Opinión

Tres emociones tóxicas

Muchas personas, en especial en tiempos de finalización de año o de fiestas se ven desbordadas por emociones tóxicas que no saben cómo manejar. Es por eso que somos testigos de tantos casos de depresión.

Veamos tres de las emociones negativas más dañinas para el ser humano:

  1. La culpa

La culpa es ira contra uno mismo por no haber alcanzado un ideal. Es general e inconsciente porque uno no se da cuenta de lo que siente pero ve sus síntomas. La culpa siempre nos hace buscar el castigo. Por ejemplo, una persona consigue un trabajo bueno y hace cosas, como llegar tarde, para que lo terminen echando; o una persona forma una familia hermosa y engaña a su pareja. La culpa nos habla: “Vos no merecés formar una familia”. Mucha gente es pobre no por falta de recursos, sino por culpa. Hay gente que hace buenos negocios y después comete una tontería para perder todo porque, en el fondo, la culpa le dice que tiene que sufrir. Muchos de los accidentes automovilísticos ocurren por culpa que nos hace creer que nos tiene que ir mal en la vida. Hay varones que maltratan a sus mujeres por culpa; hay jóvenes que roban porque inconscientemente están esperando que los lleven presos por culpa. Otros buscan permanentemente el riesgo no porque la adrenalina los impulsa, sino porque no se sienten merecedores de vivir. Y otros viven reprochándose por aquello que dijeron o hicieron. El mensaje de la culpa es: “Tenés que sufrir”.

  1. El miedo

El miedo nos lleva a evitar cosas y personas. Si tenés miedo a los perros, vas a evitar tener contacto con esos animales; si tenés miedo a buscar trabajo, vas a hacer todo lo posible por no buscarlo; si tenés miedo de hablar con gente de autoridad, los vas a evitar siempre. Todo lo que da miedo la persona lo evita y eso la hace vivir insegura. Esto es lo que sucede en un grupo donde no hay un buen liderazgo y todo el mundo está inseguro, sin saber qué hacer. El miedo siempre nos impulsa a decir “no sé” y a evitar.

  1. La vergüenza

 La vergüenza nos hace esconder. Si la culpa es buscar el castigo y el miedo es evitar, la vergüenza es esconderse porque sentimos que estamos fallados, que nadie nos quiere, que no servimos, que no valemos lo suficiente. La persona avergonzada tiene la sensación de que algo no funciona en su vida y los demás se están dando cuenta. La gente hipersensible suele ser vergonzosa y se ofende con facilidad. La culpa trae castigo. El miedo trae separación. La vergüenza trae aislamiento. Para vencer estas tres emociones tóxicas que no nos permiten vivir en plenitud, necesitamos “ver” lo que nuestro Creador nos ha dado y puso dentro de nosotros: un potencial ilimitado capaz de superarlo todo y lograrlo todo. Una muy buena resolución para este año que está comenzando es conocer un poco mejor nuestra riqueza interior.

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