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Orgullo puntano: veinte bailarines de San Luis estudiarán en Nueva York

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Orgullo puntano: veinte bailarines de San Luis estudiarán en Nueva York

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Fueron becados por la reconocida academia de Andrei Vassiliev. Viajarán el próximo año. 

Las buenas lenguas dicen que todo esfuerzo trae su recompensa y no se equivocan. Los diecinueve bailarines que viajarán el próximo año a Nueva York para perfeccionarse en la academia de Andrei Vassiliev saben que el premio de ser becados es fruto del trabajo realizado en los años dedicados a la danza. Tres academias de San Luis se preparan para que en el 2018 sus alumnos se perfeccionen en lo que les apasiona: bailar con zapatillas de punta en uno de los estudios más prestigiosos del ámbito artístico.

Las alumnas del estudio de danza de Carla Celi, los bailarines del estudio "Balleto", dirigido por Laura Capiello y las nenas de la academia "Francisca", de Villa Mercedes, comenzaron a vivir días más que intensos desde que se enteraron que Vassiliev las eligió cuando vino a San Luis en mayo, para dictar clases especiales.

"Nos preparamos con todo, sabemos que es una experiencia más que importante para ellas y queremos que se vayan con las mejores expectativas", expresó Carla, rodeada de sus alumnas que la consideran no solo una profesora sino su mentora y hasta su amiga.

La diferencia de edad es marcada en el grupo de becados pero no así el talento. Al verlos bailar se nota la preparación y la dedicación que le ponen a las horas de ensayo. "Comencé a bailar a los seis años y no quiero dejar de hacerlo", expresó Martina que tiene 11 y los conceptos de disciplina y responsabilidad muy bien aceptados.

Romina es una de las bailarinas más grandes que viaja a Nueva York. Para ella, el esfuerzo se duplica.  Con sus 26 años ya es madre de una nena que espera por ella cada vez que regresa de los ensayos. "Todavía no caigo. Cuando me avisaron que quedé seleccionada lo único que hice fue llorar y además pensar que todo lo que hago es para crecer como profesional y ser un ejemplo para mi hija", explicó y agradeció la posibilidad que le brindaron. Desde los 8 años que se perfecciona con Carla.

Para las niñas del estudio "Francisca" el esfuerzo fue doble. Una hora de viaje las separó del seminario que brindó el maestro en San Luis pero ellas vinieron igual. "Cuando presenciamos sus clases no queríamos volver a casa. Ahora nos preparamos con mucho esfuerzo porque tenemos todas las ganas de viajar", expresó Paloma, de 11 años.

Inés Favier es bailarina de "Balleto" y la beca del maestro Vassiliev será su tercera experiencia fuera de Argentina. Hace poco días llegó de participar en las clases de la "American Ballet Theatre", una de las academias más prestigiosas de Nueva York y se dispuso a contarle a sus compañeros lo maravilloso que le resultó codearse con grandes maestros de renombre internacional. Además, destacó que dentro de "Balleto" le enseñaron conceptos generales de la danza que son fácilmente entendidos en cualquier parte del mundo.

"No hay diferencias técnicas si hablamos de cómo dictan las clases, pero sí me sorprendió la diferencia social. En Nueva York las clases son divertidas y el maestro se acopla a su alumno. Aunque hay una cantidad grande de bailarines, los profesores dictan las clases muy personalizadas. Nos hacen sentir como si la academia es nuestra casa", expresó Inés, que además estudia la carrera de Relaciones Internacionales a distancia para poder darle el tiempo necesario a la disciplina. 

Sofía Morge con tan solo 17 años decidió rendir el secundario libre para dedicarse plenamente a la danza. "Le doy el tiempo que sea necesario porque es a lo que me quiero dedicar toda la vida", expresó con total seguridad.

Mientras que Luciano Barrera, el único varón que viaja en el contingente de becados, alterna su amor por la danza con la carrera de Nutrición que asegura no le quita demasiado tiempo. "Empecé a  bailar a los ocho años pero no duré una semana. En ese tiempo no estaba bien visto socialmente y no fui más. A los 16 años decidí retomar sin escuchar los prejuicios", contó y agregó que nunca se alejó del ámbito artístico. Mientras tomaba coraje para calzarse las zapatillas de punta bailó folclore y tango.

Los diecinueve bailarines aseguran que se preparan de manera intensiva pero no cambian demasiado sus clases diarias. El apoyo de cada una de sus profesoras es indispensable para que el sueño se cumpla. "Tenemos una profesora que nos enseña de la mejor manera. Para mí no es sólo un privilegio viajar a Nueva York sino también pertenecer al estudio donde bailo", aclaró Isabella de doce años.

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Orgullo puntano: veinte bailarines de San Luis estudiarán en Nueva York

Fueron becados por la reconocida academia de Andrei Vassiliev. Viajarán el próximo año. 

Se trata de 19 bailarinas y un bailarín, de tres academias de la provincia. 

Las buenas lenguas dicen que todo esfuerzo trae su recompensa y no se equivocan. Los diecinueve bailarines que viajarán el próximo año a Nueva York para perfeccionarse en la academia de Andrei Vassiliev saben que el premio de ser becados es fruto del trabajo realizado en los años dedicados a la danza. Tres academias de San Luis se preparan para que en el 2018 sus alumnos se perfeccionen en lo que les apasiona: bailar con zapatillas de punta en uno de los estudios más prestigiosos del ámbito artístico.

Las alumnas del estudio de danza de Carla Celi, los bailarines del estudio "Balleto", dirigido por Laura Capiello y las nenas de la academia "Francisca", de Villa Mercedes, comenzaron a vivir días más que intensos desde que se enteraron que Vassiliev las eligió cuando vino a San Luis en mayo, para dictar clases especiales.

"Nos preparamos con todo, sabemos que es una experiencia más que importante para ellas y queremos que se vayan con las mejores expectativas", expresó Carla, rodeada de sus alumnas que la consideran no solo una profesora sino su mentora y hasta su amiga.

La diferencia de edad es marcada en el grupo de becados pero no así el talento. Al verlos bailar se nota la preparación y la dedicación que le ponen a las horas de ensayo. "Comencé a bailar a los seis años y no quiero dejar de hacerlo", expresó Martina que tiene 11 y los conceptos de disciplina y responsabilidad muy bien aceptados.

Romina es una de las bailarinas más grandes que viaja a Nueva York. Para ella, el esfuerzo se duplica.  Con sus 26 años ya es madre de una nena que espera por ella cada vez que regresa de los ensayos. "Todavía no caigo. Cuando me avisaron que quedé seleccionada lo único que hice fue llorar y además pensar que todo lo que hago es para crecer como profesional y ser un ejemplo para mi hija", explicó y agradeció la posibilidad que le brindaron. Desde los 8 años que se perfecciona con Carla.

Para las niñas del estudio "Francisca" el esfuerzo fue doble. Una hora de viaje las separó del seminario que brindó el maestro en San Luis pero ellas vinieron igual. "Cuando presenciamos sus clases no queríamos volver a casa. Ahora nos preparamos con mucho esfuerzo porque tenemos todas las ganas de viajar", expresó Paloma, de 11 años.

Inés Favier es bailarina de "Balleto" y la beca del maestro Vassiliev será su tercera experiencia fuera de Argentina. Hace poco días llegó de participar en las clases de la "American Ballet Theatre", una de las academias más prestigiosas de Nueva York y se dispuso a contarle a sus compañeros lo maravilloso que le resultó codearse con grandes maestros de renombre internacional. Además, destacó que dentro de "Balleto" le enseñaron conceptos generales de la danza que son fácilmente entendidos en cualquier parte del mundo.

"No hay diferencias técnicas si hablamos de cómo dictan las clases, pero sí me sorprendió la diferencia social. En Nueva York las clases son divertidas y el maestro se acopla a su alumno. Aunque hay una cantidad grande de bailarines, los profesores dictan las clases muy personalizadas. Nos hacen sentir como si la academia es nuestra casa", expresó Inés, que además estudia la carrera de Relaciones Internacionales a distancia para poder darle el tiempo necesario a la disciplina. 

Sofía Morge con tan solo 17 años decidió rendir el secundario libre para dedicarse plenamente a la danza. "Le doy el tiempo que sea necesario porque es a lo que me quiero dedicar toda la vida", expresó con total seguridad.

Mientras que Luciano Barrera, el único varón que viaja en el contingente de becados, alterna su amor por la danza con la carrera de Nutrición que asegura no le quita demasiado tiempo. "Empecé a  bailar a los ocho años pero no duré una semana. En ese tiempo no estaba bien visto socialmente y no fui más. A los 16 años decidí retomar sin escuchar los prejuicios", contó y agregó que nunca se alejó del ámbito artístico. Mientras tomaba coraje para calzarse las zapatillas de punta bailó folclore y tango.

Los diecinueve bailarines aseguran que se preparan de manera intensiva pero no cambian demasiado sus clases diarias. El apoyo de cada una de sus profesoras es indispensable para que el sueño se cumpla. "Tenemos una profesora que nos enseña de la mejor manera. Para mí no es sólo un privilegio viajar a Nueva York sino también pertenecer al estudio donde bailo", aclaró Isabella de doce años.

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