Corredor humanitario

El régimen sirio estrecha el acceso de la ayuda humanitaria a Guta Oriental

Apoyado por su fiel aliado ruso, el gobierno de Bashar Al Asad prosigue su avance y ya tiene en su poder más de la mitad del territorio rebelde.

El régimen sirio estrechó su cerco este jueves sobre el enclave rebelde de la Guta Oriental, donde no pudo ingresar un convoy de ayuda humanitaria por razones de seguridad.

 Apoyado por su fiel aliado ruso, el gobierno de Bashar Al Asad prosigue su avance y ya tiene en su poder más de la mitad del territorio rebelde desde que lanzó su ofensiva el 18 de febrero, explicó el Observatorio sirio de Derechos Humanos (OSDH).

Más de 900 civiles han muerto desde que se iniciaron los bombardeos del régimen y rusos, según el OSDH.

A pesar del llamado de la ONU a una tregua, las fuerzas del régimen continúan la ofensiva con la intención de dividir en dos el territorio en donde están sitiadas desde 2013 unas 400.000 personas, sufriendo una escasez de alimentos y medicinas.

Sobre el terreno, personal médico dio cuenta de decenas de casos de asfixia el miércoles por la noche denunciando un posible ataque químico.

Las fuerzas turcas y rebeldes sirios aliados retomaron el jueves "el control total" de Jandairis, una localidad del enclave de Afrin (noroeste de Siria) en donde Ankara lanzó una ofensiva contra una milicia kurda.

La ONU asociada a varias ONG debían distribuir el jueves ayuda humanitaria pero la operación fue suspendida a una fecha ulterior.

La "evolución en el terreno no permite llevar adelante la operación", declaró a la AFP Ingy Sedky, portavoz del Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR).

 

Convoy inmovilizado

Un periodista que colabora con AFP vio camiones de un convoy inmovilizados en la periferia de Damasco, cerca de un corredor humanitario que lleva al enclave rebelde.

El lunes un convoy de unos cuarenta camiones con ayuda humanitara tuvo que acortar su misión por los bombardeos en Duma, ciudad de Guta. En un primer momento las ayudas médicas y los alimentos debían satisfacer las necesidades de 70.000 personas.

Un responsable militar indicó a periodistas que las autoridades sirias habían abierto otro pasillo humanitario entre la periferia de Damasco y el sur de la Guta, para permitir la salida de civiles.

El Consejo de Seguridad de la ONU había emitido el miércoles su deseo de que la ayuda pudiera ser entregada "todo los días" en el enclave rebelde, según un diplomático.

Pero el régimen de Asad hace oídos sordos a los pedidos y continúa su ofensiva a pesar de la resolución del Consejo de Seguridad de fines de febrero en la que se reclama un alto el fuego de treinta días en toda Siria, país desgarrado por la guerra comenzada en 2011 que dejó más de 340.000 muertos.

El miércoles, los bombardeos del régimen y de su aliado ruso mataron a 91 civiles, denunció el OSDH, a pesar de una tregua diaria de cinco horas decretada por Moscú hace más de una semana.

Un corresponsal de la AFP vio el miércoles dos hombres en llamas en el suelo, cerca de un moto, tras uno de esos bombardeos. En la periferia de Guta se registraban combates, así como en la localidad de Hamuriya y Jisrin, más al sur, bombardeadas desde el aire, según el OSDH.

AFP-NA.

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