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La base de todos los cambios

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La base de todos los cambios

En todas las épocas y en todas las regiones del mundo que se examinen con atención, hubo mujeres y hombres que lograron cambiar el curso de la historia, sin más herramientas que la convicción de sus ideales.

Pequeños grupos individuales —incluso, a veces, una sola mujer o un solo hombre, decididos a cambiar algunas cosas— han sido los responsables de grandes avances que, en un  principio, apenas parecían utopías.

A partir de esa “incomodidad” inicial, que logra disparar ideas, realizar hallazgos y tomar decisiones, las comunidades humanas fueron capaces de organizarse en pos de un objetivo común. Así, se obtuvieron los derechos colectivos. Así, también, nacieron las revoluciones.

Mala cosecha de cereales, sequía sin precedentes y ganado en estrés. Los agricultores alemanes, particularmente afectados por los efectos del cambio climático, quieren demandar al gobierno por considerar que han sido incapaces de protegerlos frente a estos fenómenos. Parece una idea extraña e inviable, pero no deja de ser una idea.

Por ejemplo, los productores lecheros de la región agrícola de Brandeburgo sufren el impacto por la sequía que afectó a Alemania este verano. Algo solo comparable a un fenómeno similar, ocurrido en 1911. A raíz de temperaturas que superaron los 35°, las vacas se vieron particularmente estresadas, porque están acostumbradas a temperaturas entre -5 y 15 grados.

La falta de agua también ocasionó una cosecha de cereales 35% más baja que el año pasado, y las pérdidas de cultivos forrajeros se estiman en un 50%. Para hacer frente a esta situación, tuvieron que comprar alimento extra para los animales. Algunos de ellos, llevan más de medio siglo en la actividad y están simplemente estupefactos ante la aceleración del cambio climático en el último tiempo.

En estas circunstancias, un agricultor consideró que llegó el momento de actuar; por ello, les pidió a los responsables políticos que respondan ante la Justicia. En su acción, incluye al gobierno alemán por su incapacidad de alcanzar los objetivos de protección climática que se habían fijado.

Heiner Luetke Schwienhorst fue el primero en alzar la voz, y explicó: “Para algunos, esta es la lucha de David contra Goliat. Para mí, no se cuestiona. La actitud de los representantes políticos y la manera en que banalizan los objetivos climáticos, al renunciar a eso que se han fijado, es algo por lo cual tienen que rendir cuentas. Es importante”, estimó.

Con otros dos agricultores, un productor de manzanas de Hamburgo y otro ganadero de la isla de Pellworm, en el Mar del Norte —además de la asociación Greenpeace—, Schwienhorst se embarcó en un procedimiento judicial sin precedentes en Alemania, para solicitar la “protección del clima y no una compensación monetaria”.

Acusan al gobierno de haber “abandonado” sus esfuerzos en la reducción de las emisiones de gases de efecto invernadero, conforme a su propio objetivo climático y al derecho europeo.

Berlín se comprometió a tomar medidas para reducir las emisiones de gases de efecto invernadero en Alemania, en un 40%, para el año 2020, respecto a los niveles de 1990. Pero, en su último informe anual sobre protección del clima publicado en junio, el gobierno admitió que ahora espera alcanzar una reducción de 32%.

Este déficit de 8 puntos equivale a alrededor de 100 millones de toneladas de dióxido de carbono. “Estaba claro, en el informe sobre la protección del clima, que el gobierno no tiene la intención de tomar más medidas para lograr el objetivo inicial. En lugar de eso, simplemente se rindió”, acusó Greenpeace.

“Nosotros decidimos que no aceptaremos esto, porque no se trata de una falta de posibilidades técnicas para lograr el objetivo, sino de una falta de voluntad política”.

La base de todos los cambios está en los individuos que desean cambiar las cosas, y dan los primeros pasos. Tal vez haya nacido una solución.

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La base de todos los cambios

En todas las épocas y en todas las regiones del mundo que se examinen con atención, hubo mujeres y hombres que lograron cambiar el curso de la historia, sin más herramientas que la convicción de sus ideales.

Pequeños grupos individuales —incluso, a veces, una sola mujer o un solo hombre, decididos a cambiar algunas cosas— han sido los responsables de grandes avances que, en un  principio, apenas parecían utopías.

A partir de esa “incomodidad” inicial, que logra disparar ideas, realizar hallazgos y tomar decisiones, las comunidades humanas fueron capaces de organizarse en pos de un objetivo común. Así, se obtuvieron los derechos colectivos. Así, también, nacieron las revoluciones.

Mala cosecha de cereales, sequía sin precedentes y ganado en estrés. Los agricultores alemanes, particularmente afectados por los efectos del cambio climático, quieren demandar al gobierno por considerar que han sido incapaces de protegerlos frente a estos fenómenos. Parece una idea extraña e inviable, pero no deja de ser una idea.

Por ejemplo, los productores lecheros de la región agrícola de Brandeburgo sufren el impacto por la sequía que afectó a Alemania este verano. Algo solo comparable a un fenómeno similar, ocurrido en 1911. A raíz de temperaturas que superaron los 35°, las vacas se vieron particularmente estresadas, porque están acostumbradas a temperaturas entre -5 y 15 grados.

La falta de agua también ocasionó una cosecha de cereales 35% más baja que el año pasado, y las pérdidas de cultivos forrajeros se estiman en un 50%. Para hacer frente a esta situación, tuvieron que comprar alimento extra para los animales. Algunos de ellos, llevan más de medio siglo en la actividad y están simplemente estupefactos ante la aceleración del cambio climático en el último tiempo.

En estas circunstancias, un agricultor consideró que llegó el momento de actuar; por ello, les pidió a los responsables políticos que respondan ante la Justicia. En su acción, incluye al gobierno alemán por su incapacidad de alcanzar los objetivos de protección climática que se habían fijado.

Heiner Luetke Schwienhorst fue el primero en alzar la voz, y explicó: “Para algunos, esta es la lucha de David contra Goliat. Para mí, no se cuestiona. La actitud de los representantes políticos y la manera en que banalizan los objetivos climáticos, al renunciar a eso que se han fijado, es algo por lo cual tienen que rendir cuentas. Es importante”, estimó.

Con otros dos agricultores, un productor de manzanas de Hamburgo y otro ganadero de la isla de Pellworm, en el Mar del Norte —además de la asociación Greenpeace—, Schwienhorst se embarcó en un procedimiento judicial sin precedentes en Alemania, para solicitar la “protección del clima y no una compensación monetaria”.

Acusan al gobierno de haber “abandonado” sus esfuerzos en la reducción de las emisiones de gases de efecto invernadero, conforme a su propio objetivo climático y al derecho europeo.

Berlín se comprometió a tomar medidas para reducir las emisiones de gases de efecto invernadero en Alemania, en un 40%, para el año 2020, respecto a los niveles de 1990. Pero, en su último informe anual sobre protección del clima publicado en junio, el gobierno admitió que ahora espera alcanzar una reducción de 32%.

Este déficit de 8 puntos equivale a alrededor de 100 millones de toneladas de dióxido de carbono. “Estaba claro, en el informe sobre la protección del clima, que el gobierno no tiene la intención de tomar más medidas para lograr el objetivo inicial. En lugar de eso, simplemente se rindió”, acusó Greenpeace.

“Nosotros decidimos que no aceptaremos esto, porque no se trata de una falta de posibilidades técnicas para lograr el objetivo, sino de una falta de voluntad política”.

La base de todos los cambios está en los individuos que desean cambiar las cosas, y dan los primeros pasos. Tal vez haya nacido una solución.

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