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Arriba, abajo, patada alta, piña baja

Mariano Medina

El pibe que en los 90 no jugó al “Mortal Kombat” fue porque se perdió en la nebulosa de la globalización. Y miraba para otro lado. El juego de pelea debutó en 1992 bajo la idea de Ed Boon y John Tobias. A tal punto revolucionó la juventud la llegada de la secuela del videojuego que la empresa Midway Games abrió una filial para contar la “historia oficial” a través de viñetas. En Argentina la revista fue publicada por Editorial Newco, una división de Perfil, en septiembre de 1994. Sin embargo, la crisis económica apenas permitió publicar la saga principal de cuatro números, más la segunda parte y los dos primeros especiales sobre Goro, al quien nunca le conoceremos el final.

Era una época en donde la revista Top Kids, la versión en papel del programa de televisión conducido por Pablo Marcovsky, editaba en cada ejemplar una figura de acción de los personajes, realizados con los moldes de los Rambo y fabricados en San Luis por la compañía Jocsa. No tenían muchas variantes, casi todos los muñecos eran las versiones ninjas de los protagonistas o los personajes femeninos, todos con la misma apariencia, apenas diferenciados por el color: Jade (verde), Mileena (violeta) o Kitana (azul).

El precio de la historieta era de unos 3,90 pesos (igual en dólares), un costo elevado teniendo en cuenta que las aventuras de superhéroes costaban unos 2,50, aunque sin el papel brillante.

En el cómic el gran ganador del primer torneo es Liu Kang, un hecho ya conocido para quienes jugaban al videojuego. La trama ahondó en las historias de los personajes, sin profundizar demasiado debido a las casi 100 páginas.

De hecho, la aventura concluye con los villanos Shang Tsung y Goro quienes dan inicio a un nuevo torneo, al tiempo que anuncian la captura de Sonya Blade, el único personaje femenino del primer juego. Esta competencia surgió en “Battlewave”, que fue editada en abril de 1995 por la firma argentina.

En la actualidad la franquicia ya cuenta con 11 ediciones. Se caracterizó por filmar actores para desarrollar el juego e inventó las fatalities, una acción donde el jugador podía matar a su oponente. Con el correr de los años se volvió más sangriento.

¿Quién no apretó en el joystick el arriba, abajo, patada alta, piña baja? ¿Quién nunca intentó una fatality o tiró una magia?

 

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Arriba, abajo, patada alta, piña baja

El pibe que en los 90 no jugó al “Mortal Kombat” fue porque se perdió en la nebulosa de la globalización. Y miraba para otro lado. El juego de pelea debutó en 1992 bajo la idea de Ed Boon y John Tobias. A tal punto revolucionó la juventud la llegada de la secuela del videojuego que la empresa Midway Games abrió una filial para contar la “historia oficial” a través de viñetas. En Argentina la revista fue publicada por Editorial Newco, una división de Perfil, en septiembre de 1994. Sin embargo, la crisis económica apenas permitió publicar la saga principal de cuatro números, más la segunda parte y los dos primeros especiales sobre Goro, al quien nunca le conoceremos el final.

Era una época en donde la revista Top Kids, la versión en papel del programa de televisión conducido por Pablo Marcovsky, editaba en cada ejemplar una figura de acción de los personajes, realizados con los moldes de los Rambo y fabricados en San Luis por la compañía Jocsa. No tenían muchas variantes, casi todos los muñecos eran las versiones ninjas de los protagonistas o los personajes femeninos, todos con la misma apariencia, apenas diferenciados por el color: Jade (verde), Mileena (violeta) o Kitana (azul).

El precio de la historieta era de unos 3,90 pesos (igual en dólares), un costo elevado teniendo en cuenta que las aventuras de superhéroes costaban unos 2,50, aunque sin el papel brillante.

En el cómic el gran ganador del primer torneo es Liu Kang, un hecho ya conocido para quienes jugaban al videojuego. La trama ahondó en las historias de los personajes, sin profundizar demasiado debido a las casi 100 páginas.

De hecho, la aventura concluye con los villanos Shang Tsung y Goro quienes dan inicio a un nuevo torneo, al tiempo que anuncian la captura de Sonya Blade, el único personaje femenino del primer juego. Esta competencia surgió en “Battlewave”, que fue editada en abril de 1995 por la firma argentina.

En la actualidad la franquicia ya cuenta con 11 ediciones. Se caracterizó por filmar actores para desarrollar el juego e inventó las fatalities, una acción donde el jugador podía matar a su oponente. Con el correr de los años se volvió más sangriento.

¿Quién no apretó en el joystick el arriba, abajo, patada alta, piña baja? ¿Quién nunca intentó una fatality o tiró una magia?

 

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