eldiariodelarepublica.com
Denunció que su ex se llevó a su hija sin autorización judicial

Escuchanos EN VIVO!
X

Denunció que su ex se llevó a su hija sin autorización judicial

Según el padre, la madre dijo que estaría en otra casa de Villa Mercedes, pero se la llevó a Buenos Aires.

María Ángeles Rivero había cumplido con su parte de llevarse a sus hijos por unas horas o un fin de semana y regresárselos a su padre, como la jueza de Familia y Menores 1 de Villa Mercedes le había impuesto hace siete años, cuando perdió la tenencia de los chicos. Pero hace una semana exactamente dejó a un lado la obediencia con la que se había mantenido este último año y desoyó a la Justicia. Le dijo a su ex, Iván Gaitán, que llevaría a su nena a lo de su abuela, en el barrio La Ribera. Al día siguiente, el padre descubrió que su hija no estaba donde había prometido la madre, es decir a una cuadra de su casa, sino que estaba a más de 800 kilómetros, en la localidad bonaerense de Punta Alta, en la costa argentina.

Aunque la denuncia que asentó Gaitán es todavía, en la formalidad, una búsqueda de paradero, el hombre de 32 años remarca que Rivero incurrió en una sustracción, en el secuestro de su hija de 10 años. Según le explicó el personal de la Unidad Regional II de Policía, en el transcurso de la tarde de ayer o en la mañana de hoy, los policías con jurisdicción en Punta Alta serían notificados del pedido de restitución de la niña que hizo la jueza de Villa Mercedes, Mariana Sorondo Ovando.

Entonces la mujer tendrá un plazo de 24 horas para “proceder al inmediato reintegro de la niña a su progenitor”. “En caso de que ella no lo haga, se estaría declarando en rebeldía y yo debería ir con las fuerzas policiales, a Buenos Aires, para interceder y traer a la nena a la provincia”, dijo.

Hace siete años que Gaitán se separó de Rivero. Según él, de un día para el otro, sin previo aviso a la Justicia, su ex se fue de su casa en La Ribera y lo dejó al cuidado de sus hijos, cuando apenas tenían tres, dos y un año. Se mudó, primero, a Entre Ríos y, después, a Punta Alta. Él la denunció por abandono de hogar.

Luego de cuatro meses de visitas de asistentes sociales, análisis psicológicos al grupo familiar y de audiencias en la Justicia, en diciembre de 2010, la jueza le otorgó la tenencia de los chicos al padre. “Verificaron que mis hijos no vivían en un ambiente de maltrato, que estaban sanos y bien cuidados. También, que soy una persona tranquila, que no tengo un carácter violento”, señaló.

Pero la magistrado no fijó un régimen de visita en los papeles. Todo fue, según el hombre, “de palabra”. “La jueza le dijo a mi ex que ella podía a ver a los chicos cuando quisiera. También le ordenó que si trabajaba tenía que pasar mil pesos por mes para los nenes”, agregó. Pero nunca cumplió con esa última condición del acuerdo, subrayó el denunciante.

Y el viernes pasado rompió con la única imposición que había respetado. Se presentó en lo de su ex y le preguntó si podría llevarse a su nena, para que pasara la noche en lo su abuela. "Pero el sábado, a través de la abuela, me entero de que mi hija ya estaba en Punta Alta", contó Gaitán.

"Según ella (su ex suegra), recién, hacía cinco minutos que se enteraba de eso", dijo. De inmediato llamó a Rivero y pidió hablar con la criatura. "Le pregunté si era verdad que estaban allá y mi nena me contestó que sí", aseguró. Cuando el padre quiso hacerle más preguntas, la madre le quitó el teléfono. "La nena está acá. Te guste o no, se quiso venir", le habría dicho, según el hombre, y le cortó la llamada.

"Ella dice que mi hija se fue porque quiso, pero se llevó el documento y la libreta de sanidad. ¿Cómo una criatura de 10 años va a saber que para viajar necesita todo eso? Para mí, todo fue inducido", manifestó.

Estuvo en contacto telefónico con la niña hasta el lunes. "Después de eso no volvió a contestarme los mensajes y me eliminó del Facebook", aseguró.

Compartir en facebook
Compartir en twitter
Compartir en whatsapp
TAGS
COMENTARIOS

Denunció que su ex se llevó a su hija sin autorización judicial

Según el padre, la madre dijo que estaría en otra casa de Villa Mercedes, pero se la llevó a Buenos Aires.

"Sólo quiero que me la devuelva". Iván Gaitán acudió a la Justicia.

María Ángeles Rivero había cumplido con su parte de llevarse a sus hijos por unas horas o un fin de semana y regresárselos a su padre, como la jueza de Familia y Menores 1 de Villa Mercedes le había impuesto hace siete años, cuando perdió la tenencia de los chicos. Pero hace una semana exactamente dejó a un lado la obediencia con la que se había mantenido este último año y desoyó a la Justicia. Le dijo a su ex, Iván Gaitán, que llevaría a su nena a lo de su abuela, en el barrio La Ribera. Al día siguiente, el padre descubrió que su hija no estaba donde había prometido la madre, es decir a una cuadra de su casa, sino que estaba a más de 800 kilómetros, en la localidad bonaerense de Punta Alta, en la costa argentina.

Aunque la denuncia que asentó Gaitán es todavía, en la formalidad, una búsqueda de paradero, el hombre de 32 años remarca que Rivero incurrió en una sustracción, en el secuestro de su hija de 10 años. Según le explicó el personal de la Unidad Regional II de Policía, en el transcurso de la tarde de ayer o en la mañana de hoy, los policías con jurisdicción en Punta Alta serían notificados del pedido de restitución de la niña que hizo la jueza de Villa Mercedes, Mariana Sorondo Ovando.

Entonces la mujer tendrá un plazo de 24 horas para “proceder al inmediato reintegro de la niña a su progenitor”. “En caso de que ella no lo haga, se estaría declarando en rebeldía y yo debería ir con las fuerzas policiales, a Buenos Aires, para interceder y traer a la nena a la provincia”, dijo.

Hace siete años que Gaitán se separó de Rivero. Según él, de un día para el otro, sin previo aviso a la Justicia, su ex se fue de su casa en La Ribera y lo dejó al cuidado de sus hijos, cuando apenas tenían tres, dos y un año. Se mudó, primero, a Entre Ríos y, después, a Punta Alta. Él la denunció por abandono de hogar.

Luego de cuatro meses de visitas de asistentes sociales, análisis psicológicos al grupo familiar y de audiencias en la Justicia, en diciembre de 2010, la jueza le otorgó la tenencia de los chicos al padre. “Verificaron que mis hijos no vivían en un ambiente de maltrato, que estaban sanos y bien cuidados. También, que soy una persona tranquila, que no tengo un carácter violento”, señaló.

Pero la magistrado no fijó un régimen de visita en los papeles. Todo fue, según el hombre, “de palabra”. “La jueza le dijo a mi ex que ella podía a ver a los chicos cuando quisiera. También le ordenó que si trabajaba tenía que pasar mil pesos por mes para los nenes”, agregó. Pero nunca cumplió con esa última condición del acuerdo, subrayó el denunciante.

Y el viernes pasado rompió con la única imposición que había respetado. Se presentó en lo de su ex y le preguntó si podría llevarse a su nena, para que pasara la noche en lo su abuela. "Pero el sábado, a través de la abuela, me entero de que mi hija ya estaba en Punta Alta", contó Gaitán.

"Según ella (su ex suegra), recién, hacía cinco minutos que se enteraba de eso", dijo. De inmediato llamó a Rivero y pidió hablar con la criatura. "Le pregunté si era verdad que estaban allá y mi nena me contestó que sí", aseguró. Cuando el padre quiso hacerle más preguntas, la madre le quitó el teléfono. "La nena está acá. Te guste o no, se quiso venir", le habría dicho, según el hombre, y le cortó la llamada.

"Ella dice que mi hija se fue porque quiso, pero se llevó el documento y la libreta de sanidad. ¿Cómo una criatura de 10 años va a saber que para viajar necesita todo eso? Para mí, todo fue inducido", manifestó.

Estuvo en contacto telefónico con la niña hasta el lunes. "Después de eso no volvió a contestarme los mensajes y me eliminó del Facebook", aseguró.

Logín