eldiariodelarepublica.com
Una abuela cumplió 98 años y es la mayor del "Santa Teresita"

Escuchanos EN VIVO!
X

Una abuela cumplió 98 años y es la mayor del "Santa Teresita"

Zulema Ravaglia vive en el hogar hace dos años y fue sorprendida con una fiesta, y la presencia de su hijo.

El hogar de adultos mayores “Santa Teresita” organizó un cumpleaños sorpresa para una abuela que cumplió 98 años. Zulema Ravaglia es la más grande del instituto y disfrutó de la presencia de su hijo y de los 36 ancianos que comparten todos los días con ella. El agasajo se llevó adelante en el salón de la institución y además de una gran merienda, hubo torta, el canto de feliz cumpleaños y bailes por parte de una academia para la cumpleañera.

“Tengo una alegría inmensa, llegué a los 98 años gracias al Señor. No me esperaba este festejo tan hermoso acompañada de mi hijo, mi nuera y todos los que forman parte del hogar que para mí son una gran familia”, expresó Zulema, que con una emoción muy grande y los ojos cargados de lágrimas, agradeció al establecimiento por darle todos los días el entusiasmo de seguir disfrutando de su vida. “Estoy muy feliz de estar acá. Le agradezco al Padre Gustavo por este hermoso regalo y a las chicas que trabajan en este lugar, por su compañerismo y por atenderme tan bien”, reconoció la abuela, que llegó a la residencia hace dos años desde la ciudad bonaerense de Chivilcoy y tiene seis nietos y once bisnietos distribuidos entre Buenos Aires y Córdoba.

“Zulemita”, como la llaman en la vivienda, estuvo sentada en la mesa principal de la sala, que fue adornada con un mantel a cuadros y margaritas, servida con algunos platos dulces y sándwiches de miga, acompañada por su hijo Aldo y algunos compañeros que eligieron estar cerca de ella. La protagonista disfrutó de la fiesta con aplausos permanentes y una sonrisa encantadora, recibiendo saludos con besos y abrazos de todos los que fueron parte de la celebración. “Es un orgullo tener una madre así, que haya llegado a los 98 años con tanta lucidez, es fantástico e increíble”, declaró Aldo Alberto Rojas, hijo de la cumpleañera, quien no dejó de estar cerca de su madre durante todo el evento, y confesó: “Ella transmite mucho cariño, paz y amor. Es una madre especial, siempre fue así”.

El director de la institución, el Padre Gustavo Méndez, fue quien propuso y llevó adelante la sorpresa para Zulema, como lo hace siempre para cada uno de los cumpleañeros del hogar, y estuvo atento a cada detalle para que saliera todo a la perfección. “'Zulemita' es un ángel, siendo la más grande del grupo les brinda una palabra de afecto y amor a todos los que viven acá, siempre cuida de los abuelos y está permanentemente pendiente de ellos. Realmente es una bendición tenerla con nosotros en esta casa, por lo buena que es y por el bien que nos hace a todos”, manifestó el sacerdote, compartiendo la felicidad con la protagonista.

El cura comentó que los ancianos se sienten muy queridos y acompañados, y aseguró que el personal que los cuida lo hace con mucho cariño y delicadeza. “En todo momento tenemos la ayuda de Dios”, señaló el director, quien detalló que “esta es una institución que tiene como finalidad brindarle a los abuelos que los últimos años de su vida puedan vivir bien, que tengan una buena calidad de vida y sobre todo que puedan disfrutar del amor de la familia, porque eso es lo que somos, una maravillosa familia”, dijo.

Compartir en facebook
Compartir en twitter
Compartir en whatsapp
TAGS
COMENTARIOS

Una abuela cumplió 98 años y es la mayor del "Santa Teresita"

Zulema Ravaglia vive en el hogar hace dos años y fue sorprendida con una fiesta, y la presencia de su hijo.

Todos juntos. La cumpleañera posó en el medio del salón junto a sus compañeros, que le cantaron el feliz cumpleaños. Foto: Héctor Portela.

El hogar de adultos mayores “Santa Teresita” organizó un cumpleaños sorpresa para una abuela que cumplió 98 años. Zulema Ravaglia es la más grande del instituto y disfrutó de la presencia de su hijo y de los 36 ancianos que comparten todos los días con ella. El agasajo se llevó adelante en el salón de la institución y además de una gran merienda, hubo torta, el canto de feliz cumpleaños y bailes por parte de una academia para la cumpleañera.

“Tengo una alegría inmensa, llegué a los 98 años gracias al Señor. No me esperaba este festejo tan hermoso acompañada de mi hijo, mi nuera y todos los que forman parte del hogar que para mí son una gran familia”, expresó Zulema, que con una emoción muy grande y los ojos cargados de lágrimas, agradeció al establecimiento por darle todos los días el entusiasmo de seguir disfrutando de su vida. “Estoy muy feliz de estar acá. Le agradezco al Padre Gustavo por este hermoso regalo y a las chicas que trabajan en este lugar, por su compañerismo y por atenderme tan bien”, reconoció la abuela, que llegó a la residencia hace dos años desde la ciudad bonaerense de Chivilcoy y tiene seis nietos y once bisnietos distribuidos entre Buenos Aires y Córdoba.

“Zulemita”, como la llaman en la vivienda, estuvo sentada en la mesa principal de la sala, que fue adornada con un mantel a cuadros y margaritas, servida con algunos platos dulces y sándwiches de miga, acompañada por su hijo Aldo y algunos compañeros que eligieron estar cerca de ella. La protagonista disfrutó de la fiesta con aplausos permanentes y una sonrisa encantadora, recibiendo saludos con besos y abrazos de todos los que fueron parte de la celebración. “Es un orgullo tener una madre así, que haya llegado a los 98 años con tanta lucidez, es fantástico e increíble”, declaró Aldo Alberto Rojas, hijo de la cumpleañera, quien no dejó de estar cerca de su madre durante todo el evento, y confesó: “Ella transmite mucho cariño, paz y amor. Es una madre especial, siempre fue así”.

El director de la institución, el Padre Gustavo Méndez, fue quien propuso y llevó adelante la sorpresa para Zulema, como lo hace siempre para cada uno de los cumpleañeros del hogar, y estuvo atento a cada detalle para que saliera todo a la perfección. “'Zulemita' es un ángel, siendo la más grande del grupo les brinda una palabra de afecto y amor a todos los que viven acá, siempre cuida de los abuelos y está permanentemente pendiente de ellos. Realmente es una bendición tenerla con nosotros en esta casa, por lo buena que es y por el bien que nos hace a todos”, manifestó el sacerdote, compartiendo la felicidad con la protagonista.

El cura comentó que los ancianos se sienten muy queridos y acompañados, y aseguró que el personal que los cuida lo hace con mucho cariño y delicadeza. “En todo momento tenemos la ayuda de Dios”, señaló el director, quien detalló que “esta es una institución que tiene como finalidad brindarle a los abuelos que los últimos años de su vida puedan vivir bien, que tengan una buena calidad de vida y sobre todo que puedan disfrutar del amor de la familia, porque eso es lo que somos, una maravillosa familia”, dijo.

Logín