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A cuatro años de un golpe al corazón

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A cuatro años de un golpe al corazón

Un 13 de julio de 2014 Argentina perdió la final del Mundial de Brasil. Alemania lo derrotó 1-0 en tiempo suplementario y, una vez más como en 1990, se transformó en el verdugo.

La pelota de Goetze ya entró en el arco argentino. El árbitro italiano Nicola Rizzoli marcó el final. La Copa de mundo se le sigue negando a la Selección. Alemania festeja. Messi y compañía se desmoronan en el piso. El 13 de julio de 2014, el equipo de Sabella estuvo a  noventa minutos de la gloria, pero se quedó con las manos vacías. Los europeos ganaron 1-0, y como en 1990, fueron los verdugos de la Selección.

Fue un mazazo al corazón. En la noche cálida de Río de Janeiro, las lágrimas fueron el común denominador. Fueron 120 minutos muy tensos. El partido no se destrabó y tuvieron que ir al suplementario. Argentina lo tuvo para ganar, pero su anemia ofensiva le dio una vida más a los teutones, que a ocho minutos del final, le dieron una estocada al corazón.

La Argentina se fue de Brasil 2014 como subcampeón. Masticando bronca. Estuvo tan cerca y a la vez tan lejos. La Copa se le escapó como espuma de las manos.

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A cuatro años de un golpe al corazón

Un 13 de julio de 2014 Argentina perdió la final del Mundial de Brasil. Alemania lo derrotó 1-0 en tiempo suplementario y, una vez más como en 1990, se transformó en el verdugo.

Messi estuvo cerca de la Copa en Brasil 2014. Foto: Internet.

La pelota de Goetze ya entró en el arco argentino. El árbitro italiano Nicola Rizzoli marcó el final. La Copa de mundo se le sigue negando a la Selección. Alemania festeja. Messi y compañía se desmoronan en el piso. El 13 de julio de 2014, el equipo de Sabella estuvo a  noventa minutos de la gloria, pero se quedó con las manos vacías. Los europeos ganaron 1-0, y como en 1990, fueron los verdugos de la Selección.

Fue un mazazo al corazón. En la noche cálida de Río de Janeiro, las lágrimas fueron el común denominador. Fueron 120 minutos muy tensos. El partido no se destrabó y tuvieron que ir al suplementario. Argentina lo tuvo para ganar, pero su anemia ofensiva le dio una vida más a los teutones, que a ocho minutos del final, le dieron una estocada al corazón.

La Argentina se fue de Brasil 2014 como subcampeón. Masticando bronca. Estuvo tan cerca y a la vez tan lejos. La Copa se le escapó como espuma de las manos.

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