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Todo sucedió en septiembre

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Todo sucedió en septiembre

No parece tener demasiado sentido comentar acerca de un mes en particular. Cada momento tiene sus particularidades. Sus más y sus menos, pero septiembre es muy particular. Hay literatura al respecto, hay poemas como la preciosa “Oda a Septiembre” del chileno Pablo Neruda. Es el Mes del Estudiante, del maestro, de la primavera y la historia lo destaca, exactamente el día 11 con sucesos disímiles y muy particulares que, con sus diferencias, conmovieron al mundo entero. 

“…El 11 de septiembre de 1973 al amanecer se sublevó la marina y casi enseguida lo hicieron el ejército, la Aviación y finalmente el Cuerpo de Carabineros, la Policía chilena. Salvador Allende fue advertido de inmediato, se vistió de prisa, se despidió de su mujer y partió a su oficina dispuesto a cumplir lo que siempre había dicho: de la Moneda no me sacarán vivo… acudieron al Palacio ministros, secretarios, empleados, médicos de confianza, algunos periodistas y amigos, una pequeña multitud que daba vueltas por los salones sin saber qué hacer...  El palacio quedó desvalido y las grandes puertas de madera con remaches de hierro forjado fueron cerradas por dentro… Allende comprendió que toda su habilidad política no alcanzaría para desviar el rumbo trágico de ese día... Ordenó que salieran las mujeres y sus guardias repartieron armas entre los hombres, pero muy pocos sabían usarlas... 'No renunciaré, saldré de La Moneda solo cuando termine mi período presidencial, cuando el pueblo me lo exija o muerto'… El Palacio estaba rodeado de soldados y tanques, se oyeron unos disparos aislados y una balacera cerrada que perforó los gruesos muros centenarios e incendió muebles y cortinas en el primer piso… Se acordó una breve tregua para sacar a las mujeres y el Presidente pidió a todos que se rindieran, pero mientras él se despedía con un abrazo de las seis mujeres que aún permanecían a su lado. Sus hijas no querían abandonarlo, pero a esa hora ya se había desencadenado el fin y por orden de su padre las sacaron a viva fuerza. 

El Presidente se dirigió por última vez al pueblo a través de la única emisora de radio que aún no estaba en manos de los militares insurrectos. Su voz era tan pausada y firme, sus palabras tan determinadas, que esa despedida no parece al postrer aliento de un hombre que va a morir, sino el saludo digno de quien entra para siempre en la historia. 'Seguramente Radio Magallanes será acallada y el metal tranquilo de mi voz no llegará a ustedes. No importa, Lo seguirán oyendo. Siempre estaré junto a ustedes. Por lo menos mi recuerdo será el de un hombre digno, que fue leal a la lealtad de los trabajadores…Tienen la fuerza, podrán avasallarnos, pero no se detienen los procesos sociales ni con el crimen ni con la fuerza. La historia es nuestra y la hacen los pueblos…Trabajadores de mi Patria: tengo fe en Chile y su destino. Superarán otros hombres este momento gris y amargo donde la traición pretende imponerse. Siguen ustedes sabiendo que mucho más temprano que tarde se abrirán las grandes alamedas por donde pase el hombre libre para construir una sociedad mejor. ¡Viva Chile! ¡Viva el pueblo! ¡Vivan los trabajadores!...'” (Extractado del hermoso libro “Paula” de Isabel Allende).

Vuelo 11 de American Airlines. Vuelo 175 de United Airlines. Vuelo 77 de American Airlines. Vuelo 93 de United Airlines. El 11 de septiembre, pero de 2001, Estados Unidos sufrió el mayor atentado terrorista de su historia, con un saldo de casi tres mil muertos. Más de seis mil heridos. Las Torres Gemelas de Nueva York quedaron reducidas a escombros tras el impacto de dos aviones de pasajeros, secuestrados por un comando de Al Qaeda. Y el mundo quedó conmovido para siempre. Las medidas de seguridad se endurecieron en el mundo entero. Debía suceder en Los Estados Unidos para que se comprenda la magnitud del fenómeno del terrorismo. Lo cierto es que ya nada fue igual. Todo sucedió un septiembre.

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Todo sucedió en septiembre

No parece tener demasiado sentido comentar acerca de un mes en particular. Cada momento tiene sus particularidades. Sus más y sus menos, pero septiembre es muy particular. Hay literatura al respecto, hay poemas como la preciosa “Oda a Septiembre” del chileno Pablo Neruda. Es el Mes del Estudiante, del maestro, de la primavera y la historia lo destaca, exactamente el día 11 con sucesos disímiles y muy particulares que, con sus diferencias, conmovieron al mundo entero. 

“…El 11 de septiembre de 1973 al amanecer se sublevó la marina y casi enseguida lo hicieron el ejército, la Aviación y finalmente el Cuerpo de Carabineros, la Policía chilena. Salvador Allende fue advertido de inmediato, se vistió de prisa, se despidió de su mujer y partió a su oficina dispuesto a cumplir lo que siempre había dicho: de la Moneda no me sacarán vivo… acudieron al Palacio ministros, secretarios, empleados, médicos de confianza, algunos periodistas y amigos, una pequeña multitud que daba vueltas por los salones sin saber qué hacer...  El palacio quedó desvalido y las grandes puertas de madera con remaches de hierro forjado fueron cerradas por dentro… Allende comprendió que toda su habilidad política no alcanzaría para desviar el rumbo trágico de ese día... Ordenó que salieran las mujeres y sus guardias repartieron armas entre los hombres, pero muy pocos sabían usarlas... 'No renunciaré, saldré de La Moneda solo cuando termine mi período presidencial, cuando el pueblo me lo exija o muerto'… El Palacio estaba rodeado de soldados y tanques, se oyeron unos disparos aislados y una balacera cerrada que perforó los gruesos muros centenarios e incendió muebles y cortinas en el primer piso… Se acordó una breve tregua para sacar a las mujeres y el Presidente pidió a todos que se rindieran, pero mientras él se despedía con un abrazo de las seis mujeres que aún permanecían a su lado. Sus hijas no querían abandonarlo, pero a esa hora ya se había desencadenado el fin y por orden de su padre las sacaron a viva fuerza. 

El Presidente se dirigió por última vez al pueblo a través de la única emisora de radio que aún no estaba en manos de los militares insurrectos. Su voz era tan pausada y firme, sus palabras tan determinadas, que esa despedida no parece al postrer aliento de un hombre que va a morir, sino el saludo digno de quien entra para siempre en la historia. 'Seguramente Radio Magallanes será acallada y el metal tranquilo de mi voz no llegará a ustedes. No importa, Lo seguirán oyendo. Siempre estaré junto a ustedes. Por lo menos mi recuerdo será el de un hombre digno, que fue leal a la lealtad de los trabajadores…Tienen la fuerza, podrán avasallarnos, pero no se detienen los procesos sociales ni con el crimen ni con la fuerza. La historia es nuestra y la hacen los pueblos…Trabajadores de mi Patria: tengo fe en Chile y su destino. Superarán otros hombres este momento gris y amargo donde la traición pretende imponerse. Siguen ustedes sabiendo que mucho más temprano que tarde se abrirán las grandes alamedas por donde pase el hombre libre para construir una sociedad mejor. ¡Viva Chile! ¡Viva el pueblo! ¡Vivan los trabajadores!...'” (Extractado del hermoso libro “Paula” de Isabel Allende).

Vuelo 11 de American Airlines. Vuelo 175 de United Airlines. Vuelo 77 de American Airlines. Vuelo 93 de United Airlines. El 11 de septiembre, pero de 2001, Estados Unidos sufrió el mayor atentado terrorista de su historia, con un saldo de casi tres mil muertos. Más de seis mil heridos. Las Torres Gemelas de Nueva York quedaron reducidas a escombros tras el impacto de dos aviones de pasajeros, secuestrados por un comando de Al Qaeda. Y el mundo quedó conmovido para siempre. Las medidas de seguridad se endurecieron en el mundo entero. Debía suceder en Los Estados Unidos para que se comprenda la magnitud del fenómeno del terrorismo. Lo cierto es que ya nada fue igual. Todo sucedió un septiembre.

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