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No lo dejaron ir al cumpleaños de su hermana y quemó su vivienda

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No lo dejaron ir al cumpleaños de su hermana y quemó su vivienda

Luciano "El Chuki" Villegas parecía decidido. Su madre no lo había dejado asistir al cumpleaños de 15 de su hermana menor. Y la única solución que halló de momento a ese largo conflicto que arrastra con su familia fue, según él, quitarse la vida. Pero cuando las llamas empezaron a carcomer el colchón sobre el que estaba acostado y a ganar el cuerpo, el miedo lo superó y su instinto de supervivencia se activó. Se arrepintió de lo que pensaba hacer y huyó de la vivienda. A los pocos segundos se dio cuenta de que afuera también tendría que correr por su vida, pues sus vecinos y algunos familiares que se habían enterado de lo que hizo quisieron hacerle pagar los daños  a las trompadas.
Apenas "El Chuki" vio que una patrulla de la Comisaría 40ª se había allegado a su domicilio, para constatar lo del incendio, pidió ayuda. Los policías lo subieron al móvil y lo llevaron a la seccional. 
Lo mantuvieron allí el resto del domingo por averiguación de antecedentes y medios de vida. Pero ayer, pasadas las 8, el juez de instrucción Penal 1, Alfredo Cuello, ordenó su detención y fijó su indagatoria para el transcurso de la mañana. 
Cuando el joven de 18 años fue llevado ante el magistrado, se abstuvo de declarar, por recomendación de la defensora oficial seguramente, comentó una fuente. Su representante solicitó, además, cuatro días de prórroga de detención.
Desde que los efectivos lo subieron a la patrulla, ningún pariente o conocido se acercó a la comisaría a preguntar por él. Por eso ayer, el personal de esa dependencia tramitaba, con el permiso de los jefes de la Unidad Regional II, la compra de víveres para que el chico se alimente los días que al juez le tome resolver si lo procesa o no por el incendio. Eso es algo que, por lo general, suele hacerse cargo la familia del imputado; pero no es el caso de “El Chuki”. 
Más tarde, los policías lo llevarían hasta el centro médico del barrio, el Hospital de Referencia “Eva Perón”, para que los clínicos continuaran curándole los golpes que tiene en la cara y otras partes del cuerpo. Una fuente dijo que, aunque ayer al regresar de tribunales, estaba de buen humor, por lo general, Villegas llora. Se arrepiente de lo que hizo y dice que no volverá a pasar. Pero ya casi nadie le cree. 
La semana pasada en otra de las tantas peleas que ha tenido con Roxana Oga, su madre, la apuñaló en la pierna izquierda. Los policías de la Comisaría 40ª le aconsejaron a la mujer más de una vez que denunciara el ataque, hasta la llevaron a la dependencia para agilizar el trámite, pero ella no quiso acusar a su hijo. La herida, por fortuna, fue superficial. 
Lo que sucedió anteayer también se desencadenó por una discusión entre ambos. La noche del sábado la familia había festejado el cumpleaños de 15 de una hermana del imputado. Pero la fiesta no terminó ese día, siguió el domingo en una quinta de Amaro Galán y Vicente Dupuy, a tres cuadras de la casa de los Villegas.
Una tía del acusado dijo que ella vio cuando “El Chuki” discutió con su madre. Fue al mediodía. “Él le pidió 400 pesos, según él, para comprarse un par de zapatillas. Pero como su mamá no se los quiso dar, el otro le dijo que le iba a quemar la casa y salió enojado”, contó. Ninguno de los que escuchó al joven pensó que hablaba en serio. 
Otro informante que conoce a Villegas y los problemas que tiene con su familia comentó que lo más probable es que lo de las zapatillas haya sido una excusa y que lo que, en verdad, quiso comprar eran drogas, pues tiene serios problemas de adicción. 
Cuando el chico llegó hasta el domicilio en el que vive con su madre, algunos de sus hermanos, unos sobrinos y un tío, en Ministro Berrondo y Guido, quiso cumplir lo que había prometido. Se acostó en su cama, ubicada al fondo del comedor, y prendió fuego al colchón, relató la oficial principal Silvana Morán, de acuerdo a lo que el sospechoso admitió camino a la comisaría. 
“La situación, en un momento, lo sobrepasó y se fue de la vivienda”, dijo Morán. En el domicilio, también, descansaba el tío que vive con ellos. Pero él y “El Chuki” lograron escapar de las llamas. 
Los bomberos voluntarios “El Fortín” extinguieron el fuego en menos de una hora, pero los daños fueron totales. La quemazón arrasó con la cocina-comedor, el baño y los dos dormitorios. Quemó todos los muebles y electrodomésticos, detalló la oficial principal.  
Las llamas fueron tan intensas que agrietaron las paredes del comedor. La familia no puede regresar allí, dado que la vivienda corre riesgo de derrumbarse. Por lo pronto, se hospeda en lo de una hija de Oga. 
Cuando los policías se allegaron a lo de Ministro Berrondo 936, “El Chuki” saltaba por los techos tratando de escapar de una turba de casi 40 personas que lo querían matar. “¡Ayúdenme! ¡Ayúdenme!”, les gritaba. 

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No lo dejaron ir al cumpleaños de su hermana y quemó su vivienda

"El Chuki" Villegas, de 18 años está en la Comisaría 40ª. | Foto: -Héctor Portela

Luciano "El Chuki" Villegas parecía decidido. Su madre no lo había dejado asistir al cumpleaños de 15 de su hermana menor. Y la única solución que halló de momento a ese largo conflicto que arrastra con su familia fue, según él, quitarse la vida. Pero cuando las llamas empezaron a carcomer el colchón sobre el que estaba acostado y a ganar el cuerpo, el miedo lo superó y su instinto de supervivencia se activó. Se arrepintió de lo que pensaba hacer y huyó de la vivienda. A los pocos segundos se dio cuenta de que afuera también tendría que correr por su vida, pues sus vecinos y algunos familiares que se habían enterado de lo que hizo quisieron hacerle pagar los daños  a las trompadas.
Apenas "El Chuki" vio que una patrulla de la Comisaría 40ª se había allegado a su domicilio, para constatar lo del incendio, pidió ayuda. Los policías lo subieron al móvil y lo llevaron a la seccional. 
Lo mantuvieron allí el resto del domingo por averiguación de antecedentes y medios de vida. Pero ayer, pasadas las 8, el juez de instrucción Penal 1, Alfredo Cuello, ordenó su detención y fijó su indagatoria para el transcurso de la mañana. 
Cuando el joven de 18 años fue llevado ante el magistrado, se abstuvo de declarar, por recomendación de la defensora oficial seguramente, comentó una fuente. Su representante solicitó, además, cuatro días de prórroga de detención.
Desde que los efectivos lo subieron a la patrulla, ningún pariente o conocido se acercó a la comisaría a preguntar por él. Por eso ayer, el personal de esa dependencia tramitaba, con el permiso de los jefes de la Unidad Regional II, la compra de víveres para que el chico se alimente los días que al juez le tome resolver si lo procesa o no por el incendio. Eso es algo que, por lo general, suele hacerse cargo la familia del imputado; pero no es el caso de “El Chuki”. 
Más tarde, los policías lo llevarían hasta el centro médico del barrio, el Hospital de Referencia “Eva Perón”, para que los clínicos continuaran curándole los golpes que tiene en la cara y otras partes del cuerpo. Una fuente dijo que, aunque ayer al regresar de tribunales, estaba de buen humor, por lo general, Villegas llora. Se arrepiente de lo que hizo y dice que no volverá a pasar. Pero ya casi nadie le cree. 
La semana pasada en otra de las tantas peleas que ha tenido con Roxana Oga, su madre, la apuñaló en la pierna izquierda. Los policías de la Comisaría 40ª le aconsejaron a la mujer más de una vez que denunciara el ataque, hasta la llevaron a la dependencia para agilizar el trámite, pero ella no quiso acusar a su hijo. La herida, por fortuna, fue superficial. 
Lo que sucedió anteayer también se desencadenó por una discusión entre ambos. La noche del sábado la familia había festejado el cumpleaños de 15 de una hermana del imputado. Pero la fiesta no terminó ese día, siguió el domingo en una quinta de Amaro Galán y Vicente Dupuy, a tres cuadras de la casa de los Villegas.
Una tía del acusado dijo que ella vio cuando “El Chuki” discutió con su madre. Fue al mediodía. “Él le pidió 400 pesos, según él, para comprarse un par de zapatillas. Pero como su mamá no se los quiso dar, el otro le dijo que le iba a quemar la casa y salió enojado”, contó. Ninguno de los que escuchó al joven pensó que hablaba en serio. 
Otro informante que conoce a Villegas y los problemas que tiene con su familia comentó que lo más probable es que lo de las zapatillas haya sido una excusa y que lo que, en verdad, quiso comprar eran drogas, pues tiene serios problemas de adicción. 
Cuando el chico llegó hasta el domicilio en el que vive con su madre, algunos de sus hermanos, unos sobrinos y un tío, en Ministro Berrondo y Guido, quiso cumplir lo que había prometido. Se acostó en su cama, ubicada al fondo del comedor, y prendió fuego al colchón, relató la oficial principal Silvana Morán, de acuerdo a lo que el sospechoso admitió camino a la comisaría. 
“La situación, en un momento, lo sobrepasó y se fue de la vivienda”, dijo Morán. En el domicilio, también, descansaba el tío que vive con ellos. Pero él y “El Chuki” lograron escapar de las llamas. 
Los bomberos voluntarios “El Fortín” extinguieron el fuego en menos de una hora, pero los daños fueron totales. La quemazón arrasó con la cocina-comedor, el baño y los dos dormitorios. Quemó todos los muebles y electrodomésticos, detalló la oficial principal.  
Las llamas fueron tan intensas que agrietaron las paredes del comedor. La familia no puede regresar allí, dado que la vivienda corre riesgo de derrumbarse. Por lo pronto, se hospeda en lo de una hija de Oga. 
Cuando los policías se allegaron a lo de Ministro Berrondo 936, “El Chuki” saltaba por los techos tratando de escapar de una turba de casi 40 personas que lo querían matar. “¡Ayúdenme! ¡Ayúdenme!”, les gritaba. 

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