Provincia

Robaron su perra y la rescató 10 meses después

Marcela regresó a su hogar y no encontró a "Princesa", su Dogo hembra de dos años. Inició una búsqueda incansable y sumó la ayuda de la Policía y la Justicia. La perra había sido vendida y la encontró en Zanjitas.

Cada vez que Marcela Baracco recuerda el día en que se llevaron a "Princesa", su perra de dos años, no puede evitar angustiarse. Sus ojos se llenan de lágrimas y aprieta las manos con fuerza. La doga de color blanco desapareció el 8 de mayo del año pasado pero su familia la recuperó hace unos días, tras diez meses de desesperación y una intensa búsqueda que requirió de la Justicia y la Policía. Su "mamá" (como ella se define) peregrinó por una decena de barrios y localidades cercanas a la ciudad, hasta que la encontró en Zanjitas atada al fondo de una casa precaria.

Para Marcela, dar con el paradero de su mascota no fue para nada fácil, tampoco para su esposo Lucas y su hermana Florencia, quienes la ayudaron durante travesía que arrancó cuando la muchacha de 23 años volvió de estudiar y no encontró a "Princesa" en su casa del barrio Uocra.

"Me acuerdo que estaba muy frío y a punto de llover. Salí a buscarla durante horas, hasta la madrugada pero no la encontré. Al otro día me levanté a las siete de la mañana y seguí con la búsqueda. Se sumaron mi esposo y mi hermana. Pasaron tres días así, nos metimos en varios barrios pero nada. Hasta que nos dijeron que la vieron cerca de casa, a la vuelta. Fuimos a lo de unos vecinos pero negaron haberla vista. Pasamos al patio, vimos que tenían otros perros pero ella no estaba. La madre de los chicos se alteró y nos dijo que nos fuéramos. Al otro día, un viernes, nos enteramos que la mujer nos había denunciado por haberla acusado de llevarse nuestra perra", contó Baracco con un dejo de enojo.

La familia de "Princesa" había encontrado pistas sobre su paradero que involucraba a sus vecinos. "Nos pasaron una foto de una publicación de uno de ellos en la que la estaba vendiendo". Eso los impulsó a denunciarlos y a hacer una presentación en la Fiscalía Nº 2 de la ciudad. "Esto fue a cuatro días después de que se llevaron a la perra de casa. Pero recién me llamaron en setiembre para ratificar la denuncia. Lo hice y además, contraté a la abogada María Laura Velázquez para que me ayudara", añadió.

Entre mayo y setiembre, las pistas no paraban de llegar. Aunque la mayoría no eran certeras, la familia no perdía las ilusiones y acudían a cada lugar donde creían que podía estar su "Princesa".

"La tuvieron en una quinta y después la vendieron. Pero nos dijeron de todo, que estaba en La Toma y en la zona. Cada vez que recibíamos un dato nos íbamos sin pensarlo dos veces. Fuimos hasta Tilisarao, Villa del Carmen, Naschel, hasta San Luis capital. Acá en la ciudad la buscamos por todos lados. En todos los complejos, desde los más alejados hasta en el centro", relató la joven.

En el medio, la salud de Marcela comenzó a deteriorarse. La inquietud de no saber dónde o cómo se encontraba su pequeña era demasiada. En estos diez meses bajó diez kilos. No se hacía tiempo para comer, no tenía ganas. Salía a buscarla de día y noche, lloviera o hicieran 30 grados. Llevó su historia a los medios de comunicación de la provincia, pegó cientos de carteles con la cara de su doga y se creó una cuenta falsa de Facebook con el objetivo de obtener más información.

"Princesa' llegó a mi vida en un momento en el que estaba muy vulnerable y me aferré mucho a ella. Es como mi hija, quienes tenemos animales y los amamos, los sentimos como parte de la familia. No saber si comía, si estaba viva o no, me desgarró", expresó con la voz entre cortada. 

Pero hace tres semanas, una luz apareció entre tantas nubes grises. Al parecer, la mascota estaba en una quinta de Zanjitas. "Nos comunicamos con cazadores que nos ayudaron mucho. Los hombres que la habían tenido nos avisaron que estaba en ese pueblo. Yo me hice la cabeza y estaba decidida a ir sola pero mi abogada me recomendó ir con una orden", relató.

Marcela hizo los trámites en la Policía y la Justicia y partió con la esperanza intacta. "Llegamos al lugar. Era una casa humilde y para entrar tuvimos que ir en una camioneta porque el camino no era bueno. Cuando llegamos debimos esperar al chico que la había comprado porque no estaba y no podíamos entrar sin su permiso. El jefe de la comisaría, Darío Rodríguez, nos acompañó", dijo.

Al entrar a la casa, Marcela comenzó a llamar a su mascota. Apenas se vieron se reconocieron. "No paraba de llorar. No podía creer que la había encontrado".

"Princesa" volvió a su hogar en el Uocra. Allí la esperaban "Reina", "Bruno" (las otras dos mascotas de la pareja) y sus juguetes.

"Creo que cansé a mucha gente en la búsqueda pero no me arrepiento. La pasé muy mal pero no iba a descansar hasta encontrarla y traerla de nuevo", reflexionó Marcela con una sonrisa.

Provincia Villa MercedesRoboPerra