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Caso Ortiz: “Como las piezas de dominó, caerán otros implicados”

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Caso Ortiz: “Como las piezas de dominó, caerán otros implicados”


Desde que el juez de Instrucción Penal Nº 2, Leandro Estrada, ordenó detener a la peluquera Alejandra Espinosa y a su amiga, María Vásquez, a los Ortiz todo el mundo les pregunta lo mismo. Les preguntan si están contentos. Aliviados de que, después de un año y tres meses de lucha y dolor constante, la desaparición de Abel no quedará impune. Su hermano, al parecer, tendrá la justicia por la que tanto batallaron. Pero los Ortiz no necesitan contestar con palabras esa pregunta. Sus rostros tienen estampados el dolor que les produce pensar algo que, en el fondo, siempre evitaron pensar: la posibilidad de que su hermano esté muerto.
Pero, a la par de esa angustia, a su vez les renació la confianza en la Justicia y la esperanza en que así como “cayó la ex de Abel (Espinosa), la principal responsable, y su amiga, también lo harán los otros delincuentes que las ayudaron a hacerlo desaparecer”. Esas otras personas a las que se refieren son, en gran medida, las que el fiscal Néstor Lucero pidió detener el 14 de setiembre, dos días antes de que se cumpliera el primer año de la desaparición: el comisario Marcelo Cecilio Acevedo, presunto amante de la peluquera, las oficiales de Policía Julieta Amaya y Marcela Rodríguez y Ceferino Edgar Villegas, ex de Espinosa.


—¿Cómo tomaron el procesamiento y prisión preventiva de Espinosa y Vásquez?
Valeria: Bien, porque es por lo que esperamos todo este tiempo. Es justicia. Pero, por supuesto, no estamos alegres ni nada. Porque lo que, en realidad, queremos saber es ¿qué le hicieron a nuestro hermano, dónde lo dejaron, dónde está? Ellas son las responsables, las que tienen las respuestas que nos hacen falta…
Las lágrimas no dejan seguir a Valeria. Y su hermano Ariel, que está a su derecha, termina de responder.
Ariel: Como siempre hemos dicho, no estamos contentos. Es un avance, sí. Pero nuestra alegría, en verdad, sería que nuestro hermano estuviera acá. Pero, bueno… Tendremos que hacernos fuertes por lo que se pueda decir ahora en adelante. Se dirán muchas cosas que, como familia, no queremos pensar. Pero de a poco tendremos que acercarnos a la realidad y aceptar que nuestro hermano tuvo un trágico final.
Carolina: Es la realidad, porque ya pasó un año y tres meses de su desaparición. Y nadie sabe nada de él. El juez tiene toda la razón en decir lo que dice, en pensar que a Abel lo mataron. Porque "Pochi" no se fue voluntariamente, a él algo malo le pasó para que no volviera a la casa de mi hermana.
 
—¿Creen que habrá más detenciones?
Ariel
: Éstas (Espinosa y Vásquez) son las principales sospechosas, pero no actuaron solas, lo hicieron en complicidad con otros. Hoy cayeron ellas, pero esto va a seguir. Como las piezas de dominó. Cuando cae una, caen las demás. Habrá más detenciones. Y confiamos en que así será. La determinación del juez Estrada no sé si ha sido justa, pero fue oportuna y está basada en las pruebas que tiene un expediente logrado por la brigada de investigaciones.
Valeria: Éste es apenas el comienzo. El puntapié inicial. Faltan lo que pidió detener el fiscal. Marcelo Acevedo, el principal.


Ariel: Acevedo fue manejado por Espinosa como quiso. Así como lo dominó a nuestro hermano durante siete años, ella lo puso dónde quiso a este comisario. Y en consecuencia, este policía arrastró a sus subordinados, como (el inspector) Mariano Mora, Marcela Rodríguez, quienes por algo ya fueron apartados de la fuerza. 


—Cuando las indagaron, ni la peluquera ni su amiga hablaron. ¿Creen que ellas u otro rompa el silencio y diga lo que le hicieron a Abel?
Valeria: confiamos plenamente en que Dios le va a tocar el corazón a alguno de ellos y van a hablar. No sé quién, ni tampoco cuándo, pero tengo fe en que vamos a saber qué le pasó a Abel.
Ariel: Vásquez es un fiel soldado de Espinosa. ¿Qué favores se deben? ¿Por qué se cubren tanto una con otra? Eso es algo que tendrá que determinar la justicia. Pero no es normal que una persona, de las 24 horas que tiene un día, esté 17 en la casa de una, como estaba Vásquez en lo de la peluquera.


—Pide la palabra y responde Florencia Ochoa, una de las abogadas de la familia.
Florencia
: Independientemente de que hablen o no lo hagan, todos los que estén implicados van a caer. Hay pruebas suficientes para que todos caigan. No es que uno se va a salvar. Por más que los defensores de algunos de ellos especulen con el dictamen del fiscal, todos van a caer.
Ariel: que las hayan mandado a la cárcel es un logro a nivel sociedad. Esto demuestra, además, que no estamos errados con lo que sostuvimos desde un principio. Nos costó demostrar que Espinosa es la principal responsable de lo que le pasó a nuestro hermano, pero hoy la justicia es sabedora de lo que es capaz esta persona. Sabíamos que iba a llegar el momento en que se le iba a borrar la sonrisita a esta mujer (Espinosa) y por fin llegó.


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Caso Ortiz: “Como las piezas de dominó, caerán otros implicados”

Unidos y en lucha. Alberto, Carolina, Ariel, Graciela y Valeria Ortiz, cinco de los nueve hermanos de "Pochi". "Tenemos fe en que vamos a saber qué le pasó a Abel", dijeron. | Héctor Portella

Desde que el juez de Instrucción Penal Nº 2, Leandro Estrada, ordenó detener a la peluquera Alejandra Espinosa y a su amiga, María Vásquez, a los Ortiz todo el mundo les pregunta lo mismo. Les preguntan si están contentos. Aliviados de que, después de un año y tres meses de lucha y dolor constante, la desaparición de Abel no quedará impune. Su hermano, al parecer, tendrá la justicia por la que tanto batallaron. Pero los Ortiz no necesitan contestar con palabras esa pregunta. Sus rostros tienen estampados el dolor que les produce pensar algo que, en el fondo, siempre evitaron pensar: la posibilidad de que su hermano esté muerto.
Pero, a la par de esa angustia, a su vez les renació la confianza en la Justicia y la esperanza en que así como “cayó la ex de Abel (Espinosa), la principal responsable, y su amiga, también lo harán los otros delincuentes que las ayudaron a hacerlo desaparecer”. Esas otras personas a las que se refieren son, en gran medida, las que el fiscal Néstor Lucero pidió detener el 14 de setiembre, dos días antes de que se cumpliera el primer año de la desaparición: el comisario Marcelo Cecilio Acevedo, presunto amante de la peluquera, las oficiales de Policía Julieta Amaya y Marcela Rodríguez y Ceferino Edgar Villegas, ex de Espinosa.


—¿Cómo tomaron el procesamiento y prisión preventiva de Espinosa y Vásquez?
Valeria: Bien, porque es por lo que esperamos todo este tiempo. Es justicia. Pero, por supuesto, no estamos alegres ni nada. Porque lo que, en realidad, queremos saber es ¿qué le hicieron a nuestro hermano, dónde lo dejaron, dónde está? Ellas son las responsables, las que tienen las respuestas que nos hacen falta…
Las lágrimas no dejan seguir a Valeria. Y su hermano Ariel, que está a su derecha, termina de responder.
Ariel: Como siempre hemos dicho, no estamos contentos. Es un avance, sí. Pero nuestra alegría, en verdad, sería que nuestro hermano estuviera acá. Pero, bueno… Tendremos que hacernos fuertes por lo que se pueda decir ahora en adelante. Se dirán muchas cosas que, como familia, no queremos pensar. Pero de a poco tendremos que acercarnos a la realidad y aceptar que nuestro hermano tuvo un trágico final.
Carolina: Es la realidad, porque ya pasó un año y tres meses de su desaparición. Y nadie sabe nada de él. El juez tiene toda la razón en decir lo que dice, en pensar que a Abel lo mataron. Porque "Pochi" no se fue voluntariamente, a él algo malo le pasó para que no volviera a la casa de mi hermana.
 
—¿Creen que habrá más detenciones?
Ariel
: Éstas (Espinosa y Vásquez) son las principales sospechosas, pero no actuaron solas, lo hicieron en complicidad con otros. Hoy cayeron ellas, pero esto va a seguir. Como las piezas de dominó. Cuando cae una, caen las demás. Habrá más detenciones. Y confiamos en que así será. La determinación del juez Estrada no sé si ha sido justa, pero fue oportuna y está basada en las pruebas que tiene un expediente logrado por la brigada de investigaciones.
Valeria: Éste es apenas el comienzo. El puntapié inicial. Faltan lo que pidió detener el fiscal. Marcelo Acevedo, el principal.


Ariel: Acevedo fue manejado por Espinosa como quiso. Así como lo dominó a nuestro hermano durante siete años, ella lo puso dónde quiso a este comisario. Y en consecuencia, este policía arrastró a sus subordinados, como (el inspector) Mariano Mora, Marcela Rodríguez, quienes por algo ya fueron apartados de la fuerza. 


—Cuando las indagaron, ni la peluquera ni su amiga hablaron. ¿Creen que ellas u otro rompa el silencio y diga lo que le hicieron a Abel?
Valeria: confiamos plenamente en que Dios le va a tocar el corazón a alguno de ellos y van a hablar. No sé quién, ni tampoco cuándo, pero tengo fe en que vamos a saber qué le pasó a Abel.
Ariel: Vásquez es un fiel soldado de Espinosa. ¿Qué favores se deben? ¿Por qué se cubren tanto una con otra? Eso es algo que tendrá que determinar la justicia. Pero no es normal que una persona, de las 24 horas que tiene un día, esté 17 en la casa de una, como estaba Vásquez en lo de la peluquera.


—Pide la palabra y responde Florencia Ochoa, una de las abogadas de la familia.
Florencia
: Independientemente de que hablen o no lo hagan, todos los que estén implicados van a caer. Hay pruebas suficientes para que todos caigan. No es que uno se va a salvar. Por más que los defensores de algunos de ellos especulen con el dictamen del fiscal, todos van a caer.
Ariel: que las hayan mandado a la cárcel es un logro a nivel sociedad. Esto demuestra, además, que no estamos errados con lo que sostuvimos desde un principio. Nos costó demostrar que Espinosa es la principal responsable de lo que le pasó a nuestro hermano, pero hoy la justicia es sabedora de lo que es capaz esta persona. Sabíamos que iba a llegar el momento en que se le iba a borrar la sonrisita a esta mujer (Espinosa) y por fin llegó.


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