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Programadores 3.0: hay mil jóvenes cerca de entrar al mercado laboral informático

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Programadores 3.0: hay mil jóvenes cerca de entrar al mercado laboral informático

Son los puntanos que estudian en la plataforma digital estatal. La idea es que consigan empleo en firmas de jerarquía.

"Me costó al principio, como todo lo nuevo. Pero después avancé, aprendí cada vez más y ahora me encanta. Quiero ser programadora, me gustaría mucho trabajar en esta profesión. Ojalá siga avanzando y pueda postularme en alguna empresa", dice Soledad y su entusiasmo contagia. Es una de los 20.900 jóvenes que se capacitan en la plataforma digital Programadores 3.0 que impulsa el Ministerio de Ciencia y Tecnología del Gobierno de San Luis para fomentar esta profesión. En los últimos días, unos mil chicos profundizaron su avance en sus estudios y, según calculan en la cartera tecnológica, en julio podrían culminar su aprendizaje y, tras certificar su evaluación final, estarán listos para ingresar a trabajar en alguna empresa informática del cualquier lugar del mundo. Así un chico del interior de la provincia, con creatividad y esfuerzo, podría terminar trabajando en una multinacional local  o extranjera. 

El grupo más avanzado, que pertenece a la franja de jóvenes mayores de 18 años, comenzó sus estudios en diciembre de 2017 tras inscribirse en la plataforma digital donde, etapa a etapa, aprenden los distintos elementos para diseñar programas de computación, aplicaciones virtuales y páginas web que ayuden a resolver u organizar problemas o situaciones que surgen en todas las áreas o industrias existentes. Para ello, además del entrenamiento que reciben en el programa estatal, la creatividad de cada joven es fundamental.

En los últimos cuatro meses, la cantidad de personas de distintas edades que se sumaron al curso sorprendió a los responsables de la plataforma y el progreso en sus estudios y entrenamiento es sostenido. La idea macro es que San Luis se transforme en un polo de formación de programadores, la ocupación más requerida en el mundo. Sólo en Argentina se crean 5.000 puestos nuevos de trabajo de programación. 

Otro atractivo para dedicarse a esta profesión son los buenos sueldos que percibe un programador: en Argentina van desde los $25.000 mensuales, salarios que mejoran con la experiencia que el profesional adquiere con el tiempo. Y en muchos casos, según las empresas que los contratan, incluso pueden trabajar desde la comodidad de sus casas.

Para que miles y miles de sanluiseños consigan trabajo dentro de la industria tecnológica, el Estado provincial no sólo apunta a la capacitación y el acompañamiento. Según adelantó la ministra de Ciencia y Tecnología, Alicia Bañuelos, San Luis ayudará a aquellos que terminen el curso a enviar sus datos y postularse para ingresar en alguna empresa dedicada a la informática. "Ya estamos trabajando con especialistas en el tema sobre la manera en que vamos a postular a nuestros programadores en las diferentes compañías que buscan programadores. La idea es firmar convenios con plataformas especializadas en contactar este tipo de profesionales con las firmas que los requieren", explicó Bañuelos en diálogo con El Diario de la República.

Pero antes de buscar dónde trabajar, sea en Argentina o en cualquier punto del planeta, hay que terminar la capacitación dentro de Programadores 3.0: aquellos mil jóvenes que están en el tramo final del aprendizaje tendrán reuniones en los primeros días de mayo con docentes y personal del Ministerio de Ciencia y Tecnología. Accederán a esos encuentros aquellos que ya superaron el 40 por ciento del curso. La premisa no sólo apunta a los conocimientos, también a la motivación, al empuje de cara al último tramo de un camino que puede significar una muy buena oportunidad laboral. 

Según calculan los impulsores de la plataforma digital que dicta el curso, en julio estarán en condiciones de recibirse. Para ello serán claves dos pasos: primero la evaluación presencial que garantizará que la persona adquirió los conocimientos necesarios para ser un buen programador y tras ello, con el visto bueno bajo el brazo, obtener la certificación, documento clave para conseguir trabajo en las empresas que pujan por este tipo de profesionales. 

"Queremos reunirnos con aquellos estudiantes más avanzados. Vamos a alentarlos porque ya en mayo estarán cerca de la evaluación presencial y de la posterior certificación. Ése último paso es fundamental porque abrirá las puertas de las ofertas laborales", sostuvo Bañuelos.

"Actualmente hay miles de personas en plena capacitación. No todos comenzaron en el mismo momento. Entonces muchos no tienen el mismo grado de avance rumbo al final del curso. Haremos lo posible para que todos los jóvenes que certifiquen tengan trabajo en la producción tecnológica. Las industrias de software miran dónde hay conectividad y personal. En San Luis tenemos sesenta mil jóvenes que pueden trabajar desde dónde vivan. Queremos que las industrias informáticas vengan a nuestra provincia y que los jóvenes puntanos consigan trabajo", remarcó la funcionaria.

Vínculos con la futura patronal

Dentro del acompañamiento que quiere hacer el Gobierno de San Luis con los programadores en plena formación, un paso importante es vincularlos con las empresas que podrían contratarlos como mano de obra. Para ello, el Ministerio de Ciencia y Tecnología ya pautó diferentes reuniones con empresas informáticas con asiento en el país para informarles sobre Programadores 3.0, la formación de los jóvenes y el nivel con el que egresarán post evaluación presencial y su certificación. 

"Estamos en pleno diálogo con distintas empresas que trabajan en el país que, es muy probable, busquen personal en San Luis.  La semana próxima tendremos varios encuentros con representantes de esas compañías tecnológicas a nivel nacional y ya comenzamos a organizar las rondas de diálogo con empresas informáticas del mercado internacional", adelantó Bañuelos.

"Nosotros nos estamos preparando para julio. Para ese mes unos mil programadores estarán en condiciones de certificar su aprendizaje. Es nuestro objetivo. También hablamos con las empresas que residen en San Luis para ver cuántos profesionales pueden tomar. Las empresas que contratan programadores están un poco cansadas de que les prometan que el personal estará capacitado y luego no pasa nada. Nosotros dictamos una capacitación que garantiza que el egresado es un buen programador", contó la ministra.
Alumnos con esperanza

Para conocer a fondo cómo es estudiar en la plataforma Programadores 3.0, sus contenidos y las expectativas que tienen los alumnos de cara al futuro, El Diario de la República dialogó con tres estudiantes del nivel más avanzado. Todos sueñan con tener el diploma en sus manos el próximo mes de julio.

"Me gustó bastante. Además recibimos apoyo si nos cuesta aprender algo. Arranqué en enero y la verdad que está muy bueno. Me inscribí porque la informática me gusta. Además, había estudiado programación en la Universidad de La Punta y eso ahora me ayudó bastante. Mi idea es terminar el curso y tratar de conseguir un trabajo referido a esto. Si es en San Luis, bárbaro. Y si se da en otro lugar del país, no hay problemas", contó Juan Carlos Fernández, un pibe de 24 años que vive en la ciudad de San Luis. 

"En mi caso ahora me va muy bien. Por ahí me costó un poco, porque todo lo nuevo cuesta. Pero de a poco avancé y cumplí todos los pasos que te marca la plataforma. Empecé en diciembre y aquí estoy. Aprender a programar es muy lindo, es entretenido. Personalmente me gustó mucho. Tengo muchas expectativas, porque me gusta todo lo que tenga que ver con la informática, el diseño y la programación", contó María Soledad Montiel, una mamá de 34 años que sueña con dedicarse a la industria del software. "Me gusta mucho el programa Java, es mi preferido y todo lo que son las redes. Actualmente estoy al día con la capacitación y cuando termine pienso postularme para conseguir algún trabajo relacionado con esto porque me encanta", agregó la mujer.

"Tengo dos chicos y no me quiero mover de San Luis. Me gusta la idea de programar hacia el mundo, de trabajar en mi provincia. La tarea nuestra se puede hacer a distancia. Uno de mis chicos tiene 12 años y el otro de 9. Me quiero recibir, pero trabajar acá", reveló llena de optimismo la chica que vive en la capital provincial.

"Es muy buena la idea de aprender a programar y los conceptos básicos que nos enseñan en la plataforma. Me está yendo bien, estoy muy contento. Avancé mucho, terminé la unidad 7 y me faltan dos unidades más. Estoy a la espera de que las dicten. En unos meses terminaremos la capacitación y quiero rendir para poder certificar y buscar trabajo", contó Thiago Alejandro Suárez.

"Al principio no me costó, porque estudio Analista en Sistemas en la UNViMe. Algunas unidades se me dificultaron, pero pude terminar con todas. Me gusta porque además hay mucha colaboración entre los compañeros cuando tenemos alguna duda. Me quiero dedicar a esto, porque me servirá mucho en la carrera que estoy estudiando. Quiero seguir en la facultad y vivir en Villa Mercedes. Mi idea es finalizar la capacitación y conseguir trabajo en alguna empresa que me permita vivir acá. Quiero insertame laboralmente y luego terminar mis estudios. Todo sin irme de mi ciudad", remarcó el joven villamercedino.

 

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Programadores 3.0: hay mil jóvenes cerca de entrar al mercado laboral informático

Son los puntanos que estudian en la plataforma digital estatal. La idea es que consigan empleo en firmas de jerarquía.

Despegue. El Estado busca que San Luis se convierta en un polo de formación de programadores.

"Me costó al principio, como todo lo nuevo. Pero después avancé, aprendí cada vez más y ahora me encanta. Quiero ser programadora, me gustaría mucho trabajar en esta profesión. Ojalá siga avanzando y pueda postularme en alguna empresa", dice Soledad y su entusiasmo contagia. Es una de los 20.900 jóvenes que se capacitan en la plataforma digital Programadores 3.0 que impulsa el Ministerio de Ciencia y Tecnología del Gobierno de San Luis para fomentar esta profesión. En los últimos días, unos mil chicos profundizaron su avance en sus estudios y, según calculan en la cartera tecnológica, en julio podrían culminar su aprendizaje y, tras certificar su evaluación final, estarán listos para ingresar a trabajar en alguna empresa informática del cualquier lugar del mundo. Así un chico del interior de la provincia, con creatividad y esfuerzo, podría terminar trabajando en una multinacional local  o extranjera. 

El grupo más avanzado, que pertenece a la franja de jóvenes mayores de 18 años, comenzó sus estudios en diciembre de 2017 tras inscribirse en la plataforma digital donde, etapa a etapa, aprenden los distintos elementos para diseñar programas de computación, aplicaciones virtuales y páginas web que ayuden a resolver u organizar problemas o situaciones que surgen en todas las áreas o industrias existentes. Para ello, además del entrenamiento que reciben en el programa estatal, la creatividad de cada joven es fundamental.

En los últimos cuatro meses, la cantidad de personas de distintas edades que se sumaron al curso sorprendió a los responsables de la plataforma y el progreso en sus estudios y entrenamiento es sostenido. La idea macro es que San Luis se transforme en un polo de formación de programadores, la ocupación más requerida en el mundo. Sólo en Argentina se crean 5.000 puestos nuevos de trabajo de programación. 

Otro atractivo para dedicarse a esta profesión son los buenos sueldos que percibe un programador: en Argentina van desde los $25.000 mensuales, salarios que mejoran con la experiencia que el profesional adquiere con el tiempo. Y en muchos casos, según las empresas que los contratan, incluso pueden trabajar desde la comodidad de sus casas.

Para que miles y miles de sanluiseños consigan trabajo dentro de la industria tecnológica, el Estado provincial no sólo apunta a la capacitación y el acompañamiento. Según adelantó la ministra de Ciencia y Tecnología, Alicia Bañuelos, San Luis ayudará a aquellos que terminen el curso a enviar sus datos y postularse para ingresar en alguna empresa dedicada a la informática. "Ya estamos trabajando con especialistas en el tema sobre la manera en que vamos a postular a nuestros programadores en las diferentes compañías que buscan programadores. La idea es firmar convenios con plataformas especializadas en contactar este tipo de profesionales con las firmas que los requieren", explicó Bañuelos en diálogo con El Diario de la República.

Pero antes de buscar dónde trabajar, sea en Argentina o en cualquier punto del planeta, hay que terminar la capacitación dentro de Programadores 3.0: aquellos mil jóvenes que están en el tramo final del aprendizaje tendrán reuniones en los primeros días de mayo con docentes y personal del Ministerio de Ciencia y Tecnología. Accederán a esos encuentros aquellos que ya superaron el 40 por ciento del curso. La premisa no sólo apunta a los conocimientos, también a la motivación, al empuje de cara al último tramo de un camino que puede significar una muy buena oportunidad laboral. 

Según calculan los impulsores de la plataforma digital que dicta el curso, en julio estarán en condiciones de recibirse. Para ello serán claves dos pasos: primero la evaluación presencial que garantizará que la persona adquirió los conocimientos necesarios para ser un buen programador y tras ello, con el visto bueno bajo el brazo, obtener la certificación, documento clave para conseguir trabajo en las empresas que pujan por este tipo de profesionales. 

"Queremos reunirnos con aquellos estudiantes más avanzados. Vamos a alentarlos porque ya en mayo estarán cerca de la evaluación presencial y de la posterior certificación. Ése último paso es fundamental porque abrirá las puertas de las ofertas laborales", sostuvo Bañuelos.

"Actualmente hay miles de personas en plena capacitación. No todos comenzaron en el mismo momento. Entonces muchos no tienen el mismo grado de avance rumbo al final del curso. Haremos lo posible para que todos los jóvenes que certifiquen tengan trabajo en la producción tecnológica. Las industrias de software miran dónde hay conectividad y personal. En San Luis tenemos sesenta mil jóvenes que pueden trabajar desde dónde vivan. Queremos que las industrias informáticas vengan a nuestra provincia y que los jóvenes puntanos consigan trabajo", remarcó la funcionaria.

Vínculos con la futura patronal

Dentro del acompañamiento que quiere hacer el Gobierno de San Luis con los programadores en plena formación, un paso importante es vincularlos con las empresas que podrían contratarlos como mano de obra. Para ello, el Ministerio de Ciencia y Tecnología ya pautó diferentes reuniones con empresas informáticas con asiento en el país para informarles sobre Programadores 3.0, la formación de los jóvenes y el nivel con el que egresarán post evaluación presencial y su certificación. 

"Estamos en pleno diálogo con distintas empresas que trabajan en el país que, es muy probable, busquen personal en San Luis.  La semana próxima tendremos varios encuentros con representantes de esas compañías tecnológicas a nivel nacional y ya comenzamos a organizar las rondas de diálogo con empresas informáticas del mercado internacional", adelantó Bañuelos.

"Nosotros nos estamos preparando para julio. Para ese mes unos mil programadores estarán en condiciones de certificar su aprendizaje. Es nuestro objetivo. También hablamos con las empresas que residen en San Luis para ver cuántos profesionales pueden tomar. Las empresas que contratan programadores están un poco cansadas de que les prometan que el personal estará capacitado y luego no pasa nada. Nosotros dictamos una capacitación que garantiza que el egresado es un buen programador", contó la ministra.
Alumnos con esperanza

Para conocer a fondo cómo es estudiar en la plataforma Programadores 3.0, sus contenidos y las expectativas que tienen los alumnos de cara al futuro, El Diario de la República dialogó con tres estudiantes del nivel más avanzado. Todos sueñan con tener el diploma en sus manos el próximo mes de julio.

"Me gustó bastante. Además recibimos apoyo si nos cuesta aprender algo. Arranqué en enero y la verdad que está muy bueno. Me inscribí porque la informática me gusta. Además, había estudiado programación en la Universidad de La Punta y eso ahora me ayudó bastante. Mi idea es terminar el curso y tratar de conseguir un trabajo referido a esto. Si es en San Luis, bárbaro. Y si se da en otro lugar del país, no hay problemas", contó Juan Carlos Fernández, un pibe de 24 años que vive en la ciudad de San Luis. 

"En mi caso ahora me va muy bien. Por ahí me costó un poco, porque todo lo nuevo cuesta. Pero de a poco avancé y cumplí todos los pasos que te marca la plataforma. Empecé en diciembre y aquí estoy. Aprender a programar es muy lindo, es entretenido. Personalmente me gustó mucho. Tengo muchas expectativas, porque me gusta todo lo que tenga que ver con la informática, el diseño y la programación", contó María Soledad Montiel, una mamá de 34 años que sueña con dedicarse a la industria del software. "Me gusta mucho el programa Java, es mi preferido y todo lo que son las redes. Actualmente estoy al día con la capacitación y cuando termine pienso postularme para conseguir algún trabajo relacionado con esto porque me encanta", agregó la mujer.

"Tengo dos chicos y no me quiero mover de San Luis. Me gusta la idea de programar hacia el mundo, de trabajar en mi provincia. La tarea nuestra se puede hacer a distancia. Uno de mis chicos tiene 12 años y el otro de 9. Me quiero recibir, pero trabajar acá", reveló llena de optimismo la chica que vive en la capital provincial.

"Es muy buena la idea de aprender a programar y los conceptos básicos que nos enseñan en la plataforma. Me está yendo bien, estoy muy contento. Avancé mucho, terminé la unidad 7 y me faltan dos unidades más. Estoy a la espera de que las dicten. En unos meses terminaremos la capacitación y quiero rendir para poder certificar y buscar trabajo", contó Thiago Alejandro Suárez.

"Al principio no me costó, porque estudio Analista en Sistemas en la UNViMe. Algunas unidades se me dificultaron, pero pude terminar con todas. Me gusta porque además hay mucha colaboración entre los compañeros cuando tenemos alguna duda. Me quiero dedicar a esto, porque me servirá mucho en la carrera que estoy estudiando. Quiero seguir en la facultad y vivir en Villa Mercedes. Mi idea es finalizar la capacitación y conseguir trabajo en alguna empresa que me permita vivir acá. Quiero insertame laboralmente y luego terminar mis estudios. Todo sin irme de mi ciudad", remarcó el joven villamercedino.

 

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