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Nubes negras en el horizonte de Trump

Quizás no es el tema que más difusión posee en la actualidad, pero en el Congreso de Estados Unidos, la investigación sobre el accionar del presidente, Donald Trump, sigue a toda marcha. Y la recomendación del Comité de Justicia, es su destitución, tal como lo afirmó el titular de ese organismo Jerry Nadler, del partido Demócrata.

“Si no podemos destituir a un presidente que abusa de su cargo para obtener una ventaja personal, ya no vivimos en una democracia, vivimos en una monarquía o bajo una dictadura. La mayoría de este país está claramente preparada para acusar y destituir al presidente Trump”, afirmó Nadler.

El congresista agregó: “Cometió un delito innegable. El presidente le pidió a un gobierno extranjero que interviniera en nuestras elecciones, luego fue descubierto y después obstruyó a los investigadores dos veces”.

Nadler señaló que las acciones presuntamente cometidas por Trump constituyen “crímenes graves y delitos menores, incluido el abuso de poder”. Representan “una amenaza directa al orden constitucional” del país norteamericano, estimó, según declaraciones publicadas en el sitio actualidad.rt.

El martes último, el informe final sobre el juicio político contra Trump fue aprobado con 13 votos a favor y 9 en contra por el Comité de Inteligencia de la Cámara de Representantes. El Comité Judicial debe decidir si presenta o no cargos contra el mandatario. De ser así, dichos cargos deberán ser respaldados por la Cámara baja, liderada por los demócratas.

Como indicio de que los demócratas se movieron rápido, Adam Schiff, presidente de la Comisión de Inteligencia de la Cámara de Representantes, dirigió una carta a sus colegas, en la que indicó que los investigadores “están preparando un informe en el que se resumen las pruebas que tenemos hasta ahora y que se transmitirá a la Comisión de Justicia.

Schiff agregó que “continúan los trabajos de investigación y estamos enterándonos de información adicional casi todos los días. Aunque seguiremos con nuestro trabajo de investigación y no descartamos la posibilidad de que haya más deposiciones o audiencias, no permitiremos que el presidente ni otros prolonguen esto durante meses en los tribunales” y dijo que la investigación es “un asunto urgente que no puede esperar si queremos proteger la seguridad de la nación y la integridad de nuestras elecciones”.

Todo esto ocurre luego de dos semanas de polémicas audiencias públicas en las que funcionarios y exfuncionarios federales declararon como parte de la investigación sobre el escándalo de Ucrania. En uno de los momentos más destacados, el embajador de Estados Unidos ante la Unión Europea, Gordon Sondland, declaró que el abogado personal de Trump, Rudy Giuliani, propuso un quid pro quo —en el que Ucrania anunciaría que se investigaría a los oponentes políticos de Trump— por “instrucciones expresas del presidente”.

Los demócratas aprovecharon el testimonio; Schiff dijo que llegó “directo al corazón del asunto del cohecho, así como de otros posibles delitos y faltas graves”.

Casi todas las pruebas han salido a la luz, ya que las comisiones han publicado las transcripciones de 15 de las 17 deposiciones, los mensajes de texto del exenviado especial de Estados Unidos a Ucrania, Kurt Volker y los correos de Sondland. No está claro qué otros documentos tendrían que incluir en el informe dadas las evasivas de la administración Trump.

Aunque para gran parte de los analistas resulta impensable que el Congreso logre llevar a Trump a la destitución, está claro que no se trata un escenario favorable para el polémico mandatario. Un suceso de ese calibre sería la noticia política de la década, por el personaje y el país involucrados.

Por otra parte, hay quienes sostienen que la investigación, solo es la manera más pública “y eficiente”, para recordarle al magnate los límites de su poder. La incógnita está en saber cómo se defenderá Trump, un hombre que construyó un imperio convirtiéndose en “un tiburón, entre tiburones”, y que siempre eligió la ferocidad de los ataques, antes que la quietud de la espera. Pero esta vez, los enemigos son más fuertes que nunca. El tiempo quizás entregue un resultado, antes de lo previsto.

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Nubes negras en el horizonte de Trump

Quizás no es el tema que más difusión posee en la actualidad, pero en el Congreso de Estados Unidos, la investigación sobre el accionar del presidente, Donald Trump, sigue a toda marcha. Y la recomendación del Comité de Justicia, es su destitución, tal como lo afirmó el titular de ese organismo Jerry Nadler, del partido Demócrata.

“Si no podemos destituir a un presidente que abusa de su cargo para obtener una ventaja personal, ya no vivimos en una democracia, vivimos en una monarquía o bajo una dictadura. La mayoría de este país está claramente preparada para acusar y destituir al presidente Trump”, afirmó Nadler.

El congresista agregó: “Cometió un delito innegable. El presidente le pidió a un gobierno extranjero que interviniera en nuestras elecciones, luego fue descubierto y después obstruyó a los investigadores dos veces”.

Nadler señaló que las acciones presuntamente cometidas por Trump constituyen “crímenes graves y delitos menores, incluido el abuso de poder”. Representan “una amenaza directa al orden constitucional” del país norteamericano, estimó, según declaraciones publicadas en el sitio actualidad.rt.

El martes último, el informe final sobre el juicio político contra Trump fue aprobado con 13 votos a favor y 9 en contra por el Comité de Inteligencia de la Cámara de Representantes. El Comité Judicial debe decidir si presenta o no cargos contra el mandatario. De ser así, dichos cargos deberán ser respaldados por la Cámara baja, liderada por los demócratas.

Como indicio de que los demócratas se movieron rápido, Adam Schiff, presidente de la Comisión de Inteligencia de la Cámara de Representantes, dirigió una carta a sus colegas, en la que indicó que los investigadores “están preparando un informe en el que se resumen las pruebas que tenemos hasta ahora y que se transmitirá a la Comisión de Justicia.

Schiff agregó que “continúan los trabajos de investigación y estamos enterándonos de información adicional casi todos los días. Aunque seguiremos con nuestro trabajo de investigación y no descartamos la posibilidad de que haya más deposiciones o audiencias, no permitiremos que el presidente ni otros prolonguen esto durante meses en los tribunales” y dijo que la investigación es “un asunto urgente que no puede esperar si queremos proteger la seguridad de la nación y la integridad de nuestras elecciones”.

Todo esto ocurre luego de dos semanas de polémicas audiencias públicas en las que funcionarios y exfuncionarios federales declararon como parte de la investigación sobre el escándalo de Ucrania. En uno de los momentos más destacados, el embajador de Estados Unidos ante la Unión Europea, Gordon Sondland, declaró que el abogado personal de Trump, Rudy Giuliani, propuso un quid pro quo —en el que Ucrania anunciaría que se investigaría a los oponentes políticos de Trump— por “instrucciones expresas del presidente”.

Los demócratas aprovecharon el testimonio; Schiff dijo que llegó “directo al corazón del asunto del cohecho, así como de otros posibles delitos y faltas graves”.

Casi todas las pruebas han salido a la luz, ya que las comisiones han publicado las transcripciones de 15 de las 17 deposiciones, los mensajes de texto del exenviado especial de Estados Unidos a Ucrania, Kurt Volker y los correos de Sondland. No está claro qué otros documentos tendrían que incluir en el informe dadas las evasivas de la administración Trump.

Aunque para gran parte de los analistas resulta impensable que el Congreso logre llevar a Trump a la destitución, está claro que no se trata un escenario favorable para el polémico mandatario. Un suceso de ese calibre sería la noticia política de la década, por el personaje y el país involucrados.

Por otra parte, hay quienes sostienen que la investigación, solo es la manera más pública “y eficiente”, para recordarle al magnate los límites de su poder. La incógnita está en saber cómo se defenderá Trump, un hombre que construyó un imperio convirtiéndose en “un tiburón, entre tiburones”, y que siempre eligió la ferocidad de los ataques, antes que la quietud de la espera. Pero esta vez, los enemigos son más fuertes que nunca. El tiempo quizás entregue un resultado, antes de lo previsto.

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