Editorial

De popular a rentable en un camino largo

No siempre, el concepto de popular, que implica al menos un “éxito” en el plano social, va de la mano de un “éxito”, en el plano financiero; tal como aconteció durante varios años con la popularísima plataforma de mensajes: Twitter.
La empresa de micro mensajes reportó esta semana sus primeras ganancias, un hito importante que podría acallar las especulaciones sobre el modelo de negocios de la popular red social, y que disparó su acción en Wall Street.
La acción de Twitter subió 12,15% a 30,18 dólares al cierre de Wall Street, luego de que la compañía con sede en San Francisco indicara que obtuvo ganancias por 91 millones de dólares en el cuarto trimestre de 2017, su primer balance positivo desde que salió a la bolsa en 2013.
Los ingresos aumentaron 2% respecto al mismo periodo del año anterior, hasta 732 millones de dólares, mejor de lo esperado. Ese desempeño “muestra que Twitter tiene poder para quedarse”, algo de lo que “mucha gente ha tenido dudas por muchos años”, dijeron los especialistas.
Twitter cautiva a celebridades, periodistas y políticos -es el medio favorito de Donald Trump-, pero no ha logrado tener el atractivo masivo de Facebook y otras plataformas sociales, lo que ha estropeado su habilidad para obtener ingresos publicitarios.
La rentabilidad marca un hito para la red social, que sistemáticamente ha perdido dinero desde que entró en bolsa, provocando especulaciones sobre la necesidad de vender la compañía para que sobreviviera. El presidente del Consejo de Administración de la compañía, Jack Dorsey, se congratuló por “un final de año sólido” y se dijo “confiado de nuestro camino por delante”.
La red intensificó los esfuerzos para ampliar la base de usuarios y el nivel de interacción, asociándose con medios y organizadores de eventos socioculturales para transmitirlos en directo en streaming y duplicando el límite de caracteres en los tuits a 280.
Al flexibilizar los límites, “se minimiza algo de la complejidad” de usar la plataforma y “de manera más importante permite a las personas ser más expresivas sobre lo que piensan”, agregó Dorsey.
Pero aún enfrenta desafíos. El número de usuarios activos mensuales creció 4% en un año a 330 millones, pero se estancó respecto al tercer trimestre de 2017 y fue menor a lo esperado por los analistas.
Los especialistas en el mercado de las redes sociales, dijeron además que “éste era el trimestre que Twitter necesitaba para probarse ante los inversionistas”. Es muy temprano para decir si han pasado la página, pero es un buen comienzo, aunque los resultados aún muestran un lento crecimiento en el volumen global de usuarios.
Lejos de los 2.000 millones de usuarios de Facebook, Twitter dijo que su base diaria de usuarios activos, sobre la que no ofreció números concretos, tuvo un crecimiento de dos dígitos. Igual que otras redes sociales está bajo la presión de congresistas y otros grupos, preocupados por la difusión de informaciones falsas.
Y en ese sentido la empresa dijo que tomó medidas para desmontar los “bots” (cuentas automáticas con identidades digitales falsas) y otros intentos de manipular su plataforma. “Estamos comprometidos con hacer Twitter más seguro, y estamos aclarando nuestras políticas, mejorando nuestra capacidad para hacerlas cumplir y comunicándonos más claramente”, dijo la compañía.
La inteligencia artificial ha hecho la experiencia de Twitter para el usuario más atractiva, al mostrar los tuits que más le importan. Sus ejecutivos están convencidos de que es realmente el servicio de noticias más rápido que se haya visto, pero aún Facebook y Google atrapan el grueso del crecimiento de las inversiones en publicidad digital.
Ahora la empresa quiere dar el paso definitivo para convertirse en rentable. Popular y rentable, un premio para pocos.
 

Editorial