Festejo con guiso de lentejas | Provincia | El Diario de la República El Diario de la República
Provincia - | 26-08-2013 | 07:38 | 1

Festejo con guiso de lentejas

Cincuenta alumnos de una escuela de cocina realizaron mil litros de comida. Fue en plaza Pringles.

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  • 1/2 Cada cocinero batía durante 10 minutos para evitar el cansancio de los paleadores.
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"!Esto es imperdible”, invitó la vecina Nora que con su plato de guiso de lentejas festejó el día de San Luis y aprovechó del domingo feriado. La Municipalidad y dos escuelas de cocina repartieron el almuerzo a los puntanos en la esquina de San Martín y Pringles.
Los aplausos acompañaron cada vez que un chef ponía ingredientes en la olla. Tres cocineros en turnos de 10 minutos revolvían el manjar. Cansaba los hombros el luchar con los paleadores en la mezcla.
Primero fue el salteado de la panceta, la carne, los chorizos, la cebolla, el chorizo colorado, la salsa de tomate, la lenteja, agua y caldo. Los puntanos observaban, mientras se relamían, la cocción que duró 40 minutos.
“Queremos comer”, apuraban los cánticos. El obispo Pedro Martínez bendijo el almuerzo con la compañía del intendente Enrique Ponce y parte del plantel de funcionarios municipales. Cada persona recibió un plato de comida, pan y un vaso con gaseosa. Antes de las 14, la mesa estuvo servida.
La gran olla estaba rodeada por vallas, pero la gente respetuosamente no se abalanzó. Cuando salieron los primeros platos, prolijamente cada uno tomaba uno o hasta tres quienes fueron acompañados por familiares. Ambas manos de los chefs serpenteaban como una peligrosa boa.
Raquel y Daniel consiguieron uno de los primeros alimentos y eso que recién habían llegado de Mendoza. Nuestra hija Estefanía Álvarez es una de las cocineras”, explicó la pareja. En cambio, para Juan Carlos fue toda una sorpresa. “Vine a la procesión y a la Misa, cuando me estaba yendo un flaquito me preguntó si no me quedaba al guiso, así que esperé”, comentó el vecino del barrio La Merced.
Cerca del improvisado “buffet” era todo charla: la gente pedía su ración. Mientras que en el “comedor”, la imagen contrastaba: todo era un silencio perplejo y ni se soltaba un sonido cuando masticaron.
“El guiso que quedó debajo de la olla va a ser el más rico”, comentó al pasar una de las cocineras cuyos dotes dejaron pensando a quienes ya tenían en sus manos comida.
“Los preparativos comenzaron el jueves con el misanplas: preparamos todas las verduras y las lavamos, el viernes cortamos los chacinados, el sábado se cortó la verdura y dejamos un poco para demostrar aquí en plaza Pringles. A las 9:30 empezamos a calentar el disco y 20 minutos después comenzamos con el proceso de cocción”, comentó el chef y uno de los encargados de la cocina, Juan Pablo Abdalah. El leve viento “molestó” la cocina, por eso unos bloques de cemento tapaban al aire para que el fuego no se dispersara.
La olla fue confeccionada por la Municipalidad, era calentada por siete mecheros y tenía la capacidad para 2.200 litros aunque se llegó a los mil ayer. La comida estuvo a cargo de 50 alumnos de una escuela de cocina, bajo la mirada de dos profesionales y personal de Seguridad e Higiene.
El comentario en las 78 tablas para que las personas pudieran comer era el mismo: “¡Qué bueno está!”. Mientras algunos preferían comer de parado, otros optaron por sentarse en el cordón de San Martín entre Pringles y Junín. Con una mano sostenían el plato, con la otra el tenedor y los vasos apoyados sobre el suelo. Lucía jugaba con su perrito cachorro callejero mientras su padre Julio comía.
Fue un mediodía donde la familia salió a disfrutar del sol, de la procesión y de probar el arte culinario.


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Mirá los comentarios
1

cris

26-08-2013 | 08:39:34


Felicitaciones al Intende,que lindo asi tiene que ser todo .apoyemos a nuestro intendente como a nuestro gobernador dejen de tirar basura a nuestros gobernantes...