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La búsqueda del equilibrio

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La búsqueda del equilibrio

Durante dos años el mundo asistió a las veleidades caprichosas, al borde del autoritarismo de Donald Trump, en su carácter de líder de la primera potencia mundial, pero en el comienzo de 2019, la política estadounidense inició un nuevo capítulo con la inauguración de un Congreso que refleja la división del país y busca un equilibrio diferente.

Los demócratas, que recuperaron la Cámara baja al mando de Nancy Pelosi, intentarán ser el contrapeso de un poder que determina la vida de millones de personas en todo el mundo, no solo en Estados Unidos. Y con una agenda que incluye el cambio climático, el comercio mundial y los migrantes, entre otros grandes temas.

En este ciclo electoral, una de las protagonistas será Pelosi, de 78 años, que fue elegida como líder de la bancada mayoritaria en la Cámara de Representantes. Pelosi llegó al Capitolio con una sonrisa llena de emoción antes de someterse a la votación del plenario que la confirmó en el tercer cargo representativo más importante en Estados Unidos, después del presidente y del vicepresidente, que ya había ocupado entre 2007 y 2011.

El nuevo Congreso va a tener una vocación unificadora y va a “debatir y hacer avanzar las buenas ideas, sin importar de dónde vengan”, dijo durante su discurso.

“No nos hacemos ilusiones de que nuestro trabajo vaya a ser fácil, eso es algo en lo que todos en esta Cámara siempre hemos concordado”, agregó al aceptar el cargo tras recibir 220 votos afirmativos, del total de 235 escaños que tiene su partido en la Cámara de 435 miembros.

La pérdida de la Cámara baja complica el panorama a Trump para el resto de su mandato y en especial para proyectos como la construcción de un muro en la frontera con México, una de sus promesas insignia.

Pelosi quiso darle un tono de esperanza a su discurso en el que aseguró que tiene “confianza en el futuro”. La inauguración se produce en medio de una feroz pugna que tiene parcialmente paralizado al gobierno desde el 22 de diciembre por la demanda de Trump de incluir en el presupuesto fondos para el muro.

Los demócratas se opusieron firmemente a esta iniciativa, que tiene un costo de más de 5.000 millones de dólares. Y Pelosi tuvo un espacio para los “Dreamers", los inmigrantes indocumentados que llegaron a Estados Unidos siendo niños acompañando a sus padres. “Vamos a hacer Estados Unidos más estadounidense protegiendo a nuestros patrióticos y valientes 'Dreamers'”.

Para terminar con el cierre parcial del gobierno, los demócratas proponen por un lado renovar hasta el 30 de setiembre los presupuestos de las agencias que no son objeto de controversia y prolongar solo hasta el 8 de febrero la partida del Departamento de Seguridad Interior, que se encarga de las fronteras.

Pero cualquier propuesta necesita 60 votos en el Senado. Trump, que tiene derecho a veto, advirtió que mantendrá la situación actual “el tiempo que haga falta”.

Con el control de la Cámara, los demócratas podrán investigar las finanzas de Trump y ahondar en la presunta colusión entre su equipo de campaña y Rusia en 2016, aumentando la posibilidad de que se inicie un proceso de destitución en su contra, aunque con pocas posibilidades de éxito.

Hasta ahora, Pelosi ha dicho que es contraria a lanzar un proceso de destitución, pero los demócratas sí podrían agitar el clima político concretando su promesa de exigirle al presidente que presente su declaración de impuestos.

El nuevo Congreso es el que tiene el mayor número de hispanos de toda la historia, la mayoría de ellos demócratas. Además marca la irrupción de una nueva generación de políticos, alejados de las élites y con orígenes sociales y raciales muy diversos.

Será un largo año de presiones y nuevas declaraciones cargadas de amenazas. La búsqueda del equilibrio será también: a todo o nada, mientras el futuro de la política de EE.UU, ya no será solo patrimonio de Trump. Un panorama para examinar durante todo el año.

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La búsqueda del equilibrio

Durante dos años el mundo asistió a las veleidades caprichosas, al borde del autoritarismo de Donald Trump, en su carácter de líder de la primera potencia mundial, pero en el comienzo de 2019, la política estadounidense inició un nuevo capítulo con la inauguración de un Congreso que refleja la división del país y busca un equilibrio diferente.

Los demócratas, que recuperaron la Cámara baja al mando de Nancy Pelosi, intentarán ser el contrapeso de un poder que determina la vida de millones de personas en todo el mundo, no solo en Estados Unidos. Y con una agenda que incluye el cambio climático, el comercio mundial y los migrantes, entre otros grandes temas.

En este ciclo electoral, una de las protagonistas será Pelosi, de 78 años, que fue elegida como líder de la bancada mayoritaria en la Cámara de Representantes. Pelosi llegó al Capitolio con una sonrisa llena de emoción antes de someterse a la votación del plenario que la confirmó en el tercer cargo representativo más importante en Estados Unidos, después del presidente y del vicepresidente, que ya había ocupado entre 2007 y 2011.

El nuevo Congreso va a tener una vocación unificadora y va a “debatir y hacer avanzar las buenas ideas, sin importar de dónde vengan”, dijo durante su discurso.

“No nos hacemos ilusiones de que nuestro trabajo vaya a ser fácil, eso es algo en lo que todos en esta Cámara siempre hemos concordado”, agregó al aceptar el cargo tras recibir 220 votos afirmativos, del total de 235 escaños que tiene su partido en la Cámara de 435 miembros.

La pérdida de la Cámara baja complica el panorama a Trump para el resto de su mandato y en especial para proyectos como la construcción de un muro en la frontera con México, una de sus promesas insignia.

Pelosi quiso darle un tono de esperanza a su discurso en el que aseguró que tiene “confianza en el futuro”. La inauguración se produce en medio de una feroz pugna que tiene parcialmente paralizado al gobierno desde el 22 de diciembre por la demanda de Trump de incluir en el presupuesto fondos para el muro.

Los demócratas se opusieron firmemente a esta iniciativa, que tiene un costo de más de 5.000 millones de dólares. Y Pelosi tuvo un espacio para los “Dreamers", los inmigrantes indocumentados que llegaron a Estados Unidos siendo niños acompañando a sus padres. “Vamos a hacer Estados Unidos más estadounidense protegiendo a nuestros patrióticos y valientes 'Dreamers'”.

Para terminar con el cierre parcial del gobierno, los demócratas proponen por un lado renovar hasta el 30 de setiembre los presupuestos de las agencias que no son objeto de controversia y prolongar solo hasta el 8 de febrero la partida del Departamento de Seguridad Interior, que se encarga de las fronteras.

Pero cualquier propuesta necesita 60 votos en el Senado. Trump, que tiene derecho a veto, advirtió que mantendrá la situación actual “el tiempo que haga falta”.

Con el control de la Cámara, los demócratas podrán investigar las finanzas de Trump y ahondar en la presunta colusión entre su equipo de campaña y Rusia en 2016, aumentando la posibilidad de que se inicie un proceso de destitución en su contra, aunque con pocas posibilidades de éxito.

Hasta ahora, Pelosi ha dicho que es contraria a lanzar un proceso de destitución, pero los demócratas sí podrían agitar el clima político concretando su promesa de exigirle al presidente que presente su declaración de impuestos.

El nuevo Congreso es el que tiene el mayor número de hispanos de toda la historia, la mayoría de ellos demócratas. Además marca la irrupción de una nueva generación de políticos, alejados de las élites y con orígenes sociales y raciales muy diversos.

Será un largo año de presiones y nuevas declaraciones cargadas de amenazas. La búsqueda del equilibrio será también: a todo o nada, mientras el futuro de la política de EE.UU, ya no será solo patrimonio de Trump. Un panorama para examinar durante todo el año.

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