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Ver para creer: la novia de La Cuesta del Gato

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Ver para creer: la novia de La Cuesta del Gato

Johnny Díaz

Muchos dicen haber visto una mujer vestida de blanco que saluda al pasar. Otros señalan que es el espíritu de una joven que murió en un accidente de auto ocurrido en noviembre de 1967. ¿Fenómeno popular o mito urbano?

El árbol crece bien al medio de una inmensa piedra que mide unos tres metros de ancho por uno ochenta a dos metros de alto. Puede ser un tala u otro árbol autóctono de la flora sanluiseña. ¿Será éste otro misterio de la famosa Cuesta del Gato, donde además se dice que en noches serenas aparece una mujer vestida de blanco y de largos cabellos que saluda agitando sus manos o que aparece sentada a la vera del camino?

¿Puede ser este otro fenómeno paranormal o es un simple mito o leyenda urbana que se agiganta de generación en generación?

No es la primera vez que se escucha el rumor. Viene de varios años atrás. Muchos dicen que son leyendas fantasmagóricas que ganan rápidamente la calle para creer en algo.

¿“La novia de la Cuesta del Gato” es pura fantasía?, ¿es ficticio?,  ¿o simples frases que recorren el boca a boca para agrandar una leyenda? Muchos dicen haber visto parada a la derecha del sinuoso camino, una mujer vestida totalmente de blanco y de pelo negro que parece saludar al pasar cuando uno viaja de El Volcán al peaje de Cruz de Piedra o a la capital puntana.

Otros dicen que corre apareada al auto que atina a pasar con el miedo y la sorpresa que ocasiona su presencia. Y los más osados agregan "que una vez la vi sentada en el asiento trasero de mi auto". ¿Verdad?, ¿mentira? Misterio total.

Un taxista de Juana Koslay, M. Quiroga, dijo que pasan a menudo por la zona y que muchas veces escucharon “la bulla”, pero que nunca vieron ni escucharon nada.

Otros dicen haber vivido una experiencia inolvidable como la de Rubén Domingo Gatica. El hombre cuenta que regresaba con sus amigos de pescar en una pequeña ensenada del dique Cruz de Piedra, venía en su auto y al bajar por la Cuesta del Gato, vio “claramente” una mujer vestida de blanco “que le parecía que lo saludaba”. 

Consultado sobre si sus acompañantes vieron lo mismo, dijo; “No, fueron segundos, ellos venían durmiendo y la aparición duró muy poco. Atiné nada más que a gritar, 'miren… miren…' y ya no había nada”.

 Otro testimonio es el de un viajante proveniente de Río Cuarto, representante de una empresa dedicada al rubro de la gastronomía. “Venía solo en mi auto, de repente una mujer de blanco me apareció en medio de la ruta, tuve que frenar de golpe, cuando reaccioné, no había nadie”, relata todavía tensionado al recordar el suceso. Caso como este último hay varios. Carlos López agrega que nunca le pasó algo parecido y que ese hecho le había causado un gran dolor en el pecho y que por el lugar “nunca más pasaría de noche”.

Está el caso del matrimonio cordobés que había alquilado una cabaña en Potrero de los Funes y que al pasar por la zona, la aparición de una persona los hizo desistir de quedarse en San Luis. Fue ante  un pedido desesperado de la mujer que debió ser asistida en el peaje de la zona.

Son cientos las supuestas vivencias protagonizadas por distraídos automovilistas en un camino de mucho peligro. “La novia de la Cuesta del Gato” o “la Bruja de la Cuesta” hacen pensar que pese a la iluminación y el trazado de la ruta, nada tiene que ver y las leyendas urbanas existen y seguirán existiendo.

Como alimentando el mito, o la creencia, en 2008 se filmó en San Luis “El amor de mi vida”, una película cuyo roles protagónicos estaban a cargo de Ramiro Machado, Juan Palomino y María Celeste Domínguez, todos bajo la dirección de Fernando Saad. Justamente el film se habría basado, -según el guión- en ese misterio puntano.

Y si bien es cierto, la película de escasa trascendencia nacional, solo nombra que en la Cuesta del Gato hubo un accidente automovilístico. El resto es ficticio, pura fantasía. Una película.

Eso puede haber sido el detonante de toda esta historia relacionada a la muerte de una joven estudiante con la aparición de la supuesta novia y el film en cuestión.

La gente sin querer fue el principal protagonista de este fenómeno paranormal. Nunca se habló de que la supuesta aparición fuera el espíritu de Betty Schmid. Nunca hubo algo que involucrara directamente a la joven muerta en el trágico accidente automovilístico ocurrido el 25 de noviembre de 1967 y protagonizado por Juan Carlos Barbeito y Blas Ortiz Suárez que regresaban de El Volcán, un lugar turístico muy de moda por esos años, a bordo de un Torino. Iban acompañados de sus respectivas novias, Betty Schmid y Elba Peralta, ambas alumnas del Colegio Nacional "Juan Crisóstomo Lafinur" de San Luis.

El accidente ocupó la atención de muchos y fue un caso muy renombrado porque los protagonistas varones eran hijos de profesionales.

El 27 de noviembre de 1967, El Diario de San Luis titulaba así la tragedia: “Grave accidente en El Volcán, un muerto y tres heridos”. En la crónica, el matutino decía lo siguiente: “El sábado último siendo las 15 horas, la opinión pública se sintió conmovida por un hecho en el que eran protagonistas cuatro jóvenes menores  de edad, vinculados a familias de nuestro medio. En efecto a esa hora, en circunstancias en que el automóvil marca Torino chapa 7668 de esta provincia se dirigía hacia San Luis conducido por Juan Carlos Barbeito de 16 años, domiciliado en calle Colón 536 de la ciudad capital, al no poder dominar la máquina en la Cuesta del Gato, distante unos 18 kilómetros de San Luis por el exceso de velocidad –según ha trascendido- cayó al barranco allí existente".

"Dio la gran casualidad que en ese momento ‑sigue la crónica de este matutino‑ circulaba en la misma dirección una Estanciera cuyos ocupantes inmediatamente dieron aviso del accidente por lo que se dispuso el auxilio correspondiente comprobándose que además viajaban en el coche, Blas Ortiz Suárez (h), Elba Beatriz Peralta y María Schmid, todos menores de edad. A raíz del fuerte impacto, perdió la vida en forma instantánea la menor Schmid, resultando los restantes con graves heridas siendo muy delicado el estado de salud de Ortiz Suárez.Atendidos por tres automovilistas fueron trasladados al Policlínico Regional de esta capital donde se le practicaron las primeras curas y donde quedaron internados para su curación. Intervino la Dirección de Tránsito a las órdenes de su jefe inspector principal, Dámaso Robledo, y el comisario Pérez con personal de esa dependencia y conocimiento del juez del Crimen de la capital".

"El estado de los heridos: 'En el día de ayer, -dice El Diario- se nos informó en el nosocomio donde se asisten los sobrevivientes del luctuoso accidente que se había experimentado en todos ellos una mejoría estimándose que, dentro del estado que se encuentran pueden considerarse que salvarán sus vidas. Elba Beatriz Peralta tiene fractura de pelvis, Barbeito fractura de costillas y Ortiz Suárez traumatismo de tórax y fractura de fémur izquierdo".

Sin duda alguna, este tipo de situaciones sirven para agigantar hechos trágicos y para dar rienda suelta a la imaginación. Es verdad que el accidente ocurrió. Como también es verdad que un árbol se levanta incólume en medio de una piedra sobre el monolito de Betty Schmid como para que un halo de misterio aumente la creencia popular. Como también es verdad que una profunda grieta podría servir para que sus raíces se desparramen y hayan permitido su crecimiento.

Hoy ese tramo de la ruta luce totalmente señalizado y por las noches iluminado. como para ahuyentar el miedo y el peligro.

El resto puede ser una gran fantasía, un hecho paranormal o un misterio. Eso queda en el común de la gente. No solo la que pasa por ese sitio sino también aquélla que inventa o dice haber “visto” cosas que nunca vio.

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Ver para creer: la novia de La Cuesta del Gato

Muchos dicen haber visto una mujer vestida de blanco que saluda al pasar. Otros señalan que es el espíritu de una joven que murió en un accidente de auto ocurrido en noviembre de 1967. ¿Fenómeno popular o mito urbano?

Otro misterio? Un árbol se levanta dominante de entre la gigantesca piedra en el monolito que recuerda a Betty.

El árbol crece bien al medio de una inmensa piedra que mide unos tres metros de ancho por uno ochenta a dos metros de alto. Puede ser un tala u otro árbol autóctono de la flora sanluiseña. ¿Será éste otro misterio de la famosa Cuesta del Gato, donde además se dice que en noches serenas aparece una mujer vestida de blanco y de largos cabellos que saluda agitando sus manos o que aparece sentada a la vera del camino?

¿Puede ser este otro fenómeno paranormal o es un simple mito o leyenda urbana que se agiganta de generación en generación?

No es la primera vez que se escucha el rumor. Viene de varios años atrás. Muchos dicen que son leyendas fantasmagóricas que ganan rápidamente la calle para creer en algo.

¿“La novia de la Cuesta del Gato” es pura fantasía?, ¿es ficticio?,  ¿o simples frases que recorren el boca a boca para agrandar una leyenda? Muchos dicen haber visto parada a la derecha del sinuoso camino, una mujer vestida totalmente de blanco y de pelo negro que parece saludar al pasar cuando uno viaja de El Volcán al peaje de Cruz de Piedra o a la capital puntana.

Otros dicen que corre apareada al auto que atina a pasar con el miedo y la sorpresa que ocasiona su presencia. Y los más osados agregan "que una vez la vi sentada en el asiento trasero de mi auto". ¿Verdad?, ¿mentira? Misterio total.

Un taxista de Juana Koslay, M. Quiroga, dijo que pasan a menudo por la zona y que muchas veces escucharon “la bulla”, pero que nunca vieron ni escucharon nada.

Otros dicen haber vivido una experiencia inolvidable como la de Rubén Domingo Gatica. El hombre cuenta que regresaba con sus amigos de pescar en una pequeña ensenada del dique Cruz de Piedra, venía en su auto y al bajar por la Cuesta del Gato, vio “claramente” una mujer vestida de blanco “que le parecía que lo saludaba”. 

Consultado sobre si sus acompañantes vieron lo mismo, dijo; “No, fueron segundos, ellos venían durmiendo y la aparición duró muy poco. Atiné nada más que a gritar, 'miren… miren…' y ya no había nada”.

 Otro testimonio es el de un viajante proveniente de Río Cuarto, representante de una empresa dedicada al rubro de la gastronomía. “Venía solo en mi auto, de repente una mujer de blanco me apareció en medio de la ruta, tuve que frenar de golpe, cuando reaccioné, no había nadie”, relata todavía tensionado al recordar el suceso. Caso como este último hay varios. Carlos López agrega que nunca le pasó algo parecido y que ese hecho le había causado un gran dolor en el pecho y que por el lugar “nunca más pasaría de noche”.

Está el caso del matrimonio cordobés que había alquilado una cabaña en Potrero de los Funes y que al pasar por la zona, la aparición de una persona los hizo desistir de quedarse en San Luis. Fue ante  un pedido desesperado de la mujer que debió ser asistida en el peaje de la zona.

Son cientos las supuestas vivencias protagonizadas por distraídos automovilistas en un camino de mucho peligro. “La novia de la Cuesta del Gato” o “la Bruja de la Cuesta” hacen pensar que pese a la iluminación y el trazado de la ruta, nada tiene que ver y las leyendas urbanas existen y seguirán existiendo.

Como alimentando el mito, o la creencia, en 2008 se filmó en San Luis “El amor de mi vida”, una película cuyo roles protagónicos estaban a cargo de Ramiro Machado, Juan Palomino y María Celeste Domínguez, todos bajo la dirección de Fernando Saad. Justamente el film se habría basado, -según el guión- en ese misterio puntano.

Y si bien es cierto, la película de escasa trascendencia nacional, solo nombra que en la Cuesta del Gato hubo un accidente automovilístico. El resto es ficticio, pura fantasía. Una película.

Eso puede haber sido el detonante de toda esta historia relacionada a la muerte de una joven estudiante con la aparición de la supuesta novia y el film en cuestión.

La gente sin querer fue el principal protagonista de este fenómeno paranormal. Nunca se habló de que la supuesta aparición fuera el espíritu de Betty Schmid. Nunca hubo algo que involucrara directamente a la joven muerta en el trágico accidente automovilístico ocurrido el 25 de noviembre de 1967 y protagonizado por Juan Carlos Barbeito y Blas Ortiz Suárez que regresaban de El Volcán, un lugar turístico muy de moda por esos años, a bordo de un Torino. Iban acompañados de sus respectivas novias, Betty Schmid y Elba Peralta, ambas alumnas del Colegio Nacional "Juan Crisóstomo Lafinur" de San Luis.

El accidente ocupó la atención de muchos y fue un caso muy renombrado porque los protagonistas varones eran hijos de profesionales.

El 27 de noviembre de 1967, El Diario de San Luis titulaba así la tragedia: “Grave accidente en El Volcán, un muerto y tres heridos”. En la crónica, el matutino decía lo siguiente: “El sábado último siendo las 15 horas, la opinión pública se sintió conmovida por un hecho en el que eran protagonistas cuatro jóvenes menores  de edad, vinculados a familias de nuestro medio. En efecto a esa hora, en circunstancias en que el automóvil marca Torino chapa 7668 de esta provincia se dirigía hacia San Luis conducido por Juan Carlos Barbeito de 16 años, domiciliado en calle Colón 536 de la ciudad capital, al no poder dominar la máquina en la Cuesta del Gato, distante unos 18 kilómetros de San Luis por el exceso de velocidad –según ha trascendido- cayó al barranco allí existente".

"Dio la gran casualidad que en ese momento ‑sigue la crónica de este matutino‑ circulaba en la misma dirección una Estanciera cuyos ocupantes inmediatamente dieron aviso del accidente por lo que se dispuso el auxilio correspondiente comprobándose que además viajaban en el coche, Blas Ortiz Suárez (h), Elba Beatriz Peralta y María Schmid, todos menores de edad. A raíz del fuerte impacto, perdió la vida en forma instantánea la menor Schmid, resultando los restantes con graves heridas siendo muy delicado el estado de salud de Ortiz Suárez.Atendidos por tres automovilistas fueron trasladados al Policlínico Regional de esta capital donde se le practicaron las primeras curas y donde quedaron internados para su curación. Intervino la Dirección de Tránsito a las órdenes de su jefe inspector principal, Dámaso Robledo, y el comisario Pérez con personal de esa dependencia y conocimiento del juez del Crimen de la capital".

"El estado de los heridos: 'En el día de ayer, -dice El Diario- se nos informó en el nosocomio donde se asisten los sobrevivientes del luctuoso accidente que se había experimentado en todos ellos una mejoría estimándose que, dentro del estado que se encuentran pueden considerarse que salvarán sus vidas. Elba Beatriz Peralta tiene fractura de pelvis, Barbeito fractura de costillas y Ortiz Suárez traumatismo de tórax y fractura de fémur izquierdo".

Sin duda alguna, este tipo de situaciones sirven para agigantar hechos trágicos y para dar rienda suelta a la imaginación. Es verdad que el accidente ocurrió. Como también es verdad que un árbol se levanta incólume en medio de una piedra sobre el monolito de Betty Schmid como para que un halo de misterio aumente la creencia popular. Como también es verdad que una profunda grieta podría servir para que sus raíces se desparramen y hayan permitido su crecimiento.

Hoy ese tramo de la ruta luce totalmente señalizado y por las noches iluminado. como para ahuyentar el miedo y el peligro.

El resto puede ser una gran fantasía, un hecho paranormal o un misterio. Eso queda en el común de la gente. No solo la que pasa por ese sitio sino también aquélla que inventa o dice haber “visto” cosas que nunca vio.

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