Editorial

Humanos en crisis

Miles de inmigrantes africanos golpean las puertas de Europa, otros miles pagaron con la vida por no llegar a esas puertas. Ante la falta de solidaridad, decisiones o recursos, abundan las excusas y el mundo observa con escepticismo un futuro en el que la población crecerá fuertemente en regiones que aparecen a la cabeza de las demandas por una mejor calidad de vida.

La población del Continente Africano podría cuadruplicarse dentro de un siglo, hasta los 4.400 millones de personas, todo un desafío al planeta, según las proyecciones de estudios demográficos actuales. Antes, hacia 2030, India se convertirá en el país más poblado de la Tierra, por delante de China.
En estos momentos la población mundial está estimada en torno a 7.500 millones de personas y continuará creciendo hasta alcanzar quizá 11.000 millones a finales del Siglo XXI, según las proyecciones.

Incluso si baja la fecundidad, la población mundial no disminuirá. La mayoría de los aproximadamente 10.000 millones de seres humanos que vivirán en 2050 ya han nacido y muchos ya están en edad de procrear. A ello hay que añadir los recién nacidos de los próximos años, que a su vez procrearán.

En cuanto a los conflictos que desembocan en dramas migratorios, como se vive en la actualidad en Oriente Medio, tienen consecuencias transitorias, locales, pero su impacto es escaso en términos demográficos. Porque se ignora durante cuánto tiempo esos refugiados van a permanecer en los países de acogida.

Uno de los mayores cambios es el formidable crecimiento previsto para África, que podría casi cuadruplicarse de aquí a finales de siglo, de 1.300 millones en 2017 a 4.400 millones en 2100.

Una persona de cada seis vive actualmente en África, y dentro de un siglo serán probablemente más de una de cada tres. El salto será particularmente importante en el sur del Sahara donde la población podría pasar de un poco más de 950 millones de habitantes a cerca de 4.000 millones en 2100.

La fecundidad baja en África, pero sigue siendo la más elevada del mundo con hasta 7,6 hijos por mujer en Níger, en comparación con la media de 2,5 en el resto del planeta. Las tasas de natalidad más bajas ocurren en Portugal y Corea del Sur (1,2 hijos por mujer).

La mortalidad infantil, por su parte, ha disminuido más de lo previsto en África gracias a la lucha contra las enfermedades infecciosas o el paludismo, pero sigue siendo la más elevada del planeta.

El primer país africano, con 181,8 millones de habitantes en 2015, Nigeria, pisará los talones de Estados Unidos en 2050, con 397 millones de habitantes (398 para la primera potencia mundial). A ese ritmo le quitará rápidamente el lugar de tercer país más poblado del mundo.

En 2018 nacerán más de ocho millones de bebés en Nigeria, en comparación con los cinco millones en Estados Unidos. En el puesto número uno, todo indica que India, rival de China, sobrepasará a su vecino del norte, casi con total certeza. China es el país más poblado en la actualidad, con casi 1.400 millones de habitantes, pero India ya está en 1.300 millones y al ritmo actual, de 2,3 hijos por mujer, en comparación con los 1,7 de China lo alcanzará pronto. La tendencia ya está trazada: este año nacerán 30 millones de bebés en India, en comparación con los 19 millones de China.

En los últimos dos siglos la población mundial se ha multiplicado por siete, con tres veces más nacimientos que muertes. Pero ese crecimiento demográfico está desacelerándose. Hace cincuenta años era del 2% anual, ahora es de 1,2%. Dentro de un siglo, si la trayectoria se mantiene, el crecimiento habrá finalmente cedido el lugar a la estabilización, pero no a la disminución. Los humanos estarán en crisis.

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