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Lo excepcional y lo incorrecto

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Lo excepcional y lo incorrecto

Para las ciencias políticas el excepcionalismo es la tesis, implícita o explícita de que un grupo humano (país, sociedad, institución, colectivo, movimiento o periodo histórico) es de algún modo excepcional, y por tanto queda fuera de las normas, principios, derechos u obligaciones considerados “normales”.

El excepcionalismo puede aparecer en grupos humanos como un mecanismo para exagerar aparentes diferencias, o para obtener privilegios específicos. Las justificaciones de esa supuesta excepcionalidad varían en cada caso, e incluyen argumentos de índole racial, cultural, circunstancias históricas y percepciones sobre el “espíritu” o el “destino” de una nación.

A lo largo de la historia numerosos países se han considerado a sí mismo “excepcionales”. El Reino Unido en la época del Imperio Británico, el Japón imperial, Francia, España, Israel, la Unión Soviética y la Alemania Nazi, fueron casos notorios de “excepcionalismo”, por principios y por acciones.

Desde hace doscientos años, es Estados Unidos el que reclama su“excepcionalismo”. Una teoría que promueve que esa nación es cualitativamente diferente a otras naciones o que las reglas que generalmente se aplican a otras naciones no se aplican en el caso de Estados Unidos.

Desde los más conservadores del Partido Republicano, hasta los más progresistas del Partido Demócrata, argumentan, sostienen y defienden  que Estados Unidos es excepcional.

Esto fue argumentado por primera vez en el artículo “Anexión” del periodista John L. O'Sullivan, publicado en la revista “Democratic Review” de Nueva York, en el número de julio-agosto de 1845. En él se decía:

“El cumplimiento de nuestro destino manifiesto es extendernos por todo el continente que nos ha sido asignado por la Providencia, para el desarrollo del gran experimento de libertad y autogobierno. Es un derecho como el que tiene un árbol de obtener el aire y la tierra necesarios para el desarrollo pleno de sus capacidades y el crecimiento que tiene como destino”.

El artículo “Anexión”, fue publicado cuando Estados Unidos, anexó a Texas a su territorio, lo que desencadenó la guerra con México, que culminó en 1847, con victoria estadounidense.

En el discurso de Gettysburg (1863), Abraham Lincoln expresó que “Estados Unidos es una nación concebida en la libertad, y dedicada a la proposición de que todos los hombres son creados iguales”.

Las tres líneas finales son conocidas en el mundo entero: “Que esta nación, Dios mediante, tendrá un nuevo nacimiento de libertad. Y que el gobierno del pueblo, por el pueblo y para el pueblo no desaparecerá de la Tierra”.

El ex presidente Barack Obama, afirmó que Estados Unidos es “único y excepcional”. En marzo de este año, Mike Pompeo, por entonces director de la CIA, fue nombrado Secretario de Estado (Relaciones Exteriores), a pesar de haber defendido públicamente las torturas, como el ahogamiento.

En la audiencia de confirmación del cargo ante el Senado, justificó el intervencionismo militar norteamericano aludiendo al privilegio nacional, al derecho a interactuar con el mundo sin más condiciones que las establecidas en los mandamientos de la singularidad.

Hace unas horas, el presidente Donald Trump, anunció que dejará de cumplir con el tratado sobre las armas nucleares firmado durante la Guerra Fría entre la Unión Soviética y Estados Unidos.

Desde Europa, la OTAN, y la propia Rusia, calificaron esa decisión como un “paso peligroso”. El Ministerio de Relaciones Exteriores ruso dijo que: “Esta decisión es parte de la política de retirada de los acuerdos internacionales legales que confieren las mismas responsabilidades a Estados Unidos y sus socios, debilitan la idea de su propio excepcionalismo".

Para Rusia, y para muchas otras naciones, existe el concepto de lo excepcional, pero en este caso, hablan de una decisión incorrecta.

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Lo excepcional y lo incorrecto

Para las ciencias políticas el excepcionalismo es la tesis, implícita o explícita de que un grupo humano (país, sociedad, institución, colectivo, movimiento o periodo histórico) es de algún modo excepcional, y por tanto queda fuera de las normas, principios, derechos u obligaciones considerados “normales”.

El excepcionalismo puede aparecer en grupos humanos como un mecanismo para exagerar aparentes diferencias, o para obtener privilegios específicos. Las justificaciones de esa supuesta excepcionalidad varían en cada caso, e incluyen argumentos de índole racial, cultural, circunstancias históricas y percepciones sobre el “espíritu” o el “destino” de una nación.

A lo largo de la historia numerosos países se han considerado a sí mismo “excepcionales”. El Reino Unido en la época del Imperio Británico, el Japón imperial, Francia, España, Israel, la Unión Soviética y la Alemania Nazi, fueron casos notorios de “excepcionalismo”, por principios y por acciones.

Desde hace doscientos años, es Estados Unidos el que reclama su“excepcionalismo”. Una teoría que promueve que esa nación es cualitativamente diferente a otras naciones o que las reglas que generalmente se aplican a otras naciones no se aplican en el caso de Estados Unidos.

Desde los más conservadores del Partido Republicano, hasta los más progresistas del Partido Demócrata, argumentan, sostienen y defienden  que Estados Unidos es excepcional.

Esto fue argumentado por primera vez en el artículo “Anexión” del periodista John L. O'Sullivan, publicado en la revista “Democratic Review” de Nueva York, en el número de julio-agosto de 1845. En él se decía:

“El cumplimiento de nuestro destino manifiesto es extendernos por todo el continente que nos ha sido asignado por la Providencia, para el desarrollo del gran experimento de libertad y autogobierno. Es un derecho como el que tiene un árbol de obtener el aire y la tierra necesarios para el desarrollo pleno de sus capacidades y el crecimiento que tiene como destino”.

El artículo “Anexión”, fue publicado cuando Estados Unidos, anexó a Texas a su territorio, lo que desencadenó la guerra con México, que culminó en 1847, con victoria estadounidense.

En el discurso de Gettysburg (1863), Abraham Lincoln expresó que “Estados Unidos es una nación concebida en la libertad, y dedicada a la proposición de que todos los hombres son creados iguales”.

Las tres líneas finales son conocidas en el mundo entero: “Que esta nación, Dios mediante, tendrá un nuevo nacimiento de libertad. Y que el gobierno del pueblo, por el pueblo y para el pueblo no desaparecerá de la Tierra”.

El ex presidente Barack Obama, afirmó que Estados Unidos es “único y excepcional”. En marzo de este año, Mike Pompeo, por entonces director de la CIA, fue nombrado Secretario de Estado (Relaciones Exteriores), a pesar de haber defendido públicamente las torturas, como el ahogamiento.

En la audiencia de confirmación del cargo ante el Senado, justificó el intervencionismo militar norteamericano aludiendo al privilegio nacional, al derecho a interactuar con el mundo sin más condiciones que las establecidas en los mandamientos de la singularidad.

Hace unas horas, el presidente Donald Trump, anunció que dejará de cumplir con el tratado sobre las armas nucleares firmado durante la Guerra Fría entre la Unión Soviética y Estados Unidos.

Desde Europa, la OTAN, y la propia Rusia, calificaron esa decisión como un “paso peligroso”. El Ministerio de Relaciones Exteriores ruso dijo que: “Esta decisión es parte de la política de retirada de los acuerdos internacionales legales que confieren las mismas responsabilidades a Estados Unidos y sus socios, debilitan la idea de su propio excepcionalismo".

Para Rusia, y para muchas otras naciones, existe el concepto de lo excepcional, pero en este caso, hablan de una decisión incorrecta.

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