Opinión

El temor a lo desconocido

¿Sentís temor a lo desconocido? Si tu respuesta es afirmativa, no estás solo. La mayoría de la gente siente miedo de empezar algo nuevo, de aceptar un desafío, de ir un paso más allá. Pero si de verdad anhelamos abrirnos a lo nuevo y disfrutarlo, necesitamos seguir algunos pasos. Veamos:

Tenemos que amar lo que hacemos

Existen dos formas de relacionarse con la gente. Una es por conveniencia (aunque sea inconsciente). Es decir, yo te doy algo y espero que vos me des algo a cambio. Y la otra es por amor, que es cuando doy sin esperar nada. El que ama da por el placer de hacerlo. En general, llamamos amor a muchas actitudes que en realidad no lo son. Pero cuando hay amor, uno se mueve bajo el deseo de hacer y se esfuerza por hacer. Cuando amamos todo lo que hacemos, el temor a lo nuevo desaparece porque el amor nos llena de entusiasmo y nos lleva a esperar siempre lo mejor de las personas y las circunstancias.

 Tenemos que tomar las riendas de nuestra vida

 Se trata de ser el líder de mi propia vida. Los seres humanos nacemos con una herencia biológica y también con ciertas características únicas. Por ejemplo, a aquel que posee capacidad creativa le gusta imaginar, fantasear, explorar y crear cosas nuevas. Mientras que otros poseen la capacidad innata de relacionarse y llevarse bien con los demás. Pero todos, ya sea que lo sepamos o no, contamos con la capacidad de liderar. Y deberíamos comenzar por ser los líderes de nuestra propia vida y trabajar para llegar a la mejor versión de nosotros mismos. Tenemos que ver más allá Esta es la clave para alcanzar nuestra mejor versión y, sobre todo, para vencer el temor a lo desconocido y explorar territorios desconocidos. Mirar más allá es estar atento para ver lo que otros no ven y así capturar las oportunidades. Mucha gente mira sin ver y siempre está esperando que alguien le dé, la ayude, le señale el camino. Pero aquel que asume una actitud proactiva, que hace antes de que se lo pidan (o aun si nadie se lo pide), sea en el ámbito que sea, siempre estará un paso más adelante y disfrutará de lo mejor de la vida.

Tenemos que respetar las elecciones de los demás

Cuando nuestros hijos nos comparten que desean seguir su vocación y esta no coincide con lo que nosotros esperábamos (o deseábamos) para ellos, debemos respetar su elección y ponernos a disposición de ellos. Y eso no aplica sólo a los hijos, sino a toda persona que se cruce por nuestro camino. De ninguna manera, tal actitud implica sometimiento sino más bien apoyar el propósito de cada persona, nos guste o no. Respetar significa ofrecer mis ideas, mi fuerza y mi cariño al otro para que persiga y alcance sus objetivos. Respetar a los demás hace que los demás me respeten, me apoyen y me acompañen en el camino elegido, pues uno siempre cosecha lo que siembra.

Contás con todo el potencial interno para atreverte a correr riesgos y alcanzar todo aquello que te propongas. Elegí siempre lo mejor para tu vida y la de los tuyos y ¡no le temas a lo nuevo!

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