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En San Luis crece la fábrica de futbolistas

Alejandro Magdaleno

La fábrica de futbolistas permaneció cerrada por muchos años en San Luis. Dedicados solamente a la competencia de las divisiones superiores y a intentar pegar el salto desde ese lugar, nuestros clubes quedaban desenfocados de las categorías menores y tantísimas generaciones de jugadores puntanos se perdieron en el tiempo.

No existen los clubes que practican fútbol sin el valor a sus divisiones menores. A fin de cuentas, podrían llegar a conseguir títulos y galardones, pero con el tiempo caerían derrumbados cual castillo de naipes.

Más allá de las excepciones (Leo Balerdi surgió de Sportivo Pueyrredón y en un santiamén pasó a Boca y al toque al fútbol alemán), los clubes que practican fútbol tienen futuro si es que apuestan a sus niños y jóvenes y sostienen esa apuesta en el tiempo.

Este 2020 encontrará a cuatro instituciones de San Luis compitiendo con sus categorías inferiores en los torneos de la Asociación del Fútbol Argentino (AFA).

A aquella valiente decisión de la comisión de padres de Estudiantes, que decidió jugar hace cinco años en AFA, en 2019 se sumó Juventud, con su dirigencia dispuesta a no perder más tiempo.

El "Verde" y el "Juve" compiten en el Federal A —el tercer torneo en importancia del país— y buscan nutrirse de sus propios jugadores en el plantel profesional. Saben que para llegar arriba primero hay que sustentar los cimientos.

En esta temporada Aseba y GEPU, que juegan en los torneos de la Liga Sanluiseña, elevaron la propuesta a la calle Viamonte, fueron aceptados y también estarán en AFA con sus menores. Así, abrirán las puertas y proyectarán a sus promesas.

La fábrica de futbolistas reabrió en San Luis. Hay un concepto que en la mentalidad dirigencial parece estar cambiando.

También hay un resguardo para nuestros clubes, que saben que ya no es tan simple que les "roben" a sus estrellas de potrero. Hoy con el sistema Comet, cada jugador es registrado en FIFA, y todas las instituciones cobran el derecho de formación. Pueyrredón (por Balerdi) ya es un claro ejemplo de esta situación (recibiendo casi 100.000 dólares del Borussia Dortmund, más allá de los 31,5 millones de pesos que le entraron por parte de Boca, por el pase del defensor desde el "Xeneize" al club teutón).

Sin divisiones inferiores no existe el fútbol... y sin roce en la competencia no cruzaríamos a jugar de verdad más allá del Arco de Desaguadero o Vizcacheras. Y si sucediera, volveríamos tan rápido como partimos.

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En San Luis crece la fábrica de futbolistas

La fábrica de futbolistas permaneció cerrada por muchos años en San Luis. Dedicados solamente a la competencia de las divisiones superiores y a intentar pegar el salto desde ese lugar, nuestros clubes quedaban desenfocados de las categorías menores y tantísimas generaciones de jugadores puntanos se perdieron en el tiempo.

No existen los clubes que practican fútbol sin el valor a sus divisiones menores. A fin de cuentas, podrían llegar a conseguir títulos y galardones, pero con el tiempo caerían derrumbados cual castillo de naipes.

Más allá de las excepciones (Leo Balerdi surgió de Sportivo Pueyrredón y en un santiamén pasó a Boca y al toque al fútbol alemán), los clubes que practican fútbol tienen futuro si es que apuestan a sus niños y jóvenes y sostienen esa apuesta en el tiempo.

Este 2020 encontrará a cuatro instituciones de San Luis compitiendo con sus categorías inferiores en los torneos de la Asociación del Fútbol Argentino (AFA).

A aquella valiente decisión de la comisión de padres de Estudiantes, que decidió jugar hace cinco años en AFA, en 2019 se sumó Juventud, con su dirigencia dispuesta a no perder más tiempo.

El "Verde" y el "Juve" compiten en el Federal A —el tercer torneo en importancia del país— y buscan nutrirse de sus propios jugadores en el plantel profesional. Saben que para llegar arriba primero hay que sustentar los cimientos.

En esta temporada Aseba y GEPU, que juegan en los torneos de la Liga Sanluiseña, elevaron la propuesta a la calle Viamonte, fueron aceptados y también estarán en AFA con sus menores. Así, abrirán las puertas y proyectarán a sus promesas.

La fábrica de futbolistas reabrió en San Luis. Hay un concepto que en la mentalidad dirigencial parece estar cambiando.

También hay un resguardo para nuestros clubes, que saben que ya no es tan simple que les "roben" a sus estrellas de potrero. Hoy con el sistema Comet, cada jugador es registrado en FIFA, y todas las instituciones cobran el derecho de formación. Pueyrredón (por Balerdi) ya es un claro ejemplo de esta situación (recibiendo casi 100.000 dólares del Borussia Dortmund, más allá de los 31,5 millones de pesos que le entraron por parte de Boca, por el pase del defensor desde el "Xeneize" al club teutón).

Sin divisiones inferiores no existe el fútbol... y sin roce en la competencia no cruzaríamos a jugar de verdad más allá del Arco de Desaguadero o Vizcacheras. Y si sucediera, volveríamos tan rápido como partimos.

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