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Una química que regresó al país para ayudar a su provincia

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Una química que regresó al país para ayudar a su provincia


Soledad Cerutti nació en San Luis hace 39 años. Cuando estaba por terminar la secundaria, en el Instituto Aleluya, nació su interés por la química, que en realidad, siempre estuvo presente desde pequeña, cuando jugaba haciendo experimentos. Así que evaluó el plan de estudio de la carrera, los alcances del título y se inscribió en la licenciatura.


Después de recibirse, Soledad estuvo cinco años en Estados Unidos, se especializó y regresó a la provincia. Con una agenda muy organizada, divide su tiempo entre la investigación, la docencia y la maternidad. Hoy, es la directora del Instituto de Química (Inquisal) del Conicet San Luis y hace menos de una semana fue premiada por la Academia Nacional de Ciencias Exactas, Físicas y Naturales (Ancefn).


“Es una carrera de cinco años con una demanda importante de tiempo. Como no tenía que pagar alquiler ni trabajar, pude hacerla en tiempo y forma. A medida que avanzaba, iba notando que Química Analítica era, dentro de las posibilidades, la que más me atraía”, contó.


Cuando comenzó quinto año de la carrera pensó en la posibilidad de seguir el doctorado a través de una beca de Conicet. Se inscribió, rindió su tesis en diciembre y en marzo de 2002 ingresó con su especialización de cinco años. En el tercero, aplicó para irse al exterior para continuar con sus estudios. Lo logró.


“En 2004 me otorgaron la beca Fulbright, financiada por el gobierno de Estados Unidos para un master. En 2005 me fui pero volví a fin de año a San Luis para rendir el doctorado y regresé para terminar el master. Cuando finalicé me ofrecieron continuar con el doctorado por dos años más y decidí quedarme”, mencionó Cerutti.


Mientras estaba en Florida, su objetivo era volver al país. Por eso, envió una solicitud a Conicet y en diciembre de 2009 ingresó como investigadora adjunta en San Luis. “En ese momento, el laboratorio del instituto se estaba terminando. Teníamos el equipo y me había especializado así que se dieron todas las condiciones. Inicialmente lo que hacemos es investigación básica, es decir, metodologías de análisis. La tendencia es la aplicabilidad, hacer la transferencia a la sociedad y otros sectores”, explicó la química.


Cerutti contó que una de las investigaciones más importantes que están realizando en el Inquisal es la de micotoxinas, compuestos altamente tóxicos presentes en los cereales. “Si bien están en baja concentración, son tóxicos para los humanos y los demás seres vivos. Buscamos bajar los niveles de toxicidad de esos productos para que se conozcan, sean aptos para exportar y para consumo”, remarcó. También mencionó que otro grupo de investigación está abocado al uso de medicamentos para el tratamiento del Chagas. Sostuvo que los que actualmente se recetan, pueden ser dañinos para los pacientes.


Orgullosa de sus tres becarios,  Soledad contó que cada vez que presenta un plan de becas, se lo da al alumno y espera una respuesta sincera. “Estamos planteando los próximos cinco años de la historia de su vida a un trabajo que si no le gusta, no le va a poner el mismo esmero. El compromiso se logra cuando algo realmente te apasiona”, aseveró.


Para su futuro, Cerutti ansía seguir en San Luis, especializándose, formando a los más jóvenes para que ellos después sigan transmitiendo conocimiento.


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Una química que regresó al país para ayudar a su provincia


Soledad Cerutti nació en San Luis hace 39 años. Cuando estaba por terminar la secundaria, en el Instituto Aleluya, nació su interés por la química, que en realidad, siempre estuvo presente desde pequeña, cuando jugaba haciendo experimentos. Así que evaluó el plan de estudio de la carrera, los alcances del título y se inscribió en la licenciatura.


Después de recibirse, Soledad estuvo cinco años en Estados Unidos, se especializó y regresó a la provincia. Con una agenda muy organizada, divide su tiempo entre la investigación, la docencia y la maternidad. Hoy, es la directora del Instituto de Química (Inquisal) del Conicet San Luis y hace menos de una semana fue premiada por la Academia Nacional de Ciencias Exactas, Físicas y Naturales (Ancefn).


“Es una carrera de cinco años con una demanda importante de tiempo. Como no tenía que pagar alquiler ni trabajar, pude hacerla en tiempo y forma. A medida que avanzaba, iba notando que Química Analítica era, dentro de las posibilidades, la que más me atraía”, contó.


Cuando comenzó quinto año de la carrera pensó en la posibilidad de seguir el doctorado a través de una beca de Conicet. Se inscribió, rindió su tesis en diciembre y en marzo de 2002 ingresó con su especialización de cinco años. En el tercero, aplicó para irse al exterior para continuar con sus estudios. Lo logró.


“En 2004 me otorgaron la beca Fulbright, financiada por el gobierno de Estados Unidos para un master. En 2005 me fui pero volví a fin de año a San Luis para rendir el doctorado y regresé para terminar el master. Cuando finalicé me ofrecieron continuar con el doctorado por dos años más y decidí quedarme”, mencionó Cerutti.


Mientras estaba en Florida, su objetivo era volver al país. Por eso, envió una solicitud a Conicet y en diciembre de 2009 ingresó como investigadora adjunta en San Luis. “En ese momento, el laboratorio del instituto se estaba terminando. Teníamos el equipo y me había especializado así que se dieron todas las condiciones. Inicialmente lo que hacemos es investigación básica, es decir, metodologías de análisis. La tendencia es la aplicabilidad, hacer la transferencia a la sociedad y otros sectores”, explicó la química.


Cerutti contó que una de las investigaciones más importantes que están realizando en el Inquisal es la de micotoxinas, compuestos altamente tóxicos presentes en los cereales. “Si bien están en baja concentración, son tóxicos para los humanos y los demás seres vivos. Buscamos bajar los niveles de toxicidad de esos productos para que se conozcan, sean aptos para exportar y para consumo”, remarcó. También mencionó que otro grupo de investigación está abocado al uso de medicamentos para el tratamiento del Chagas. Sostuvo que los que actualmente se recetan, pueden ser dañinos para los pacientes.


Orgullosa de sus tres becarios,  Soledad contó que cada vez que presenta un plan de becas, se lo da al alumno y espera una respuesta sincera. “Estamos planteando los próximos cinco años de la historia de su vida a un trabajo que si no le gusta, no le va a poner el mismo esmero. El compromiso se logra cuando algo realmente te apasiona”, aseveró.


Para su futuro, Cerutti ansía seguir en San Luis, especializándose, formando a los más jóvenes para que ellos después sigan transmitiendo conocimiento.


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