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La madre de Lucas Bolotti cree que "alguien se lo llevó"

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La madre de Lucas Bolotti cree que "alguien se lo llevó"

El joven discapacitado está desaparecido desde el miércoles 19 de julio. No hay pistas de su paradero.

Hace veintitrés días que Lucas Bolotti está desaparecido. Tiene 24 años, pero la mentalidad de un chico de 5 y no sabe valerse por sus propios medios. Desde el miércoles 19 de julio, cuando se dio cuenta de que ya no estaba donde ella lo había visto, a lo sumo diez minutos antes, su madre, Estella Vicondoa, no logra explicarse qué le pasó. Aunque cree que “alguien se lo llevó”, no sabe por qué y para qué. “Y la verdad es que las cosas que se me ocurren como posibles son demasiado feas para pensarlas”, le dijo ayer a El Diario.

La Policía del Valle del Conlara, supervisada por la jueza de instrucción Penal de Concarán, Patricia Besso, ha hecho rastrillajes, ha inspeccionado diques, ha usado perros entrenados en distintos tipos de búsqueda, drones, helicóptero, avioneta, bomberos, baqueanos. Pero nada.

Lucas desapareció del loteo donde su madre y su padrastro, Víctor Kravitz, tienen una casa de descanso, en el paraje “El Recuerdo”, en la localidad de Papagayos, junto a la ruta provincial 1 o “Camino de la Costa”. La familia, proveniente de Buenos Aires, había llegado a San Luis el sábado 15 de julio.

En las últimas horas “han hecho rastrillajes en ciertos lugares, motivados por indicios o comentarios”, pero no han surgido pistas, le dijo ayer a El Diario el jefe de la Unidad Regional III de Policía, comisario mayor Gustavo Ortiz.

El jefe policial dijo que los investigadores “están recibiendo información” y esperan el resultado de diversas averiguaciones iniciadas días atrás. “También inspeccionaron los diques de Villa del Carmen y Piscu Yaco, pero no porque hubiera un indicio que los llevara hasta allí, sino porque, ante la falta de pistas, hay que revisar todo y pensar en todas las hipótesis posibles”, explicó.

“La Policía nos dice que todo lo que se les ocurrió como posibles puntas del ovillo lo están investigando, pero que todo les ha dado negativo, termina en la nada”, dijo Estella Vicondoa anoche.

Por tierra, agua y aire

“Desde el momento que el chico salió, hemos usado drones, perros, helicópteros, avionetas, bomberos, han participado la Municipalidad, la Policía, el Gobierno, y hasta baqueanos, civiles, a todo el que ha querido participar se lo hemos permitido, pero hasta ahora no hay resultados”, dijo el comisario Ortiz.

Recordó que días atrás se plegaron a la investigación efectivos de Gendarmería Nacional con georradares, personal del Sistema Federal de Búsqueda de Personas Desaparecidas y Extraviadas; de la Dirección Nacional de Cinotecnia del Ministerio de Seguridad de la Nación, la ONG de canes “Las Águilas”, de Córdoba, y un equipo del grupo de perros rastreadores K-9.

El jefe de la regional dijo que “al caso no le ha faltado publicidad, difusión. Los rastreadores llegaron hasta un ranchito del bajo, donde vive una anciana de 80 y pico de años, con un discapacitado, y ella estaba enterada de que Lucas Bolotti estaba desaparecido”.

Pese a ello, indicó, “nadie ha aportado algún dato” orientativo. La mamá de Lucas dijo que ellos han recibido un par de avisos de personas que creían haberlo visto en determinado lugar. “Le pasamos esa información a la Policía, que la chequeó y resultó que no era él”, señaló.

Estella Vicondoa lamenta que los encargados de la búsqueda no hayan tomado a tiempo algunas medidas. “Una semana después de la desaparición de Lucas fuimos al peaje de Santa Rosa, a ver si les habían pedido las imágenes de las cámaras, como nos habían dicho, y nos dijeron que recién el día anterior les habían llevado una foto”, contó. “Y ayer (por anteayer) nos enteramos que recién tres días después de que desapareció avisaron a las fronteras internacionales. No sabemos si están investigando el flujo de autos, para ver si hay vehículos que salieron de la provincia y también salieron del país”, abundó.

El comisario mayor Ortiz dijo ayer que están revisando las imágenes de cámaras.

Un auto que no arrancaba

Estella Vicondoa está segura de que su hijo “no se fue solo". “Estamos en un predio cerrado, si bien después supimos que de un lado el perímetro estaba roto, es imposible que Lucas hubiera ido hasta ese lugar”.

La última que lo vio, aquel miércoles, fue ella, recordó ayer. Dice que, a lo sumo, pasaron diez minutos desde la última vez que lo miró hasta que volvió a levantar la cabeza y vio que ya no estaba.

“Hasta me puse contenta cuando vi que se había logrado alejar unos veinte metros de nosotros. Para él era un logro, y sin embargo fue el peor logro”, dijo con la voz acongojada.

“De donde yo lo vi, a la salida principal, a la única que creíamos que había, hay casi un kilómetro. Para el costado, donde está roto el alambrado, serán unos quinientos metros. Iba con zapatillas, anteojos, con un camioncito, con una camioneta, no se encontró nada”, reiteró.

La salida del predio da a la ruta 1. “Estamos hablando de casi un kilómetro, una distancia a la que Lucas, ni siquiera yendo por las calles del loteo, con el tiempo que tardamos en mirarlo, de una vez a la otra, hubiera llegado caminando”, calcula.

Asegura que ese día no entró ningún vehículo al barrio en construcción. “Sí se escuchó, apenas yo empecé a buscar a Lucas, un auto por afuera, que le costaba arrancar. Insistían, insistían (con el arranque) cuando mi hijo recién se había perdido. Ahora nos preguntamos si ese auto no tiene que ver”, dijo.

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La madre de Lucas Bolotti cree que "alguien se lo llevó"

El joven discapacitado está desaparecido desde el miércoles 19 de julio. No hay pistas de su paradero.

Lucas en la arena junto a su hermana. Jugaba todo el tiempo. Foto: internet. 

Hace veintitrés días que Lucas Bolotti está desaparecido. Tiene 24 años, pero la mentalidad de un chico de 5 y no sabe valerse por sus propios medios. Desde el miércoles 19 de julio, cuando se dio cuenta de que ya no estaba donde ella lo había visto, a lo sumo diez minutos antes, su madre, Estella Vicondoa, no logra explicarse qué le pasó. Aunque cree que “alguien se lo llevó”, no sabe por qué y para qué. “Y la verdad es que las cosas que se me ocurren como posibles son demasiado feas para pensarlas”, le dijo ayer a El Diario.

La Policía del Valle del Conlara, supervisada por la jueza de instrucción Penal de Concarán, Patricia Besso, ha hecho rastrillajes, ha inspeccionado diques, ha usado perros entrenados en distintos tipos de búsqueda, drones, helicóptero, avioneta, bomberos, baqueanos. Pero nada.

Lucas desapareció del loteo donde su madre y su padrastro, Víctor Kravitz, tienen una casa de descanso, en el paraje “El Recuerdo”, en la localidad de Papagayos, junto a la ruta provincial 1 o “Camino de la Costa”. La familia, proveniente de Buenos Aires, había llegado a San Luis el sábado 15 de julio.

En las últimas horas “han hecho rastrillajes en ciertos lugares, motivados por indicios o comentarios”, pero no han surgido pistas, le dijo ayer a El Diario el jefe de la Unidad Regional III de Policía, comisario mayor Gustavo Ortiz.

El jefe policial dijo que los investigadores “están recibiendo información” y esperan el resultado de diversas averiguaciones iniciadas días atrás. “También inspeccionaron los diques de Villa del Carmen y Piscu Yaco, pero no porque hubiera un indicio que los llevara hasta allí, sino porque, ante la falta de pistas, hay que revisar todo y pensar en todas las hipótesis posibles”, explicó.

“La Policía nos dice que todo lo que se les ocurrió como posibles puntas del ovillo lo están investigando, pero que todo les ha dado negativo, termina en la nada”, dijo Estella Vicondoa anoche.

Por tierra, agua y aire

“Desde el momento que el chico salió, hemos usado drones, perros, helicópteros, avionetas, bomberos, han participado la Municipalidad, la Policía, el Gobierno, y hasta baqueanos, civiles, a todo el que ha querido participar se lo hemos permitido, pero hasta ahora no hay resultados”, dijo el comisario Ortiz.

Recordó que días atrás se plegaron a la investigación efectivos de Gendarmería Nacional con georradares, personal del Sistema Federal de Búsqueda de Personas Desaparecidas y Extraviadas; de la Dirección Nacional de Cinotecnia del Ministerio de Seguridad de la Nación, la ONG de canes “Las Águilas”, de Córdoba, y un equipo del grupo de perros rastreadores K-9.

El jefe de la regional dijo que “al caso no le ha faltado publicidad, difusión. Los rastreadores llegaron hasta un ranchito del bajo, donde vive una anciana de 80 y pico de años, con un discapacitado, y ella estaba enterada de que Lucas Bolotti estaba desaparecido”.

Pese a ello, indicó, “nadie ha aportado algún dato” orientativo. La mamá de Lucas dijo que ellos han recibido un par de avisos de personas que creían haberlo visto en determinado lugar. “Le pasamos esa información a la Policía, que la chequeó y resultó que no era él”, señaló.

Estella Vicondoa lamenta que los encargados de la búsqueda no hayan tomado a tiempo algunas medidas. “Una semana después de la desaparición de Lucas fuimos al peaje de Santa Rosa, a ver si les habían pedido las imágenes de las cámaras, como nos habían dicho, y nos dijeron que recién el día anterior les habían llevado una foto”, contó. “Y ayer (por anteayer) nos enteramos que recién tres días después de que desapareció avisaron a las fronteras internacionales. No sabemos si están investigando el flujo de autos, para ver si hay vehículos que salieron de la provincia y también salieron del país”, abundó.

El comisario mayor Ortiz dijo ayer que están revisando las imágenes de cámaras.

Un auto que no arrancaba

Estella Vicondoa está segura de que su hijo “no se fue solo". “Estamos en un predio cerrado, si bien después supimos que de un lado el perímetro estaba roto, es imposible que Lucas hubiera ido hasta ese lugar”.

La última que lo vio, aquel miércoles, fue ella, recordó ayer. Dice que, a lo sumo, pasaron diez minutos desde la última vez que lo miró hasta que volvió a levantar la cabeza y vio que ya no estaba.

“Hasta me puse contenta cuando vi que se había logrado alejar unos veinte metros de nosotros. Para él era un logro, y sin embargo fue el peor logro”, dijo con la voz acongojada.

“De donde yo lo vi, a la salida principal, a la única que creíamos que había, hay casi un kilómetro. Para el costado, donde está roto el alambrado, serán unos quinientos metros. Iba con zapatillas, anteojos, con un camioncito, con una camioneta, no se encontró nada”, reiteró.

La salida del predio da a la ruta 1. “Estamos hablando de casi un kilómetro, una distancia a la que Lucas, ni siquiera yendo por las calles del loteo, con el tiempo que tardamos en mirarlo, de una vez a la otra, hubiera llegado caminando”, calcula.

Asegura que ese día no entró ningún vehículo al barrio en construcción. “Sí se escuchó, apenas yo empecé a buscar a Lucas, un auto por afuera, que le costaba arrancar. Insistían, insistían (con el arranque) cuando mi hijo recién se había perdido. Ahora nos preguntamos si ese auto no tiene que ver”, dijo.

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