eldiariodelarepublica.com
Fabricantes de los spinners puntanos hechos en casa

Escuchanos EN VIVO!

Escuchanos EN VIVO!
X

Fabricantes de los spinners puntanos hechos en casa

Cuando se ingresa a la página de Facebook de Juan Pablo y Mateo Biotti, 3D Druck.ar, se puede apreciar una variedad de personajes de películas y videojuegos, figuras humanas o de la naturaleza en variados colores; todos impresos en 3 dimensiones. Pero además desafían a los navegantes con la siguiente frase: “Su imaginación es el límite. Imagínelo, nosotros le damos vida”. Así ofrecen realizar llaveros, colgantes o aros con el logo de una empresa o institución que lo solicite, souvenirs personalizados, accesorios para instrumentos musicales, maquetas, prototipos, escudos de equipos deportivos, piezas para modelismo, fundas o carcazas para celulares y piezas únicas en PLA (plástico de origen vegetal).

Los creadores de este microemprendimiento tuvieron su punto de máximo reconocimiento por ser los primeros productores del juguete anti ansiedad “spinner” en la ciudad de San Luis que en una gama amplia de colores, tamaños y variedades venden a precio muy accesible a todo el país. “Conocimos esta forma de imprimir navegando por internet hace dos años por simple curiosidad, por un lado, y porque además queríamos encontrar alguna opción para dedicarnos con mi hermano y así tener una salida laboral”.

Apenas se enteraron de la posibilidad de imprimir en 3D, la compraron pero todavía no tenían muy claro qué querían hacer con ella. “Al principio no sabíamos ni cómo usarla, pero estábamos seguros de que nos iba a servir para ganarnos la vida en el futuro. Y otra vez por internet aprendimos cómo se armaba y cómo se podía imprimir”. A los cuatro meses de tenerla pudieron ponerla a punto y comenzaron las impresiones: “Empezamos haciendo los bustos de algunos personajes famosos de películas, cómics y videojuegos; después logramos algunos repuestos de elementos que teníamos en casa como el control remoto o piezas de equipos que teníamos tirados y que no funcionaban por eso. Después empezamos a recibir pedidos de gente que necesitaba algo en especial para cámaras de fotos, trípodes, una bicicleta y cosas por el estilo”.

Hasta que llegó la hora de ponerle un nombre a ese emprendimiento y así surgió 3D Druck: “No sabíamos cómo se iba a llamar y de alguna manera teníamos que hacerlo para poder vender nuestros productos. Al final optamos por este que significa impresión 3D en alemán”. Al principio habían pensado en una palabra en italiano porque sus abuelos eran de ese país y analizaron la posibilidad ponerle 3D Stampa, “pero nos parecía que se iba a identificar más con el estampado de ropa y no era esa la idea que teníamos”, recordó Juan Pablo.

El objetivo de los hermanos Biotti siempre fue producir algún elemento que les abriera la puerta para la venta o que les presentara un desafío personal: “Esperábamos que viniera alguien y nos dijera, ¿ustedes saben cómo se puede hacer esta pieza? Y así poder solucionarles un problema. Y la verdad es que nos sentimos conformes con lo que hemos logrado hasta ahora”.

Aunque por ahora no tienen un proyecto en mente, Juan Pablo dijo que “siempre nos estamos actualizando con las nuevas tecnologías porque en este mundo si te frenás, te quedás afuera”. Y recomendó a la gente que se anime a experimentar con una impresora 3D, “porque cualquiera sería feliz si tuviera una en su casa”.    

Compartir en facebook
Compartir en twitter
Compartir en whatsapp
¿TE GUSTÓ LA NOTA?
TAGS
COMENTARIOS

Fabricantes de los spinners puntanos hechos en casa

Juan Pablo y Mateo Biotti. 

Cuando se ingresa a la página de Facebook de Juan Pablo y Mateo Biotti, 3D Druck.ar, se puede apreciar una variedad de personajes de películas y videojuegos, figuras humanas o de la naturaleza en variados colores; todos impresos en 3 dimensiones. Pero además desafían a los navegantes con la siguiente frase: “Su imaginación es el límite. Imagínelo, nosotros le damos vida”. Así ofrecen realizar llaveros, colgantes o aros con el logo de una empresa o institución que lo solicite, souvenirs personalizados, accesorios para instrumentos musicales, maquetas, prototipos, escudos de equipos deportivos, piezas para modelismo, fundas o carcazas para celulares y piezas únicas en PLA (plástico de origen vegetal).

Los creadores de este microemprendimiento tuvieron su punto de máximo reconocimiento por ser los primeros productores del juguete anti ansiedad “spinner” en la ciudad de San Luis que en una gama amplia de colores, tamaños y variedades venden a precio muy accesible a todo el país. “Conocimos esta forma de imprimir navegando por internet hace dos años por simple curiosidad, por un lado, y porque además queríamos encontrar alguna opción para dedicarnos con mi hermano y así tener una salida laboral”.

Apenas se enteraron de la posibilidad de imprimir en 3D, la compraron pero todavía no tenían muy claro qué querían hacer con ella. “Al principio no sabíamos ni cómo usarla, pero estábamos seguros de que nos iba a servir para ganarnos la vida en el futuro. Y otra vez por internet aprendimos cómo se armaba y cómo se podía imprimir”. A los cuatro meses de tenerla pudieron ponerla a punto y comenzaron las impresiones: “Empezamos haciendo los bustos de algunos personajes famosos de películas, cómics y videojuegos; después logramos algunos repuestos de elementos que teníamos en casa como el control remoto o piezas de equipos que teníamos tirados y que no funcionaban por eso. Después empezamos a recibir pedidos de gente que necesitaba algo en especial para cámaras de fotos, trípodes, una bicicleta y cosas por el estilo”.

Hasta que llegó la hora de ponerle un nombre a ese emprendimiento y así surgió 3D Druck: “No sabíamos cómo se iba a llamar y de alguna manera teníamos que hacerlo para poder vender nuestros productos. Al final optamos por este que significa impresión 3D en alemán”. Al principio habían pensado en una palabra en italiano porque sus abuelos eran de ese país y analizaron la posibilidad ponerle 3D Stampa, “pero nos parecía que se iba a identificar más con el estampado de ropa y no era esa la idea que teníamos”, recordó Juan Pablo.

El objetivo de los hermanos Biotti siempre fue producir algún elemento que les abriera la puerta para la venta o que les presentara un desafío personal: “Esperábamos que viniera alguien y nos dijera, ¿ustedes saben cómo se puede hacer esta pieza? Y así poder solucionarles un problema. Y la verdad es que nos sentimos conformes con lo que hemos logrado hasta ahora”.

Aunque por ahora no tienen un proyecto en mente, Juan Pablo dijo que “siempre nos estamos actualizando con las nuevas tecnologías porque en este mundo si te frenás, te quedás afuera”. Y recomendó a la gente que se anime a experimentar con una impresora 3D, “porque cualquiera sería feliz si tuviera una en su casa”.    

Logín