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El callejón sin salida, del Brexit

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El callejón sin salida, del Brexit

Los empleos, los salarios y los estándares de vida están en peligro a ambos lados del Canal de la Mancha, advierten los analistas que observan las complejas negociaciones entre Gran Bretaña y la Unión Europea, en el camino de la separación, votado hace catorce meses y conocido como Brexit.

Cada día perdido en retórica es una pérdida de inversiones y de empleos. Sobre todo, luego que la primera ministra británica, Theresa May, fustigara a los líderes de la UE, calificando de inaceptable su rechazo al plan propuesto para el Brexit y advirtiendo que las negociaciones, que debían terminar en octubre, están “en un callejón sin salida”.

May se llevó una dura reprensión de sus socios europeos en la cumbre informal de dos días en la ciudad austriaca de Salzburgo: su plan para sacar a Reino Unido de la Unión Europea, manteniendo una estrecha relación comercial pero sin hacer grandes concesiones, no funcionará, le dijeron. La sensación general es que resulta demasiado trabajoso encontrar aspectos positivos en una decisión previa (Brexit), considerada negativa. Muy negativa.

Atrapada entre la exigencia de mayores concesiones por parte de la UE y el rechazo de éstas por buena parte de su Partido Conservador, respondió en una declaración televisada en directo desde su despacho en Downing Street. “En este estadio, no es aceptable rechazar simplemente las propuestas de la otra parte sin una explicación detallada y sin contrapropuestas. Ahora necesitamos oír de la UE cuáles son los problemas reales y cuál es su alternativa para que podamos discutir. Hasta que lo hagamos, no podemos progresar, mientras tanto continuaremos preparándonos para un Brexit sin acuerdo”, afirmó.

La libra, que ya retrocedía frente al dólar y al euro, aumentó bruscamente sus pérdidas tras el discurso de May. Son varios los que consideran que ésta es la muestra de que los mercados creen que cada vez es más probable una separación sin acuerdo. Lo que tendría un elevado costo para la economía británica, según el FMI.

Y la política no suele “pasar por alto” los errores servidos en bandeja: “Theresa May abordó toda la negociación de forma caótica y confusa”, consideró el alcalde de Londres, el laborista Sadiq Khan. “Tiene que cambiar el curso de la negociación antes de que sea demasiado tarde, cargarle el muerto a la UE para salvar su pellejo no funcionará”. Una declaración que exime de mayores comentarios.

La prensa británica afirmó de manera unánime que May, quien esperaba encontrar cierto apoyo de los líderes europeos frente a la creciente oposición interna —en su propio partido— había sido “humillada” por la UE. Los jefes de Estado y de gobierno de los 27 también dejaron en suspenso la convocatoria de una cumbre especial, sugerida para mediados de noviembre para cerrar el acuerdo, afirmando que esta no tendrá lugar si no hay un progreso real en el próximo Consejo Europeo, el 18 y 19 de octubre en Bruselas.

“Tal vez estaba la sensación de que la primera ministra traería algo más positivo, pero no creo que se pueda culpar de eso a nadie en la UE ni en Irlanda", dijo el primer ministro irlandés, Leo Varadkar. El principal escollo en la negociación sigue siendo qué tipo de frontera instaurar entre la provincia británica de Irlanda del Norte y la República de Irlanda, miembro del bloque, cuando el Brexit se haga efectivo el 29 de marzo de 2019.

May propuso crear una zona de libre comercio de bienes en esa zona, pero la UE lo rechazó asegurando que la libre circulación europea es un todo que incluye bienes, servicios, personas y capitales. La primera ministra cedió y anunció que en breve presentará nuevas propuestas.

El problema es que su proyecto actual, conocido como “plan de Chequers”, ya enfrenta la dura oposición de buena parte de su formación política, el Partido Conservador, que lo considera demasiado conciliador con la UE. Mayores concesiones tendrían todavía una menor aceptación en el Congreso del partido que comienza en una semana, entre rumores de que el ex ministro de Relaciones Exteriores, Boris Johnson, partidario de un Brexit duro, podría intentar arrebatarle el liderazgo. El callejón sin salida del Brexit. El callejón sin salida de Theresa May.

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El callejón sin salida, del Brexit

Los empleos, los salarios y los estándares de vida están en peligro a ambos lados del Canal de la Mancha, advierten los analistas que observan las complejas negociaciones entre Gran Bretaña y la Unión Europea, en el camino de la separación, votado hace catorce meses y conocido como Brexit.

Cada día perdido en retórica es una pérdida de inversiones y de empleos. Sobre todo, luego que la primera ministra británica, Theresa May, fustigara a los líderes de la UE, calificando de inaceptable su rechazo al plan propuesto para el Brexit y advirtiendo que las negociaciones, que debían terminar en octubre, están “en un callejón sin salida”.

May se llevó una dura reprensión de sus socios europeos en la cumbre informal de dos días en la ciudad austriaca de Salzburgo: su plan para sacar a Reino Unido de la Unión Europea, manteniendo una estrecha relación comercial pero sin hacer grandes concesiones, no funcionará, le dijeron. La sensación general es que resulta demasiado trabajoso encontrar aspectos positivos en una decisión previa (Brexit), considerada negativa. Muy negativa.

Atrapada entre la exigencia de mayores concesiones por parte de la UE y el rechazo de éstas por buena parte de su Partido Conservador, respondió en una declaración televisada en directo desde su despacho en Downing Street. “En este estadio, no es aceptable rechazar simplemente las propuestas de la otra parte sin una explicación detallada y sin contrapropuestas. Ahora necesitamos oír de la UE cuáles son los problemas reales y cuál es su alternativa para que podamos discutir. Hasta que lo hagamos, no podemos progresar, mientras tanto continuaremos preparándonos para un Brexit sin acuerdo”, afirmó.

La libra, que ya retrocedía frente al dólar y al euro, aumentó bruscamente sus pérdidas tras el discurso de May. Son varios los que consideran que ésta es la muestra de que los mercados creen que cada vez es más probable una separación sin acuerdo. Lo que tendría un elevado costo para la economía británica, según el FMI.

Y la política no suele “pasar por alto” los errores servidos en bandeja: “Theresa May abordó toda la negociación de forma caótica y confusa”, consideró el alcalde de Londres, el laborista Sadiq Khan. “Tiene que cambiar el curso de la negociación antes de que sea demasiado tarde, cargarle el muerto a la UE para salvar su pellejo no funcionará”. Una declaración que exime de mayores comentarios.

La prensa británica afirmó de manera unánime que May, quien esperaba encontrar cierto apoyo de los líderes europeos frente a la creciente oposición interna —en su propio partido— había sido “humillada” por la UE. Los jefes de Estado y de gobierno de los 27 también dejaron en suspenso la convocatoria de una cumbre especial, sugerida para mediados de noviembre para cerrar el acuerdo, afirmando que esta no tendrá lugar si no hay un progreso real en el próximo Consejo Europeo, el 18 y 19 de octubre en Bruselas.

“Tal vez estaba la sensación de que la primera ministra traería algo más positivo, pero no creo que se pueda culpar de eso a nadie en la UE ni en Irlanda", dijo el primer ministro irlandés, Leo Varadkar. El principal escollo en la negociación sigue siendo qué tipo de frontera instaurar entre la provincia británica de Irlanda del Norte y la República de Irlanda, miembro del bloque, cuando el Brexit se haga efectivo el 29 de marzo de 2019.

May propuso crear una zona de libre comercio de bienes en esa zona, pero la UE lo rechazó asegurando que la libre circulación europea es un todo que incluye bienes, servicios, personas y capitales. La primera ministra cedió y anunció que en breve presentará nuevas propuestas.

El problema es que su proyecto actual, conocido como “plan de Chequers”, ya enfrenta la dura oposición de buena parte de su formación política, el Partido Conservador, que lo considera demasiado conciliador con la UE. Mayores concesiones tendrían todavía una menor aceptación en el Congreso del partido que comienza en una semana, entre rumores de que el ex ministro de Relaciones Exteriores, Boris Johnson, partidario de un Brexit duro, podría intentar arrebatarle el liderazgo. El callejón sin salida del Brexit. El callejón sin salida de Theresa May.

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