Una vez que la causa contenga suficientes elementos se pasará a la etapa del juicio, quizás este mismo año.
La feria judicial de enero ya llega a su fin, el juez Norberto Oyarbide retoma de sus vacaciones esta semana y con todo ello se reactiva la investigación contra Sergio Schoklender por supuesto lavado de dinero y defraudación.
Luego de un mes de inactividad en la causa, a raíz que el juez Oyarbide se fue a Punta Cana y no fue habilitada para tramitar, lo primero será evaluar el dictamen que presentó el 27 de diciembre pasado el fiscal Jorge Di Lello, en el cual pidió la indagatoria de los hermanos Sergio y Pablo Schoklender; de Alejandra Bonafini, la hija de Hebe y otras 60 personas más. Mientras el juez tendrá que evaluar las pruebas que presentó el fiscal y establecer un cronograma de citaciones, aún hay pericias en marcha que son claves para la causa, aunque el fiscal Di Lello empezará a trabajar en la ampliación de su requerimiento y en acelerar los pasos para que la causa vaya a juicio oral en lo posible en 2012.
A partir de febrero también el fiscal Di Lello intentará apurar las pericias que están pendientes, entre ellas una clave y que podría definir la participación o no en los hechos de la titular de Madres de Plaza de Mayo, Hebe de Bonafini. Se trata del peritaje caligráfico sobre una supuesta firma de Bonafini en un contrato pactado entre la Fundación Madres y Meldorek el 28 de diciembre de 2010 para la construcción de viviendas sociales en el marco del programa "Sueños Compartidos" y por un monto total de unos 10 millones de pesos.
El año pasado, una pericia de expertos de Gendarmería estableció que esa firma fue apócrifa, pero la misma fue cuestionada por los acusados porque no les permitieron designar perito de parte, por lo que Oyarbide ordenó un nuevo estudio esta vez con profesionales designados por los abogados defensores.
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