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"Fue como una película de terror, estaba poseída por el demonio"


Villa Mercedes amaneció este miércoles dividida ante una pregunta histórica que volvió a ser el tema de discusión ante el extraño hecho que vivió el personal de emergencias en una ambulancia: ¿existen los fenómenos paranormales?. Mientras que cada uno tenía su motivo para justificar la postura, hubo dos mujeres que fueron testigos directos de lo que sucedió esa noche en su propia casa y no dudaron en asegurar que “ella estaba poseída por el demonio”.


La joven que requirió atención del Servicio de Emergencias Médicas Provincial llevaba varias horas bajo un estado aparentemente inexplicable en una vivienda ubicada cerca de la costanera del río Quinto, en el sur de la ciudad. Ayer, dos hermanas que viven allí junto a sus padres y el hijo de una de ellas hablaron con El Diario y revivieron los momentos de horror que pasaron junto a su amiga. Prefieren mantener el anonimato por lo que sólo llamaremos a las dos por sus iniciales: “V”, la mayor de las testigos y “N”, la más joven y quien tenía un vínculo un poco más cercano con la chica de 18 años que sufrió el episodio.


Según relataron todo comenzó en la noche del lunes, pasadas las 20:30. “Éste es un tema muy serio, no es para burlarse. Esta chica estaba poseída por un demonio, no la podíamos sostener, la teníamos agarrada entre varios a la cama, pero nos tomaba el pelo, nos escupía, se movía de manera extraña y con una fuerza descomunal”, aseguró “V”, quien negó que hubiesen estado practicando el juego de la copa, tal como había trascendido.


Las hermanas explicaron que la chica, que vive en San Luis y a la que conocieron a través de familiares hace poco más de un mes, sufre por consecuencia de las prácticas de sus padres, quienes ya no viven en la provincia. “En realidad es porque la madre hace ese tipo de brujerías, y le hizo algo a ella, o por ahí esa gente para tener ese poder vende el alma de la hija, y le caen todos los demonios a ella. Sabemos que si la madre se dedica a eso, ella se crió en ese ámbito y cree en esas cosas, entonces todo le afecta más”, relataron.


Las dueñas de casa, manifestaron creer en Dios. La menor no se aferra a ninguna religión, mientras que la mayor es practicante de la Iglesia Adventista. A ese grupo religioso pidieron auxilio en la noche que no olvidarán por el resto de sus vidas. “Ella estaba como desmayada, no se despertaba. Vino un pastor de mi iglesia y varias personas más, para tratar de ayudar. Fue como en las películas, ella nos hablaba, en realidad era el demonio, a mí me decía ‘es culpa tuya’, vos los trajiste. Uno de los hombres que estaba en la habitación se le ponía arriba y le decía ‘en nombre de Jesús, sal de ahí’, y ella decía “ladrá, ladrá”. Con ironía nos preguntaba “¿ya se cansaron?, ¿se cansaron?, yo no me cansé”, también se respondía. Tenía los ojos abiertos, y las mismas posiciones que uno ve en la película: Se levantaba para atrás y se movía raro en la cama”, contó “V”.


El extraño episodio fue en una de las habitaciones de la antigua casona que exhibe en su frente un viejo cartel de posesión veinteañal y que muestra un estado decrépito. Los padres de las hermanas mercedinas no sabían a quién llamar para pedir ayuda. El pequeño hijo de “V” también estaba en la casa, pero una computadora lo mantenía abstraído de la situación propia de cualquier film de exorcismo.
“Se contraía toda, tenía mucha fuerza. Empezó despacio pero después cambió: en un momento estaba un hombre sosteniéndole un brazo, otro hombre el otro, yo le sostenía las rodillas porque las levantaba. Ella hacía mucha fuerza, uno se le puso encima, le sostenía la cabeza y le decía 'sal demonio'. Éramos un montón tratando de controlar a una chica jovencita, flaquita", contó una de las testigos del hecho paranormal.

Todo se tornó tan insostenible, que las palabras religiosas, los rezos y los cantos no fueron suficientes y tuvieron que llamar al número de emergencias 107 para pedir asistencia de una ambulancia, que la trasladó hasta el hospital, no sin antes despertar pánico en el personal del vehículo de emergencias y también en los profesionales de la guardia.
“Es un tema muy difícil, la gente a veces no cree en esto. A la chica hubo algunos que la trataron de loca y a nosotros también, pero lo que vivimos fue horrible, y hubo varias personas que lo pudieron ver”, relató la joven “N”.
Ella es quien tiene un vínculo un poco más cercano con la chica que aparentemente fue poseída. “Volvió a San Luis, vive allá con unos amigos. Yo sé que ahora está bien, me comunico todo el día por mensajes de texto o llamadas; lo más importante es que esté bien, por eso me preocupo”, dijo.
La mayor de las hermanas que viven en la casa donde sucedieron los extraños hechos, no niega el pánico pero se aferra a sus creencias para combatir el mal. “Por ahí te entra miedo, también cuando apagás las luces, pero el pastor me dijo que no tenga miedo, que piense en Dios, que él no va permitir que nada malo suceda. Nos dijeron que ese demonio puede molestar, hacer algún ruido, pero la clave es no creer en eso, no darle pie o entidad”, expresó.
 


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"Fue como una película de terror, estaba poseída por el demonio"

La ambulancia en la que se presenció el hecho paranormal.

Villa Mercedes amaneció este miércoles dividida ante una pregunta histórica que volvió a ser el tema de discusión ante el extraño hecho que vivió el personal de emergencias en una ambulancia: ¿existen los fenómenos paranormales?. Mientras que cada uno tenía su motivo para justificar la postura, hubo dos mujeres que fueron testigos directos de lo que sucedió esa noche en su propia casa y no dudaron en asegurar que “ella estaba poseída por el demonio”.


La joven que requirió atención del Servicio de Emergencias Médicas Provincial llevaba varias horas bajo un estado aparentemente inexplicable en una vivienda ubicada cerca de la costanera del río Quinto, en el sur de la ciudad. Ayer, dos hermanas que viven allí junto a sus padres y el hijo de una de ellas hablaron con El Diario y revivieron los momentos de horror que pasaron junto a su amiga. Prefieren mantener el anonimato por lo que sólo llamaremos a las dos por sus iniciales: “V”, la mayor de las testigos y “N”, la más joven y quien tenía un vínculo un poco más cercano con la chica de 18 años que sufrió el episodio.


Según relataron todo comenzó en la noche del lunes, pasadas las 20:30. “Éste es un tema muy serio, no es para burlarse. Esta chica estaba poseída por un demonio, no la podíamos sostener, la teníamos agarrada entre varios a la cama, pero nos tomaba el pelo, nos escupía, se movía de manera extraña y con una fuerza descomunal”, aseguró “V”, quien negó que hubiesen estado practicando el juego de la copa, tal como había trascendido.


Las hermanas explicaron que la chica, que vive en San Luis y a la que conocieron a través de familiares hace poco más de un mes, sufre por consecuencia de las prácticas de sus padres, quienes ya no viven en la provincia. “En realidad es porque la madre hace ese tipo de brujerías, y le hizo algo a ella, o por ahí esa gente para tener ese poder vende el alma de la hija, y le caen todos los demonios a ella. Sabemos que si la madre se dedica a eso, ella se crió en ese ámbito y cree en esas cosas, entonces todo le afecta más”, relataron.


Las dueñas de casa, manifestaron creer en Dios. La menor no se aferra a ninguna religión, mientras que la mayor es practicante de la Iglesia Adventista. A ese grupo religioso pidieron auxilio en la noche que no olvidarán por el resto de sus vidas. “Ella estaba como desmayada, no se despertaba. Vino un pastor de mi iglesia y varias personas más, para tratar de ayudar. Fue como en las películas, ella nos hablaba, en realidad era el demonio, a mí me decía ‘es culpa tuya’, vos los trajiste. Uno de los hombres que estaba en la habitación se le ponía arriba y le decía ‘en nombre de Jesús, sal de ahí’, y ella decía “ladrá, ladrá”. Con ironía nos preguntaba “¿ya se cansaron?, ¿se cansaron?, yo no me cansé”, también se respondía. Tenía los ojos abiertos, y las mismas posiciones que uno ve en la película: Se levantaba para atrás y se movía raro en la cama”, contó “V”.


El extraño episodio fue en una de las habitaciones de la antigua casona que exhibe en su frente un viejo cartel de posesión veinteañal y que muestra un estado decrépito. Los padres de las hermanas mercedinas no sabían a quién llamar para pedir ayuda. El pequeño hijo de “V” también estaba en la casa, pero una computadora lo mantenía abstraído de la situación propia de cualquier film de exorcismo.
“Se contraía toda, tenía mucha fuerza. Empezó despacio pero después cambió: en un momento estaba un hombre sosteniéndole un brazo, otro hombre el otro, yo le sostenía las rodillas porque las levantaba. Ella hacía mucha fuerza, uno se le puso encima, le sostenía la cabeza y le decía 'sal demonio'. Éramos un montón tratando de controlar a una chica jovencita, flaquita", contó una de las testigos del hecho paranormal.

Todo se tornó tan insostenible, que las palabras religiosas, los rezos y los cantos no fueron suficientes y tuvieron que llamar al número de emergencias 107 para pedir asistencia de una ambulancia, que la trasladó hasta el hospital, no sin antes despertar pánico en el personal del vehículo de emergencias y también en los profesionales de la guardia.
“Es un tema muy difícil, la gente a veces no cree en esto. A la chica hubo algunos que la trataron de loca y a nosotros también, pero lo que vivimos fue horrible, y hubo varias personas que lo pudieron ver”, relató la joven “N”.
Ella es quien tiene un vínculo un poco más cercano con la chica que aparentemente fue poseída. “Volvió a San Luis, vive allá con unos amigos. Yo sé que ahora está bien, me comunico todo el día por mensajes de texto o llamadas; lo más importante es que esté bien, por eso me preocupo”, dijo.
La mayor de las hermanas que viven en la casa donde sucedieron los extraños hechos, no niega el pánico pero se aferra a sus creencias para combatir el mal. “Por ahí te entra miedo, también cuando apagás las luces, pero el pastor me dijo que no tenga miedo, que piense en Dios, que él no va permitir que nada malo suceda. Nos dijeron que ese demonio puede molestar, hacer algún ruido, pero la clave es no creer en eso, no darle pie o entidad”, expresó.
 


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