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Hábitos saludables y estudios médicos previenen el cáncer

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Hábitos saludables y estudios médicos previenen el cáncer

En Argentina los más afectados por tumores son el cuello de útero y el colon; que tienen análisis que los detectan. 

Aunque la incidencia del cáncer en la población de Argentina es media-alta, según la Agencia Internacional de Investigación sobre Cáncer (IARC), dos de los más comunes en el país, como el de cuello de útero (en mujeres) y de colon (en ambos sexos) se los considera evitables y pueden detectarse mediante dos estudios: el Papanicolau y la Colonoscopía. Incluso otros tumores como los que aparecen en las mamas y la próstata, también cuentan con análisis que las obras sociales ofrecen y que incluso pueden hacerse en hospitales públicos. Sin embargo son los más frecuentes entre la población.

Tanto los médicos como los pacientes acuerdan en que en nuestro país no existe una costumbre de acudir a los especialistas cuando se detectan problemas en la salud, aún cuando son prevenibles, y eso explica en gran medida los datos sobre incidencia de esta enfermedad en la población: hoy es de 230 casos nuevos por cada 100.000 varones y 212 por cada 100.000 mujeres. 

Diego Romero Guiñazú, médico del Centro Oncológico Integral, dijo que “lamentablemente nuestra población por cuestiones culturales o de difícil acceso todavía le cuesta entender la importancia de realizar estudios como el Papanicolau, la mamografía o la colonoscopía. El hecho de visitar al ginecólogo una vez al año todavía no es habitual entre las mujeres y por eso tenemos al cáncer de cuello de útero como el segundo entre ellas, cuando en el resto del mundo es casi uno de los últimos porque hoy es totalmente prevenible”. Aunque destacó que la aplicación de la vacuna contra el Papiloma Humano (VPH) en niños y niñas de once años en todo el país, “va a ir disminuyendo la cantidad de casos porque es la principal causa de este cáncer. Pero por ahora son muchas las mujeres que lo padecen”.     

El jefe del Servicio de Oncología destacó que “aunque en el Centro recibimos a los pacientes cuando ya han sido diagnosticados, siempre aprovechamos esta fecha del 'Día Mundial de Lucha contra el Cáncer' para hablar con sus familiares y acompañantes sobre la detección temprana a través de los análisis y estudios que se pueden hacer cada año. Y muchos de ellos también nos hacen sus consultas para saber cómo pueden empezar a controlarse. Por eso nosotros los orientamos, aunque no seamos médicos de atención primaria”.

También dijo que “esta es una gran oportunidad para nosotros para recordarle a la comunidad los controles que pueden hacerse, lo que se debe evitar y lo que sí es bueno realizar para no padecer un cáncer. Y en caso de que haya un diagnóstico, poder hacer un tratamiento lo antes posible y evitar que el tumor se propague por el organismo y así tener mayores posibilidades de éxito”.  Además confirmó que hoy “más de la mitad de los pacientes logran curarse”.

Romero Guiñazú recordó que “la realización periódica de estudios en personas asintomáticas es importante para detectar precozmente el cáncer de cuello de útero, mamas y de colon. Para éste último la población de riesgo promedio debe estudiarse a partir de los cincuenta años, tanto hombres como mujeres, haciendo una colonoscopía cada diez años”. 

Para las mujeres detalló que “deben realizarse mamografías cada dos años entre los 50 y los 70 para controlar si tiene algún engrosamiento o bulto en las mamas o cualquier otra parte del cuerpo que puedan derivar en un tumor. Y el Programa Nacional de Prevención de Cáncer Cervicouterino recomienda realizarse el Papanicolau a todas las mujeres a partir de los 25 años”.  

También recordó que otros síntomas que pueden alertar a la personas son la aparición de un lunar nuevo o el cambio de otro ya existente, una úlcera que no sana, una ronquera o tos que no se quita, cambios en los hábitos del intestino o vejiga y el malestar intenso después de comer.

El médico oncólogo explicó que el cáncer “es causado por anormalidades en el material genético de las células que pueden ser provocadas por agentes carcinógenos, como la radiación (ionizante y/o ultravioleta) del sol, los productos químicos procedentes de la industria, el humo del tabaco o la contaminación ambiental. Pero también pueden producirlo agentes infecciosos”. Y aclaró que “otras anormalidades genéticas cancerígenas son adquiridas durante la división normal de ADN, que al no corregirse los errores que se producen durante ese proceso son heredadas, lo que produce una mayor probabilidad de desencadenar la enfermedad”.

Según el especialista, “en San Luis se diagnostican unos 450 nuevos casos cada año”. Y respecto de los tipos de cáncer enumeró que “en la mujer, en orden de frecuencia se destacan el de mamas en primer lugar; seguido de cuello de útero (cerviz) y después el de colon. Mientras que en los hombres primero está el de próstata, segundo el de colon y tercero el de pulmón”. Y en cuanto a los porcentajes de pacientes que se atienden en el Centro Oncológico destacó que el 57 por ciento son mujeres.

Romero Guiñazú insistió en que los tumores que sí se pueden evitar antes de que se desarrolle la enfermedad, mediante estudios previos, son los de cuello de útero y colon. “Por ejemplo un pólipo, que es una lesión precursora del cáncer de colon, si se lo detecta a tiempo se puede evitar que ese paciente en el futuro haga un cáncer. Lo mismo en las mujeres con el cuello de útero mediante el Papanicolau donde se pueden detectar displasias, que es una lesión precursora que si se la trata a tiempo, puede evitarse que el día de mañana se transforme en un cáncer de útero. Así estamos haciendo prevención”, añadió.

En cambio dijo que en el caso de las mamas, “no se puede hacer prevención, hay que hacer diagnóstico precoz y por eso se les pide a las mujeres que a partir de determinada edad se hagan mamografías como método para detectar la enfermedad en etapas tempranas y así comenzar con el tratamiento”. Además explicó que “no existen estudios para todas las enfermedades de cáncer disponibles, pero sí para las más frecuentes que son estas cinco: mamas, colon, próstata, cuello de útero y pulmón”.   

Respecto de los estudios de próstata señaló que “durante muchos años se usó el análisis Antígeno Prostático (PSA) pero hoy en día está en discusión porque si bien es útil para diagnosticar un cáncer, después no se traduce en una mejoría en la sobrevida de la persona. Hoy, por rutina, a la población de hombres sanos no se les indica hacerse ese análisis, salvo en los casos que el paciente refiera síntomas urinarios o problemas para orinar”.

Para el caso de los pulmones dijo que “en la población de riesgo, como los fumadores, hay estudios como la tomografía donde se podría detectar de manera precoz un cáncer. Y en esos casos hay una mejoría en la sobrevida del paciente. Pero aquí existe un problema económico porque si bien las obras sociales lo autorizan y algunos hospitales cuentan con tomógrafo, es muy caro hacerlo a nivel de toda la población con determinada edad y antecedentes de tabaco”.

El especialista contó que en el Centro Oncológico Integral cuentan con un Registro Hospitalario de Tumores que se confecciona con cada paciente que ingresa para realizar estadísticas. Y a nivel nacional comentó que “se lleva el Registro de Defunciones que luego el Instituto Argentino del Cáncer lo transforma en la Tasa de Mortalidad”. Pero ahora anunció que “se va a empezar a generar un Registro Provincial de Tumores para que todos los pacientes diagnosticados en San Luis, no sólo los que vienen a nuestro Centro, queden registrados. “El beneficio que nos traerá será la posibilidad de conocer la incidencia y prevalencia del cáncer en nuestra población”, indicó Romero Guiñazú.


 

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Hábitos saludables y estudios médicos previenen el cáncer

En Argentina los más afectados por tumores son el cuello de útero y el colon; que tienen análisis que los detectan. 

Foto ilustrativa (internet)

Aunque la incidencia del cáncer en la población de Argentina es media-alta, según la Agencia Internacional de Investigación sobre Cáncer (IARC), dos de los más comunes en el país, como el de cuello de útero (en mujeres) y de colon (en ambos sexos) se los considera evitables y pueden detectarse mediante dos estudios: el Papanicolau y la Colonoscopía. Incluso otros tumores como los que aparecen en las mamas y la próstata, también cuentan con análisis que las obras sociales ofrecen y que incluso pueden hacerse en hospitales públicos. Sin embargo son los más frecuentes entre la población.

Tanto los médicos como los pacientes acuerdan en que en nuestro país no existe una costumbre de acudir a los especialistas cuando se detectan problemas en la salud, aún cuando son prevenibles, y eso explica en gran medida los datos sobre incidencia de esta enfermedad en la población: hoy es de 230 casos nuevos por cada 100.000 varones y 212 por cada 100.000 mujeres. 

Diego Romero Guiñazú, médico del Centro Oncológico Integral, dijo que “lamentablemente nuestra población por cuestiones culturales o de difícil acceso todavía le cuesta entender la importancia de realizar estudios como el Papanicolau, la mamografía o la colonoscopía. El hecho de visitar al ginecólogo una vez al año todavía no es habitual entre las mujeres y por eso tenemos al cáncer de cuello de útero como el segundo entre ellas, cuando en el resto del mundo es casi uno de los últimos porque hoy es totalmente prevenible”. Aunque destacó que la aplicación de la vacuna contra el Papiloma Humano (VPH) en niños y niñas de once años en todo el país, “va a ir disminuyendo la cantidad de casos porque es la principal causa de este cáncer. Pero por ahora son muchas las mujeres que lo padecen”.     

El jefe del Servicio de Oncología destacó que “aunque en el Centro recibimos a los pacientes cuando ya han sido diagnosticados, siempre aprovechamos esta fecha del 'Día Mundial de Lucha contra el Cáncer' para hablar con sus familiares y acompañantes sobre la detección temprana a través de los análisis y estudios que se pueden hacer cada año. Y muchos de ellos también nos hacen sus consultas para saber cómo pueden empezar a controlarse. Por eso nosotros los orientamos, aunque no seamos médicos de atención primaria”.

También dijo que “esta es una gran oportunidad para nosotros para recordarle a la comunidad los controles que pueden hacerse, lo que se debe evitar y lo que sí es bueno realizar para no padecer un cáncer. Y en caso de que haya un diagnóstico, poder hacer un tratamiento lo antes posible y evitar que el tumor se propague por el organismo y así tener mayores posibilidades de éxito”.  Además confirmó que hoy “más de la mitad de los pacientes logran curarse”.

Romero Guiñazú recordó que “la realización periódica de estudios en personas asintomáticas es importante para detectar precozmente el cáncer de cuello de útero, mamas y de colon. Para éste último la población de riesgo promedio debe estudiarse a partir de los cincuenta años, tanto hombres como mujeres, haciendo una colonoscopía cada diez años”. 

Para las mujeres detalló que “deben realizarse mamografías cada dos años entre los 50 y los 70 para controlar si tiene algún engrosamiento o bulto en las mamas o cualquier otra parte del cuerpo que puedan derivar en un tumor. Y el Programa Nacional de Prevención de Cáncer Cervicouterino recomienda realizarse el Papanicolau a todas las mujeres a partir de los 25 años”.  

También recordó que otros síntomas que pueden alertar a la personas son la aparición de un lunar nuevo o el cambio de otro ya existente, una úlcera que no sana, una ronquera o tos que no se quita, cambios en los hábitos del intestino o vejiga y el malestar intenso después de comer.

El médico oncólogo explicó que el cáncer “es causado por anormalidades en el material genético de las células que pueden ser provocadas por agentes carcinógenos, como la radiación (ionizante y/o ultravioleta) del sol, los productos químicos procedentes de la industria, el humo del tabaco o la contaminación ambiental. Pero también pueden producirlo agentes infecciosos”. Y aclaró que “otras anormalidades genéticas cancerígenas son adquiridas durante la división normal de ADN, que al no corregirse los errores que se producen durante ese proceso son heredadas, lo que produce una mayor probabilidad de desencadenar la enfermedad”.

Según el especialista, “en San Luis se diagnostican unos 450 nuevos casos cada año”. Y respecto de los tipos de cáncer enumeró que “en la mujer, en orden de frecuencia se destacan el de mamas en primer lugar; seguido de cuello de útero (cerviz) y después el de colon. Mientras que en los hombres primero está el de próstata, segundo el de colon y tercero el de pulmón”. Y en cuanto a los porcentajes de pacientes que se atienden en el Centro Oncológico destacó que el 57 por ciento son mujeres.

Romero Guiñazú insistió en que los tumores que sí se pueden evitar antes de que se desarrolle la enfermedad, mediante estudios previos, son los de cuello de útero y colon. “Por ejemplo un pólipo, que es una lesión precursora del cáncer de colon, si se lo detecta a tiempo se puede evitar que ese paciente en el futuro haga un cáncer. Lo mismo en las mujeres con el cuello de útero mediante el Papanicolau donde se pueden detectar displasias, que es una lesión precursora que si se la trata a tiempo, puede evitarse que el día de mañana se transforme en un cáncer de útero. Así estamos haciendo prevención”, añadió.

En cambio dijo que en el caso de las mamas, “no se puede hacer prevención, hay que hacer diagnóstico precoz y por eso se les pide a las mujeres que a partir de determinada edad se hagan mamografías como método para detectar la enfermedad en etapas tempranas y así comenzar con el tratamiento”. Además explicó que “no existen estudios para todas las enfermedades de cáncer disponibles, pero sí para las más frecuentes que son estas cinco: mamas, colon, próstata, cuello de útero y pulmón”.   

Respecto de los estudios de próstata señaló que “durante muchos años se usó el análisis Antígeno Prostático (PSA) pero hoy en día está en discusión porque si bien es útil para diagnosticar un cáncer, después no se traduce en una mejoría en la sobrevida de la persona. Hoy, por rutina, a la población de hombres sanos no se les indica hacerse ese análisis, salvo en los casos que el paciente refiera síntomas urinarios o problemas para orinar”.

Para el caso de los pulmones dijo que “en la población de riesgo, como los fumadores, hay estudios como la tomografía donde se podría detectar de manera precoz un cáncer. Y en esos casos hay una mejoría en la sobrevida del paciente. Pero aquí existe un problema económico porque si bien las obras sociales lo autorizan y algunos hospitales cuentan con tomógrafo, es muy caro hacerlo a nivel de toda la población con determinada edad y antecedentes de tabaco”.

El especialista contó que en el Centro Oncológico Integral cuentan con un Registro Hospitalario de Tumores que se confecciona con cada paciente que ingresa para realizar estadísticas. Y a nivel nacional comentó que “se lleva el Registro de Defunciones que luego el Instituto Argentino del Cáncer lo transforma en la Tasa de Mortalidad”. Pero ahora anunció que “se va a empezar a generar un Registro Provincial de Tumores para que todos los pacientes diagnosticados en San Luis, no sólo los que vienen a nuestro Centro, queden registrados. “El beneficio que nos traerá será la posibilidad de conocer la incidencia y prevalencia del cáncer en nuestra población”, indicó Romero Guiñazú.


 

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