Escuchá acá la 90.9

Escuchá acá la 90.9
X

Nuevos dramas en el horizonte

Las organizaciones de asistencia internacional que actúan en el noreste de Siria alertaron con gran alarma sobre las bajas civiles y una inminente crisis humanitaria que provocaría la ofensiva militar de Turquía contra fuerzas kurdas que operan al otro lado de su frontera. Es un nuevo drama que se avizora en el horizonte internacional, y las consecuencias lógicamente serán dramáticas.

Médicos sin Fronteras (MSF), Human Rights Watch (HRW) y otros grupos humanitarios  advirtieron que los ataques aéreos y terrestres turcos podrían provocar desde nuevos flujos masivos de refugiados hasta un recrudecimiento de la larga y caótica guerra civil siria.

Fuerzas turcas comenzaron el miércoles 9 una ofensiva en el noreste de Siria para despejar de la zona a las milicias kurdas y devolver allí a refugiados sirios, pocos días después de la controvertida decisión del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, de retirar las tropas estadounidenses de ese turbulento territorio sirio.

Los equipos de MSF “permanecen listos para brindar atención médica después de que el ejército turco comenzó las operaciones” y “se están preparando para un posible aumento de pacientes vinculados al conflicto”, dijo el grupo el mismo miércoles.

“Hemos visto personas desplazadas de diferentes localidades a lo largo de la frontera debido al conflicto y estamos extremadamente preocupados de que la intervención militar amenace la seguridad y el bienestar del pueblo sirio”, dijo la organización en un comunicado.

Las operaciones militares contra las milicias kurdas se iniciaron con ataques aéreos que sacudieron la ciudad fronteriza siria de Ras al Ain con grandes explosiones, mientras Turquía movía tanques, artillería y obuses en preparación para ampliar la ofensiva.

El portavoz de las Naciones Unidas, Farhan Haq, dijo que los grupos de ayuda habrían “aumentado en un momento de crisis” e instó a las fuerzas armadas de la región a mantener abierta la frontera entre Turquía y Siria para que los vehículos de ayuda puedan transportar alimentos, medicamentos y otros equipos a los afectados por los combates.

Ankara argumenta que su objetivo es crear una “zona segura” para devolver a millones de refugiados a suelo sirio y poner fin a un “corredor del terror” en la frontera sur de Turquía.
Para el gobierno turco, las milicias kurdas de las llamadas Unidades de Protección Popular (YPG, en kurdo) que operan en el noreste de Siria, son terroristas debido a sus vínculos con los grupos kurdos que operan dentro de su territorio.

Turquía se había estado preparando para avanzar hacia el noreste de Siria desde que las tropas estadounidenses comenzaron a retirarse del área, en una medida adoptada por Trump que ha sido ampliamente condenada en Washington, por considerarse como una traición a los aliados armados kurdos de Estados Unidos en la guerra siria.

Eric Schwartz, presidente de Refugees International, criticó tanto el cambio de política de Trump, como el ataque “sorprendentemente irresponsable” del presidente turco Recep Tayyip Erdogan, que “pondrá en riesgo muchas vidas”.

“La decisión de Trump de dar luz verde a Turquía para lanzar una incursión en el noreste de Siria podría tener importantes consecuencias humanitarias”, insistió el responsable de la organización humanitaria, quien fue en el pasado funcionario del Departamento de Estado de Estados Unidos.

“Podría abrir nuevos frentes en el conflicto y desplazar a cientos de miles de civiles, en un área que ya se encuentra bajo una crisis humanitaria”, planteó Schwartz en un comunicado, quien añadió que la ofensiva turca, además, obligará a los grupos de ayuda internacional a evacuar a sus activistas en el terreno “justo cuando más se necesitan”.

Doz, una organización de ayuda juvenil, dijo que el objetivo declarado de Ankara de volver a asentar a unos dos millones de refugiados sirios desde Turquía a su tierra natal equivalía a una operación  de “ingeniería demográfica y limpieza étnica”.
La guerra, la tragedia, los dramas, la tristeza. Todo ello bajo el acuerdo de Estados Unidos y Turquía. Todo ello, mientras el mundo mira hacia otro lado.

 

ResponderResponder a todosReenviar

Compartir en facebook
Compartir en twitter
Compartir en whatsapp
TAGS
COMENTARIOS

Nuevos dramas en el horizonte

Las organizaciones de asistencia internacional que actúan en el noreste de Siria alertaron con gran alarma sobre las bajas civiles y una inminente crisis humanitaria que provocaría la ofensiva militar de Turquía contra fuerzas kurdas que operan al otro lado de su frontera. Es un nuevo drama que se avizora en el horizonte internacional, y las consecuencias lógicamente serán dramáticas.

Médicos sin Fronteras (MSF), Human Rights Watch (HRW) y otros grupos humanitarios  advirtieron que los ataques aéreos y terrestres turcos podrían provocar desde nuevos flujos masivos de refugiados hasta un recrudecimiento de la larga y caótica guerra civil siria.

Fuerzas turcas comenzaron el miércoles 9 una ofensiva en el noreste de Siria para despejar de la zona a las milicias kurdas y devolver allí a refugiados sirios, pocos días después de la controvertida decisión del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, de retirar las tropas estadounidenses de ese turbulento territorio sirio.

Los equipos de MSF “permanecen listos para brindar atención médica después de que el ejército turco comenzó las operaciones” y “se están preparando para un posible aumento de pacientes vinculados al conflicto”, dijo el grupo el mismo miércoles.

“Hemos visto personas desplazadas de diferentes localidades a lo largo de la frontera debido al conflicto y estamos extremadamente preocupados de que la intervención militar amenace la seguridad y el bienestar del pueblo sirio”, dijo la organización en un comunicado.

Las operaciones militares contra las milicias kurdas se iniciaron con ataques aéreos que sacudieron la ciudad fronteriza siria de Ras al Ain con grandes explosiones, mientras Turquía movía tanques, artillería y obuses en preparación para ampliar la ofensiva.

El portavoz de las Naciones Unidas, Farhan Haq, dijo que los grupos de ayuda habrían “aumentado en un momento de crisis” e instó a las fuerzas armadas de la región a mantener abierta la frontera entre Turquía y Siria para que los vehículos de ayuda puedan transportar alimentos, medicamentos y otros equipos a los afectados por los combates.

Ankara argumenta que su objetivo es crear una “zona segura” para devolver a millones de refugiados a suelo sirio y poner fin a un “corredor del terror” en la frontera sur de Turquía.
Para el gobierno turco, las milicias kurdas de las llamadas Unidades de Protección Popular (YPG, en kurdo) que operan en el noreste de Siria, son terroristas debido a sus vínculos con los grupos kurdos que operan dentro de su territorio.

Turquía se había estado preparando para avanzar hacia el noreste de Siria desde que las tropas estadounidenses comenzaron a retirarse del área, en una medida adoptada por Trump que ha sido ampliamente condenada en Washington, por considerarse como una traición a los aliados armados kurdos de Estados Unidos en la guerra siria.

Eric Schwartz, presidente de Refugees International, criticó tanto el cambio de política de Trump, como el ataque “sorprendentemente irresponsable” del presidente turco Recep Tayyip Erdogan, que “pondrá en riesgo muchas vidas”.

“La decisión de Trump de dar luz verde a Turquía para lanzar una incursión en el noreste de Siria podría tener importantes consecuencias humanitarias”, insistió el responsable de la organización humanitaria, quien fue en el pasado funcionario del Departamento de Estado de Estados Unidos.

“Podría abrir nuevos frentes en el conflicto y desplazar a cientos de miles de civiles, en un área que ya se encuentra bajo una crisis humanitaria”, planteó Schwartz en un comunicado, quien añadió que la ofensiva turca, además, obligará a los grupos de ayuda internacional a evacuar a sus activistas en el terreno “justo cuando más se necesitan”.

Doz, una organización de ayuda juvenil, dijo que el objetivo declarado de Ankara de volver a asentar a unos dos millones de refugiados sirios desde Turquía a su tierra natal equivalía a una operación  de “ingeniería demográfica y limpieza étnica”.
La guerra, la tragedia, los dramas, la tristeza. Todo ello bajo el acuerdo de Estados Unidos y Turquía. Todo ello, mientras el mundo mira hacia otro lado.

 

ResponderResponder a todosReenviar

Logín