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Nuevo salto exportador y precios más tranquilos

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Nuevo salto exportador y precios más tranquilos

Nicolás Razzetti

 

Las exportaciones de carne vacuna argentina se incrementaron en 106 mil toneladas peso producto al comparar los primeros nueve meses de 2018 respecto del mismo período del año pasado. En lo que va del año, el total embarcado suma 253.800 toneladas peso producto, que convertidos en peso res con hueso suman 380 mil toneladas de carne vacuna.

Según el informe mensual de exportaciones del Ipcva, del volumen adicional (106.000 toneladas), unas 70 mil toneladas, es decir, dos tercios del total, fueron vendidas a China. Otras 27.000 toneladas, que representan 25% del adicional, se enviaron a Rusia. Esos dos destinos, China y Rusia, explican más del 90% del incremento de las ventas al exterior de carne bovina observado en los primeros nueve meses de 2018.

El crecimiento en las ventas de carne a los mercados internacionales entre enero y setiembre fue de 71%. Si se anualiza la suba de ese período, suponiendo que se pudiera mantener el ritmo exportador, la Argentina terminaría el año con envíos por 506 mil toneladas res con hueso, pero según algunos analistas el volumen podría llegar a las 520 mil.

El dato es significativo, a principios de año los más optimistas sostenían que nuestro país podría llegar a exportar por 400/420 mil toneladas res con hueso. Además, de confirmarse esos números al cierre del año se habrá registrado un crecimiento de 150% en los  embarques de carne vacuna respecto del volumen alcanzado en 2015, cuando el total sumó poco menos de 200 mil toneladas.

En los últimos años se combinaron dos situaciones que impulsaron las ventas: la creciente demanda de China y los estímulos oficiales a las exportaciones del sector.

El interés chino por el producto tuvo un crecimiento exponencial. Hasta hace muy pocos años ese país importaba muy poca carne. En 2012 entre China y Hong Kong compraron 330 mil toneladas, pero el USDA (Departamento de Agricultura de los Estados Unidos) proyecta que China comprará el año próximo por 1,4 millón de toneladas y Hong Kong por 600 mil, más superando por mucho a los Estados Unidos, que compraría por 1,4 millón, y más que duplicaría al tercero en ese ránking, Japón, que compraría 850 mil toneladas.

El aumento en las ventas tiene más que ver con esa demanda que con los estímulos que se dieron desde la política, aunque siempre son importantes. Entre ellos se cuentan la quita de Roes y la anulación de las retenciones (que hace pocas semanas se reimplantaron a razón de $4 por dólar exportado). También se instrumentaron reintegros fiscales que luego fueron reducidos por las exigencias fiscales del gobierno nacional; pero sobre todo la mayor ventaja estuvo dada por la ventaja competitiva de un tipo de cambio que favorece las ventas al extranjero y que en el último año se duplicó, ya que se pasó de un dólar de menos de $18 al actual que ronda los $35/37, aunque hubo meses con picos de más de $40.

Para el año que viene se espera que siga creciendo la participación de nuestro país en el mercado mundial de carne vacuna. En tal sentido, el USDA publicó hace pocas semanas su segundo informe anual con las proyecciones mundiales, en el que se destaca que se estima que los embarques de carne argentina lleguen a las 575 mil toneladas res con hueso en 2019.

El crecimiento en términos porcentuales sería menor al de los últimos años, pero por otro lado hay que señalar que de confirmarse ese registro se estaría empatando el de Nueva Zelanda, y así se volvería a competir por el 5º o 6º puesto entre los mayores exportadores de carne a nivel global, aunque lejos de Brasil, india, Australia y Estados Unidos, que venden al extranjero por entre 1,5 y 2 millones de toneladas por año.

 

Mercados internacionales con precios a la baja

En nuestro país se festeja el crecimiento de las exportaciones, que ayudan a desagotar un mercado interno agobiado por la crisis económica. En tal sentido, hace pocos días el titular del Ipcva, Ulises Forte, recién llegado de una gira por Japón, China y Francia, dijo que si no fuera por las exportaciones “esto sería un caos”, en clara referencia a la caída en el poder de compra de la demanda local.

Pero si el mercado interno está tranquilo, el internacional no pasa por un gran momento tampoco, porque si bien se crece en volúmenes de comercialización cada año, los precios tienden a la baja, lo que recorta la rentabilidad.

De acuerdo con el informe mensual del Ipcva, en setiembre las ventas al exterior de carne alcanzaron un valor de aproximadamente U$S162 millones, resultando 18% superiores a los U$S137,5 millones obtenidos en setiembre de 2017. El precio promedio de exportación en el noveno mes del año cayó 23% en la comparación interanual.

“Dentro de la Unión Europea, en Alemania, se dio entre setiembre de 2017 y el mismo mes de 2018 un escenario de precios con una tendencia significativa a la baja, ya que mostraron una variación negativa de 19,9%. En Israel, los precios mostraron alzas moderadas al comparar los meses de setiembre de los últimos dos años”. La suba en ese destino fue de 8,6%; “mientras que en el caso de Chile, los precios exhibieron una moderada caída interanual del 5,8%”.

En tanto, en nuestro gran cliente, China, “se observa una caída moderada de los precios promedio de 7,3% en los últimos doce meses; mientras que en Rusia los precios caen un 22,9% en el mismo período".

 

Rentabilidades ajustadas para los exportadores de carne vacuna

Las ventas al extranjero de carne vacuna se sostienen por la demanda de China y en un leve incremento de los embarques en los demás mercados, pero con precios a la baja que se combinan con costos internos crecientes, que al decir de los exportadores dejan rentas muy ajustadas. Un empresario del sector explicó que para completar un contenedor Hilton invirtió $15 millones y con una ampliación del set que fue de 3 a 7 cortes: bife angosto, cuadril, lomo, nalga de adentro, nalga de afuera, bola de lomo y bife ancho. “Pagando $90 la carne en gancho, con los nuevos costos de la energía y los salariales la renta neta fue de 1,5%, eso significa que se invirtieron millones para ganar $225.000”, concluyó.

 

Modifican el peso mínimo de faena

Esta semana se oficializó la flexibilización en las multas que se deben pagar por incumplir con el peso mínimo de faena. Según el artículo 4 de la Resolución 26/2018 del Ministerio de Producción y Trabajo, y la secretaría de Agricultura, se determina que “no se considerará infracción si hasta un 10 % de las reses que componen la tropa se encuentra por debajo del peso mínimo establecido precedentemente y siempre que las mismas alcancen, al menos, los 149 kilos”.

Luego aclara que de superar ese porcentaje se considerará en infracción y por consiguiente se pagará la multa por las reses que superen el porcentaje de tolerancia permitido. Esto significa que si se mandan 100 animales a faena y 13 pesan menos de 300 kilos, o su peso en gancho es inferior a los 165 kilos, se pagará la multa por los tres que superan el 10% admitido. La caución sigue siendo de $10.000.

En caso de que los animales que no den con los 165 kilos en gancho (o 300 en pie) tengan a su vez kilajes menores a los 149 kilos (270 en pie) se pagará la multa por el total y no por la cantidad que supere la tolerancia antes definida de 10%.

Este cambio fue solicitado hace tiempo atrás por los matarifes, que en función de los cambios en el control comercial de la cadena y por ende fiscales se vieron obligados a blanquear su negocio y a soportar una presión tributaria mayor en un mercado doméstico en el que,  cada día resulta más complicado colocar el producto. Y además hay que tener en cuenta que se están estirando los plazos cobros de la carne y luego los de pago de la hacienda.

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Nuevo salto exportador y precios más tranquilos

 

Las exportaciones de carne vacuna argentina se incrementaron en 106 mil toneladas peso producto al comparar los primeros nueve meses de 2018 respecto del mismo período del año pasado. En lo que va del año, el total embarcado suma 253.800 toneladas peso producto, que convertidos en peso res con hueso suman 380 mil toneladas de carne vacuna.

Según el informe mensual de exportaciones del Ipcva, del volumen adicional (106.000 toneladas), unas 70 mil toneladas, es decir, dos tercios del total, fueron vendidas a China. Otras 27.000 toneladas, que representan 25% del adicional, se enviaron a Rusia. Esos dos destinos, China y Rusia, explican más del 90% del incremento de las ventas al exterior de carne bovina observado en los primeros nueve meses de 2018.

El crecimiento en las ventas de carne a los mercados internacionales entre enero y setiembre fue de 71%. Si se anualiza la suba de ese período, suponiendo que se pudiera mantener el ritmo exportador, la Argentina terminaría el año con envíos por 506 mil toneladas res con hueso, pero según algunos analistas el volumen podría llegar a las 520 mil.

El dato es significativo, a principios de año los más optimistas sostenían que nuestro país podría llegar a exportar por 400/420 mil toneladas res con hueso. Además, de confirmarse esos números al cierre del año se habrá registrado un crecimiento de 150% en los  embarques de carne vacuna respecto del volumen alcanzado en 2015, cuando el total sumó poco menos de 200 mil toneladas.

En los últimos años se combinaron dos situaciones que impulsaron las ventas: la creciente demanda de China y los estímulos oficiales a las exportaciones del sector.

El interés chino por el producto tuvo un crecimiento exponencial. Hasta hace muy pocos años ese país importaba muy poca carne. En 2012 entre China y Hong Kong compraron 330 mil toneladas, pero el USDA (Departamento de Agricultura de los Estados Unidos) proyecta que China comprará el año próximo por 1,4 millón de toneladas y Hong Kong por 600 mil, más superando por mucho a los Estados Unidos, que compraría por 1,4 millón, y más que duplicaría al tercero en ese ránking, Japón, que compraría 850 mil toneladas.

El aumento en las ventas tiene más que ver con esa demanda que con los estímulos que se dieron desde la política, aunque siempre son importantes. Entre ellos se cuentan la quita de Roes y la anulación de las retenciones (que hace pocas semanas se reimplantaron a razón de $4 por dólar exportado). También se instrumentaron reintegros fiscales que luego fueron reducidos por las exigencias fiscales del gobierno nacional; pero sobre todo la mayor ventaja estuvo dada por la ventaja competitiva de un tipo de cambio que favorece las ventas al extranjero y que en el último año se duplicó, ya que se pasó de un dólar de menos de $18 al actual que ronda los $35/37, aunque hubo meses con picos de más de $40.

Para el año que viene se espera que siga creciendo la participación de nuestro país en el mercado mundial de carne vacuna. En tal sentido, el USDA publicó hace pocas semanas su segundo informe anual con las proyecciones mundiales, en el que se destaca que se estima que los embarques de carne argentina lleguen a las 575 mil toneladas res con hueso en 2019.

El crecimiento en términos porcentuales sería menor al de los últimos años, pero por otro lado hay que señalar que de confirmarse ese registro se estaría empatando el de Nueva Zelanda, y así se volvería a competir por el 5º o 6º puesto entre los mayores exportadores de carne a nivel global, aunque lejos de Brasil, india, Australia y Estados Unidos, que venden al extranjero por entre 1,5 y 2 millones de toneladas por año.

 

Mercados internacionales con precios a la baja

En nuestro país se festeja el crecimiento de las exportaciones, que ayudan a desagotar un mercado interno agobiado por la crisis económica. En tal sentido, hace pocos días el titular del Ipcva, Ulises Forte, recién llegado de una gira por Japón, China y Francia, dijo que si no fuera por las exportaciones “esto sería un caos”, en clara referencia a la caída en el poder de compra de la demanda local.

Pero si el mercado interno está tranquilo, el internacional no pasa por un gran momento tampoco, porque si bien se crece en volúmenes de comercialización cada año, los precios tienden a la baja, lo que recorta la rentabilidad.

De acuerdo con el informe mensual del Ipcva, en setiembre las ventas al exterior de carne alcanzaron un valor de aproximadamente U$S162 millones, resultando 18% superiores a los U$S137,5 millones obtenidos en setiembre de 2017. El precio promedio de exportación en el noveno mes del año cayó 23% en la comparación interanual.

“Dentro de la Unión Europea, en Alemania, se dio entre setiembre de 2017 y el mismo mes de 2018 un escenario de precios con una tendencia significativa a la baja, ya que mostraron una variación negativa de 19,9%. En Israel, los precios mostraron alzas moderadas al comparar los meses de setiembre de los últimos dos años”. La suba en ese destino fue de 8,6%; “mientras que en el caso de Chile, los precios exhibieron una moderada caída interanual del 5,8%”.

En tanto, en nuestro gran cliente, China, “se observa una caída moderada de los precios promedio de 7,3% en los últimos doce meses; mientras que en Rusia los precios caen un 22,9% en el mismo período".

 

Rentabilidades ajustadas para los exportadores de carne vacuna

Las ventas al extranjero de carne vacuna se sostienen por la demanda de China y en un leve incremento de los embarques en los demás mercados, pero con precios a la baja que se combinan con costos internos crecientes, que al decir de los exportadores dejan rentas muy ajustadas. Un empresario del sector explicó que para completar un contenedor Hilton invirtió $15 millones y con una ampliación del set que fue de 3 a 7 cortes: bife angosto, cuadril, lomo, nalga de adentro, nalga de afuera, bola de lomo y bife ancho. “Pagando $90 la carne en gancho, con los nuevos costos de la energía y los salariales la renta neta fue de 1,5%, eso significa que se invirtieron millones para ganar $225.000”, concluyó.

 

Modifican el peso mínimo de faena

Esta semana se oficializó la flexibilización en las multas que se deben pagar por incumplir con el peso mínimo de faena. Según el artículo 4 de la Resolución 26/2018 del Ministerio de Producción y Trabajo, y la secretaría de Agricultura, se determina que “no se considerará infracción si hasta un 10 % de las reses que componen la tropa se encuentra por debajo del peso mínimo establecido precedentemente y siempre que las mismas alcancen, al menos, los 149 kilos”.

Luego aclara que de superar ese porcentaje se considerará en infracción y por consiguiente se pagará la multa por las reses que superen el porcentaje de tolerancia permitido. Esto significa que si se mandan 100 animales a faena y 13 pesan menos de 300 kilos, o su peso en gancho es inferior a los 165 kilos, se pagará la multa por los tres que superan el 10% admitido. La caución sigue siendo de $10.000.

En caso de que los animales que no den con los 165 kilos en gancho (o 300 en pie) tengan a su vez kilajes menores a los 149 kilos (270 en pie) se pagará la multa por el total y no por la cantidad que supere la tolerancia antes definida de 10%.

Este cambio fue solicitado hace tiempo atrás por los matarifes, que en función de los cambios en el control comercial de la cadena y por ende fiscales se vieron obligados a blanquear su negocio y a soportar una presión tributaria mayor en un mercado doméstico en el que,  cada día resulta más complicado colocar el producto. Y además hay que tener en cuenta que se están estirando los plazos cobros de la carne y luego los de pago de la hacienda.

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