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La robótica, una pasión entre lo lúdico y una futura profesión

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La robótica, una pasión entre lo lúdico y una futura profesión

Comenzar el taller de robótica puede ser una afición y, con el tiempo, convertirse en una profesión. Ya que la actividad da la posibilidad de perfeccionarse en programación y electrónica y hasta conseguir un trabajo en el Parque Informático de la Universidad de La Punta (ULP). Estos talleres son para chicos desde los 12 años hasta los 18. Y tiene diferentes niveles según el grado de conocimiento que tengan. "Es totalmente gratuito y se dicta todos los sábados en dos turnos, a la mañana de 9 a 11:30 y a la tarde de 14 a 18 aproximadamente", detalló el jefe del Programa Robótica de la ULP, Pablo Miranda. Por el momento hay tres localidades donde se puede aprender: en La Punta, en Villa Mercedes y en Tilisarao, y próximamente también en Quines, según confirmó Miranda.
El funcionario explicó que el programa cuenta con dos áreas. "Una está dedicada a las escuelas primarias. Les entregamos kits de robótica y capacitamos a los maestros para que les enseñen a los chicos, así cubrimos la franja de 6 a 12 años. Para los adolescentes hasta los 18 años tenemos los talleres de alta competencia, estos los dictamos los sábados y son para todos los que tengan ganas de aprender más", contó.
Tienen diferentes niveles y enseñan desde los conceptos más básicos de la electrónica, la programación y la mecánica para que puedan trabajar y construir sus propios robots. "Hay veces que vienen chicos de escuelas técnicas que saben mucho de electrónica, entonces lo complementamos con programación. Aprender robótica lleva tiempo, porque no es sencillo. Los evaluamos para las diferentes competencias", manifestó Miranda y detalló que los concursos en los que participan actualmente son "la Roboliga provincial, que es la que organiza la ULP; la nacional, que hay en varias provincias, y la competencia máxima a nivel mundial que es la Robocup, que este año es en Japón. Además nos invitaron por primera vez a la Roborave en Colombia, eso fue un orgullo para todos".
"Sucede a menudo que cuando terminan la secundaria, los chicos que van al taller de alta competencia, se inclinan por estudiar carreras relacionadas con las ciencias duras, como Ingeniería Electrónica, o en programación. Después puede ser que terminen trabajando en nuestro Parque Informático", vaticinó.
Para Miranda es importante reconocer que la robótica ya es parte del presente. "Existen camiones y autos que se manejan solos. La industria reemplazó empleados por robots y es importante tener gente que pueda programar y mantenerlos en funcionamiento, porque en un futuro cercano va a seguir creciendo y va a ser un trabajo muy importante", advirtió. 
Aproximadamente 160 chicos integran los talleres. De ellos son seleccionados entre 2 y 9 para ir a las competencias. Los que no viajan se quedan haciendo aplicaciones o los llevamos a las competencias nacionales. "La mayoría de los seleccionados para ir a la Robocup llevan unos 3 años participando del taller, suelen ser los más preparados, porque deben resolver solos los problemas, el profesor nada más observa lo que hay que corregir para la próxima vez que vayan a competir", expresó.
Aquellos que quieran asistir a los talleres de robótica deben mandar un correo a robotica@ulp.edu.ar allí se les brindará toda la información que necesiten.

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La robótica, una pasión entre lo lúdico y una futura profesión

Comenzar el taller de robótica puede ser una afición y, con el tiempo, convertirse en una profesión. Ya que la actividad da la posibilidad de perfeccionarse en programación y electrónica y hasta conseguir un trabajo en el Parque Informático de la Universidad de La Punta (ULP). Estos talleres son para chicos desde los 12 años hasta los 18. Y tiene diferentes niveles según el grado de conocimiento que tengan. "Es totalmente gratuito y se dicta todos los sábados en dos turnos, a la mañana de 9 a 11:30 y a la tarde de 14 a 18 aproximadamente", detalló el jefe del Programa Robótica de la ULP, Pablo Miranda. Por el momento hay tres localidades donde se puede aprender: en La Punta, en Villa Mercedes y en Tilisarao, y próximamente también en Quines, según confirmó Miranda.
El funcionario explicó que el programa cuenta con dos áreas. "Una está dedicada a las escuelas primarias. Les entregamos kits de robótica y capacitamos a los maestros para que les enseñen a los chicos, así cubrimos la franja de 6 a 12 años. Para los adolescentes hasta los 18 años tenemos los talleres de alta competencia, estos los dictamos los sábados y son para todos los que tengan ganas de aprender más", contó.
Tienen diferentes niveles y enseñan desde los conceptos más básicos de la electrónica, la programación y la mecánica para que puedan trabajar y construir sus propios robots. "Hay veces que vienen chicos de escuelas técnicas que saben mucho de electrónica, entonces lo complementamos con programación. Aprender robótica lleva tiempo, porque no es sencillo. Los evaluamos para las diferentes competencias", manifestó Miranda y detalló que los concursos en los que participan actualmente son "la Roboliga provincial, que es la que organiza la ULP; la nacional, que hay en varias provincias, y la competencia máxima a nivel mundial que es la Robocup, que este año es en Japón. Además nos invitaron por primera vez a la Roborave en Colombia, eso fue un orgullo para todos".
"Sucede a menudo que cuando terminan la secundaria, los chicos que van al taller de alta competencia, se inclinan por estudiar carreras relacionadas con las ciencias duras, como Ingeniería Electrónica, o en programación. Después puede ser que terminen trabajando en nuestro Parque Informático", vaticinó.
Para Miranda es importante reconocer que la robótica ya es parte del presente. "Existen camiones y autos que se manejan solos. La industria reemplazó empleados por robots y es importante tener gente que pueda programar y mantenerlos en funcionamiento, porque en un futuro cercano va a seguir creciendo y va a ser un trabajo muy importante", advirtió. 
Aproximadamente 160 chicos integran los talleres. De ellos son seleccionados entre 2 y 9 para ir a las competencias. Los que no viajan se quedan haciendo aplicaciones o los llevamos a las competencias nacionales. "La mayoría de los seleccionados para ir a la Robocup llevan unos 3 años participando del taller, suelen ser los más preparados, porque deben resolver solos los problemas, el profesor nada más observa lo que hay que corregir para la próxima vez que vayan a competir", expresó.
Aquellos que quieran asistir a los talleres de robótica deben mandar un correo a robotica@ulp.edu.ar allí se les brindará toda la información que necesiten.

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