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Elevaron a juicio la causa por el asesinato de Romina Aguilar

El expediente pasó a la Cámara del Crimen 1 de San Luis, para que juzgue a los tres acusados por el homicidio de la esposa del ahora ex intendente de La Calera, Diego Lorenzetti.

Todas las pruebas que dos jueces lograron reunir a lo largo de veintidós meses de investigación están contenidas en el expediente que, por orden del segundo magistrado que estuvo a cargo de la investigación, Sebastián Cadelago Filippi, fue elevado a la Cámara del Crimen 1 de San Luis, para que juzgue a los tres acusados por el asesinato de Romina Aguilar, esposa del ahora ex intendente de La Calera, Diego Lorenzetti.

El viudo encarna, hoy por hoy, dos papeles distintos. Para él y sus familiares, es una víctima colateral del asesinato de su mujer, cometido –según Lorenzetti– por su adversario político del Departamento Belgrano; para la Justicia, es el principal responsable, ya que sería el autor intelectual del crimen cometido la mañana del sábado 30 de enero del año pasado.

Ubicado por la investigación en ese último rol, el ex jefe comunal de La Calera enfrenta un pedido del fiscal de instrucción, Esteban Roche, de que lo condenen a prisión perpetua, por homicidio agravado por el uso de un arma de fuego, por el vínculo con la víctima y por mediar una promesa remuneratoria para cometerlo.

La misma pena pidió el agente fiscal para los supuestos autores materiales del asesinato,  Cristian “El Bocón” Vílchez y el jockey brasileño Edivaldo de Oliveira Pereira.

Los tres están detenidos con prisión preventiva desde el año pasado.

Oliveira es una figura clave en la reconstrucción de la historia del crimen. Se entregó a la Justicia el lunes 29 de febrero, un mes después del homicidio. Confesó haber participado en el ataque a Romina, perpetrado cuando la joven de 32 años salía de su casa, en la esquina de Los Sauces y Los Alerces, en el barrio Faecap de San Luis, para ir a estudiar en el plan PIE, en La Calera.

Dijo que él conducía la moto Yamaha Crypton en la que llegó junto a su cómplice, “El Bocón”, que ejecutó los dos balazos contra la víctima.

Según Oliveira, Vílchez le había dicho que iban a robarle a la mujer. Y que recién después de matarla y escapar le dijo que, en realidad, el plan original era asesinarla. Le dijo también, según el brasileño, que el “trabajo” era un encargo del esposo de Romina, que se lo había hecho llegar a través de su primo, Héctor Gastón “El Chori” Heredia. Y que les había pagado cien mil pesos.

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