su novia murió en el accidente

La versión del joven que chocó en una moto robada: “La compré”

Brayan Navarro afirmó que huyó del accidente porque un hombre lo quería matar a balazos.

Ayer, durante menos de una hora, en el juzgado Penal 2 a cargo del juez Ariel Parrillis, Brayan Navarro dio su versión del accidente del martes, en el que murió su novia, Itatí Anabella de Giuseppe. Durante la indagatoria, que comenzó minutos antes de las 13, el joven de 21 años, además, contó cómo fue que adquirió la moto Benelli TNT 150 roja, robada y sin patente, con la que chocó y causó la muerte de la chica.

El vehículo fue robado el lunes cerca de las diez de la noche, unas horas antes del accidente, en el barrio Nacional Evita, a un vecino de Estancia Grande que estudia para ser policía. El joven la había dejado en la vereda de la casa de una compañera donde se habían juntado a estudiar para un final, según contó la madre del damnificado.

A Navarro, el juez Penal 2, Ariel Parrillis, le imputa los delitos de “Homicidio culposo en accidente de tránsito agravado por la fuga y abandono de persona y robo calificado por ser de un motovehículo”.

Navarro, con la cabeza cubierta y cabizbajo, entró al juzgado de instrucción Penal 2 a las 12:55. Allí declaró que a la Benelli la compró a dos mil pesos, unas dos o tres horas antes del accidente, a dos hombres, de quienes aportó los nombres, aseguró su abogado, Rodolfo Mercau. El imputado también contó cuál fue el recorrido que realizó y cómo sucedió el accidente.

“La compró a un precio vil, por el que se sabe evidentemente que era mal habida. Ése sería un delito de encubrimiento. Él no tiene antecedentes”, indicó Mercau. Además resaltó que la parte más importante del caso es el accidente, que para él no es tal.

El abogado pidió una prórroga de ocho días para buscar pruebas. Detalló que el choque fue provocado por un hombre con el que Navarro mantiene una enemistad, pero no precisó desde hace cuánto tiempo ni el motivo. De esta persona el joven también aportó datos, como el de que vive a media cuadra de la casa de Itatí.

Mercau contó que el agresor lo perseguía en moto efectuándole disparos. “Ahí es donde (el atacante) le pega con el pie en la parte delantera de la moto. Navarro pierde el control y cuando caen ambos (él y su novia) no creyó que a la chica le hubiera pasado algo, solamente que estaba desmayada. Él quedó medio atontado por el golpe, y se escapó temiendo por su vida. Es ahí que se da el abandono de persona, se da porque él se fue temiendo por su vida”, narró.

Para el abogado, puede que Navarro haya estado bajo los efectos de las drogas al momento de la caída. También dijo que cree que estaba drogado y tenía un poco de droga cuando Accidentología Vial de la Policía allanó su casa de Chacho Peñaloza 1400, del barrio Tibiletti, la madrugada del miércoles.

La directora general de Lucha Contra el Narcotráfico de la Policía, Andrea Soledad Cura, informó que en la vivienda secuestraron diez gramos de cocaína. “Era tenencia que el hombre tenía para consumo personal”, aseveró.

Navarro “se enteró después (que Itatí había fallecido) y fue al velorio a estar presente y a besar a su novia”, dijo el abogado. Y contó que el joven, antes de entrar a la audiencia de indagatoria, estuvo llorando.

Su madre estuvo en el pasillo de tribunales desde temprano. Al ser consultada por una periodista de El Diario de la República sobre qué piensa acerca de la imputación contra su hijo solo pudo decir, entre lágrimas: “Quiero que se aclare todo. Él no fue, que se entregue el culpable”.

Itatí de Giuseppe, de 18 años y mamá de un nene de un año y medio, murió el martes, cerca de las 2:30, cuando iba como acompañante de Navarro en la Benelli. La joven impactó contra la verja de una vivienda  de la calle Intendente Aguirre Celi 2350, de la zona oeste de la ciudad.

Según el abogado, hay testigos que presenciaron la persecución entre Navarro y su agresor. Aunque no reveló qué pruebas piensa pedir, tal vez intente obtener algún testimonio que corrobore los dichos del acusado.

Policiales choque fatalaccidente fatalRobo