Atilio Godoy tiene su local en la calle Junín de la ciudad de San Luis. Él contó que las consultas han aumentado y que las transacciones también crecen. “Hay una expectativa bastante interesante debido a que la gente que se había retirado del sector está de vuelta. Los productores consideran a San Luis como una importante plaza para la producción, con precios accesibles en relación a la zona de la Pampa Húmeda”, dijo el comerciante con la clara idea de que los terrenos productivos de la provincia tienen un enorme potencial.

Ante la consulta de cómo están los precios en relación a 2016, Godoy destacó: “En estos momentos se paga más, pero el aumento no ha sido significativo. Hablamos de alrededor de un 15 por ciento. Considero que esa variable es interesante y que puede ser otro factor de atracción para concretar negocios rurales en la provincia”.

“Los alquileres son las transacciones más comunes que se pactan. En la actualidad la demanda es mayor a la oferta, lo que refuerza los precios. El productor busca probar sus rodeos en las zonas agrícolas y de cría para luego dar un salto significativo y poder comprar. Por eso las ventas se dan, pero en una escala menor”, aseguró Godoy.   

El maní es un cultivo que crece bien en la provincia, sobre todo, en las zonas lindantes con la provincia de Córdoba, donde existe más tradición de siembra. Los motivos por los que los productores pasan las fronteras y buscan tierras vírgenes van desde el deterioro que han alcanzado los campos cordobeses y los precios excesivos y hasta la promesa que representan las tierras puntanas. “Hay una demanda importante para hacer el cultivo en campos al sur de Villa Mercedes. Con respecto a las tareas de cuidado del suelo, si bien no es mi materia, sé que los productores toman todas las medidas porque la ley es exigente”, comentó el agente inmobiliario.

Carlos García, otro agente de San Luis que se dedica de manera exclusiva a los negocios inmobiliarios rurales destacó que las ganancias que deja el maní marcan una diferencia no solo para él y sus colegas, sino también para los locatarios. “En agosto estuvo muy activo el mercado agrícola, con una oferta bastante limitada. En los valores tuvo mucha influencia la llegada de dos productores maniceros al sudeste de San Luis, quienes se han sumado al mercado con una buena inversión, lo que nos ha dado mejores posibilidades”, detalló, y comparó los alquileres entre campos de soja y de maní. “Hablamos de que el promedio que se paga en la zona agrícola sanluiseña es de 4,5 a 5 quintales de soja, mientras que un manisero paga 450 dólares la hectárea por una cosecha”, contó sobre los costos que maneja. García también contó que en cuanto a la reglamentación provincial, los productores trabajan de manera responsable y profesional. 

En esta parte del año las consultas empiezan a surgir de los criadores bovinos. “Esos lotes se pagan según el kilo de novillo y el arrendamiento por hectárea además va a estar determinado por si tienen pasturas o no. En el caso de tener pastos naturales pagan entre 4 y 5 kilos de novillo por hectárea. Para los lotes mixtos el precio se duplica a 10 ó 12 kilos”, explicó.

En el comparativo con años anteriores, García que tiene su oficina en la calle Mitre, dijo que no hay cambios. “Los parámetros de esas producciones se mantienen similares a otras épocas”, dijo, y continuó: “Hay mucho interés en comprar tierra, pero los precios están sobrevaluados como para poder concretar un negocio. Es decir, hay un desfasaje entre el mercado y lo que pretenden pagar”.

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Creció en San Luis el interés por alquilar lotes productivos

Los del sur de Villa Mercedes, que son aptos para el maní, se cotizan hasta 450 dólares la hectárea.

Demanda y oferta. Los campos locales son valorados por los criadores de toda la región.

Las inmobiliarias dedicadas al ámbito rural, que trabajan en la venta y el alquiler de campos, aseguraron a El Diario que las operaciones comerciales van en un claro ascenso. Los arrendamientos tuvieron su pico en agosto con la llegada del maní, que dejó buenos dividendos para dueños e intermediarios.

Atilio Godoy tiene su local en la calle Junín de la ciudad de San Luis. Él contó que las consultas han aumentado y que las transacciones también crecen. “Hay una expectativa bastante interesante debido a que la gente que se había retirado del sector está de vuelta. Los productores consideran a San Luis como una importante plaza para la producción, con precios accesibles en relación a la zona de la Pampa Húmeda”, dijo el comerciante con la clara idea de que los terrenos productivos de la provincia tienen un enorme potencial.

Ante la consulta de cómo están los precios en relación a 2016, Godoy destacó: “En estos momentos se paga más, pero el aumento no ha sido significativo. Hablamos de alrededor de un 15 por ciento. Considero que esa variable es interesante y que puede ser otro factor de atracción para concretar negocios rurales en la provincia”.

“Los alquileres son las transacciones más comunes que se pactan. En la actualidad la demanda es mayor a la oferta, lo que refuerza los precios. El productor busca probar sus rodeos en las zonas agrícolas y de cría para luego dar un salto significativo y poder comprar. Por eso las ventas se dan, pero en una escala menor”, aseguró Godoy.   

El maní es un cultivo que crece bien en la provincia, sobre todo, en las zonas lindantes con la provincia de Córdoba, donde existe más tradición de siembra. Los motivos por los que los productores pasan las fronteras y buscan tierras vírgenes van desde el deterioro que han alcanzado los campos cordobeses y los precios excesivos y hasta la promesa que representan las tierras puntanas. “Hay una demanda importante para hacer el cultivo en campos al sur de Villa Mercedes. Con respecto a las tareas de cuidado del suelo, si bien no es mi materia, sé que los productores toman todas las medidas porque la ley es exigente”, comentó el agente inmobiliario.

Carlos García, otro agente de San Luis que se dedica de manera exclusiva a los negocios inmobiliarios rurales destacó que las ganancias que deja el maní marcan una diferencia no solo para él y sus colegas, sino también para los locatarios. “En agosto estuvo muy activo el mercado agrícola, con una oferta bastante limitada. En los valores tuvo mucha influencia la llegada de dos productores maniceros al sudeste de San Luis, quienes se han sumado al mercado con una buena inversión, lo que nos ha dado mejores posibilidades”, detalló, y comparó los alquileres entre campos de soja y de maní. “Hablamos de que el promedio que se paga en la zona agrícola sanluiseña es de 4,5 a 5 quintales de soja, mientras que un manisero paga 450 dólares la hectárea por una cosecha”, contó sobre los costos que maneja. García también contó que en cuanto a la reglamentación provincial, los productores trabajan de manera responsable y profesional. 

En esta parte del año las consultas empiezan a surgir de los criadores bovinos. “Esos lotes se pagan según el kilo de novillo y el arrendamiento por hectárea además va a estar determinado por si tienen pasturas o no. En el caso de tener pastos naturales pagan entre 4 y 5 kilos de novillo por hectárea. Para los lotes mixtos el precio se duplica a 10 ó 12 kilos”, explicó.

En el comparativo con años anteriores, García que tiene su oficina en la calle Mitre, dijo que no hay cambios. “Los parámetros de esas producciones se mantienen similares a otras épocas”, dijo, y continuó: “Hay mucho interés en comprar tierra, pero los precios están sobrevaluados como para poder concretar un negocio. Es decir, hay un desfasaje entre el mercado y lo que pretenden pagar”.

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