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Los comerciantes amenazan con quitar el servicio de SUBE

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Los comerciantes amenazan con quitar el servicio de SUBE

Adelantaron que si hay una sanción más, dejarán de recargar en forma definitiva. Transpuntano mostró indiferencia. 

El martes los comerciantes que habían hecho paro desde el jueves pasado, en solidaridad con los locales sancionados por parte de Nación Servicios, por cobrar un plus en la recarga de la SUBE, volvieron a trabajar con normalidad. Sin embargo, la escalada del conflicto parece no tener fin. Los quiosqueros amenazaron con dejar de prestar el servicio de forma definitiva, si bloquean las máquinas como castigo, a un solo comercio más. Transpuntano minimizó la advertencia, y aseguró que si se bajan, habrá otros esperando para sumarse.

“Creo que en lo que va del día, viene siendo muy positivo. Estamos trabajando con normalidad, la gente recarga su tarjeta, y responde con el plus de dos pesos sin inconvenientes”, arrancó Ramón Cabrera, uno de los quiosqueros y voz cantante del reclamo, inmediatamente cambió el tono, y advirtió: “Pero nosotros seguimos igual. Si llegan a suspender un solo comercio más, nosotros hemos decidido que no vamos a seguir trabajando con SUBE en forma definitiva”.

De esta forma se abre un nuevo episodio en este conflicto. La postura de quienes administran los plásticos sigue siendo la misma: aseguran que para la recarga del saldo nadie debe cobrar un extra, que esa falta se debe denunciar, y que es merecedora de bloqueos del sistema como castigo. A pesar de que el paro se realizó efectivamente en muchos comercios de la ciudad, los quiosqueros afirman que no hubo ninguna respuesta al reclamo por parte de las autoridades. La postura de los comerciantes no cambió, y quienes cobraban el plus, lo siguen haciendo. Por ende, todo está dado para que pueda seguir habiendo más sanciones de Nación, y los afectados estarían en condiciones de cumplir la amenaza.

Sin embargo, en Transpuntano mostraron indiferencia. “No nos preocupa que los comerciantes amenacen con quitar el sistema de forma definitiva. Cuando SUBE arrancó había 50 puntos de carga, ahora hay más de 170. O sea si 5 deciden hacerlo, habrá otros 5 que se van a sumar, porque este es un sistema abierto, que tiene altas y bajas permanentemente, no es un círculo cerrado. Creo que para enero o febrero, los puntos de carga van a superar los 200 seguramente”, aseguró Carlos Ponce, presidente de la empresa, y señaló sobre la postura de los quiosqueros:  “Yo no sé si el porcentaje de ganancias es mucho o es poco, pero creo que hoy en día por cómo está la situación económica, cualquier ingreso extra en un comercio, es bienvenido”.

De la misma forma, que minimizó la amenaza, también lo hizo con la medida de fuerza. “En SUBE verificaron de manera online, y detectaron que el sábado había sólo 30 comercios que no habían registrado actividad durante dos días. Ese número no se amplió para el día lunes, según la información que nos brindaron”, indicó Ponce.

Cabrera salió al cruce: “Más de 100 comercios adhirieron al paro. Nosotros estamos todos unidos, entonces son todas mentiras que van apareciendo. Esperábamos que Transpuntano tuviera otra actitud para con nosotros, y se plegara a nuestro reclamo. Mucha gente apagó las máquinas para solidarizarse con los colegas, porque saben que si hoy van por ellos, después van a ir por él”.

Respecto a las bases del conflicto, Ponce decidió despegarse, y puso a Transpuntano como un usuario más de SUBE, como puede ser un quiosco de barrio. “Es una empresa privada que presta un servicio de transporte público. Nuestros puntos de carga cumplen los mismos requisitos que cualquier quiosco o comercio que hace la venta o recarga de las tarjetas. Tenemos espacios que nos cedió la Municipalidad en el Barrio Jardín, también en Bolívar y General Paz, y por supuesto la oficina central de Transpuntano. En estos lugares no se cobra ningún tipo de cobro extra”, manifestó.

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Un error contra los jubilados

En la administración de SUBE cometieron un error por el cual dejaron sin efecto el beneficio local para los jubilados de San Luis. Aseguran que el problema ya está solucionado, y aquellos afectados deberán acercarse a la oficina de Transpuntano (Ruta 3 y Salvador Segado), donde le cambiarán la tarjeta por una nueva, y se les reconocerá el saldo que tenían.

"Según el último empadronamiento, son 9.350 jubilados beneficiarios de este subsidio. Por lo cual el número de afectados ha sido ínfimo. Lamentamos que esto lo hayan sufrido los jubilados. De todas formas es algo que solucionamos rápidamente, y esperamos que no se vuelva a repetir", manifestó Ponce.

Los comerciantes amenazan con quitar el servicio de SUBE

Adelantaron que si hay una sanción más, dejarán de recargar en forma definitiva. Transpuntano mostró indiferencia. 

No hay paz. A pesar de que se levantó el paro, y volvieron las recargas, los quiosqueros advierten.

El martes los comerciantes que habían hecho paro desde el jueves pasado, en solidaridad con los locales sancionados por parte de Nación Servicios, por cobrar un plus en la recarga de la SUBE, volvieron a trabajar con normalidad. Sin embargo, la escalada del conflicto parece no tener fin. Los quiosqueros amenazaron con dejar de prestar el servicio de forma definitiva, si bloquean las máquinas como castigo, a un solo comercio más. Transpuntano minimizó la advertencia, y aseguró que si se bajan, habrá otros esperando para sumarse.

“Creo que en lo que va del día, viene siendo muy positivo. Estamos trabajando con normalidad, la gente recarga su tarjeta, y responde con el plus de dos pesos sin inconvenientes”, arrancó Ramón Cabrera, uno de los quiosqueros y voz cantante del reclamo, inmediatamente cambió el tono, y advirtió: “Pero nosotros seguimos igual. Si llegan a suspender un solo comercio más, nosotros hemos decidido que no vamos a seguir trabajando con SUBE en forma definitiva”.

De esta forma se abre un nuevo episodio en este conflicto. La postura de quienes administran los plásticos sigue siendo la misma: aseguran que para la recarga del saldo nadie debe cobrar un extra, que esa falta se debe denunciar, y que es merecedora de bloqueos del sistema como castigo. A pesar de que el paro se realizó efectivamente en muchos comercios de la ciudad, los quiosqueros afirman que no hubo ninguna respuesta al reclamo por parte de las autoridades. La postura de los comerciantes no cambió, y quienes cobraban el plus, lo siguen haciendo. Por ende, todo está dado para que pueda seguir habiendo más sanciones de Nación, y los afectados estarían en condiciones de cumplir la amenaza.

Sin embargo, en Transpuntano mostraron indiferencia. “No nos preocupa que los comerciantes amenacen con quitar el sistema de forma definitiva. Cuando SUBE arrancó había 50 puntos de carga, ahora hay más de 170. O sea si 5 deciden hacerlo, habrá otros 5 que se van a sumar, porque este es un sistema abierto, que tiene altas y bajas permanentemente, no es un círculo cerrado. Creo que para enero o febrero, los puntos de carga van a superar los 200 seguramente”, aseguró Carlos Ponce, presidente de la empresa, y señaló sobre la postura de los quiosqueros:  “Yo no sé si el porcentaje de ganancias es mucho o es poco, pero creo que hoy en día por cómo está la situación económica, cualquier ingreso extra en un comercio, es bienvenido”.

De la misma forma, que minimizó la amenaza, también lo hizo con la medida de fuerza. “En SUBE verificaron de manera online, y detectaron que el sábado había sólo 30 comercios que no habían registrado actividad durante dos días. Ese número no se amplió para el día lunes, según la información que nos brindaron”, indicó Ponce.

Cabrera salió al cruce: “Más de 100 comercios adhirieron al paro. Nosotros estamos todos unidos, entonces son todas mentiras que van apareciendo. Esperábamos que Transpuntano tuviera otra actitud para con nosotros, y se plegara a nuestro reclamo. Mucha gente apagó las máquinas para solidarizarse con los colegas, porque saben que si hoy van por ellos, después van a ir por él”.

Respecto a las bases del conflicto, Ponce decidió despegarse, y puso a Transpuntano como un usuario más de SUBE, como puede ser un quiosco de barrio. “Es una empresa privada que presta un servicio de transporte público. Nuestros puntos de carga cumplen los mismos requisitos que cualquier quiosco o comercio que hace la venta o recarga de las tarjetas. Tenemos espacios que nos cedió la Municipalidad en el Barrio Jardín, también en Bolívar y General Paz, y por supuesto la oficina central de Transpuntano. En estos lugares no se cobra ningún tipo de cobro extra”, manifestó.

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