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Básquet: Martina Prado juega Sociedad Española con apenas 12 años y un gran porvenir

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Básquet: Martina Prado juega Sociedad Española con apenas 12 años y un gran porvenir


El equipo de El Diario se acercó hasta el Club Sociedad Española, atraído por la historia de Martina Prado, una niña con mucho talento para jugar al básquet y que fue convocada para ir a entrenarse a un campus de perfeccionamiento en el Club Lanús de Buenos Aires.La jornada de trabajo transitaba su etapa final y se podía ver que había una chica que sobresalía. No era por su remera amarilla y roja del club, que con orgullo la lleva sino, por su sonrisa. Martina sonreía sin importar cuán engorrosos fueran los ejercicios. Finalizada la práctica, ella es quien se acerca para empezar la nota.


—Te encanta entrenar. ¿También te gusta jugar partidos?
—Me encanta jugar con el equipo, con la camiseta de Sociedad Española. Me gusta mucho poder disfrutar esto. También me encanta jugar partidos, ganar, y poder conocer gente de otros clubes.


—¿Cómo fue que te iniciaste en el básquet?
—En el año 2014, mi mamá me llevó a un Regional en Rosario. Eso me gustó mucho y a partir de ahí fue que empecé el deporte.


—Te llamaron de un campus de perfeccionamiento en Lanús. ¿Cómo se dio esa chance?
—A mí me llamó el profesor Sebastián que está allá, y mis papás pagaron para que yo pueda ir a Buenos Aires. Entonces… De repente, Martina se siente observada y hace unos segundos de pausa. Voltea al costado y quienes la observaban sorprendidas por la situación eran sus compañeras. Tras una risa de vergüenza, sigue contando. Entonces llegué allá y me encontré con unas chicas con un físico que nada que ver a lo que estoy acostumbrada.
—¿Fue una experiencia buena para vos?
—Sí, ¡muy buena! Por estar con gente como Hernán Amaya, Laura Cors y los profesores de Lanús.


—¿En qué posición jugás?
—Juego de base.


—¿Y cuál es tu punto fuerte?
El pase y el tiro.
—Viendo el entrenamiento, también se destaca tu velocidad y habilidad para jugar. Así que sos una jugadora muy completa.
—(Nuevamente las mejillas de Martina se enrojecen y aparece esa sonrisa de vergüenza. Es muy humilde para decir que sí).


—Este deporte es muy importante para vos. ¿Cuál es tu sueño? 
—Mi sueño es ser cada día mejor persona y llegar algún día a la Selección. Pero para eso tengo que estudiar, tener disciplina, y sobre todo disfrutar. Yo le doy gracias a mi mamá por lo que ella me transmitió, para hoy sentir lo que siento. Soy muy tímida y en el básquet pude encontrar mi lugar en el mundo.


—Si te llegan a llamar para que vayas a jugar a Buenos Aires, ¿pensás que tu mamá te va a dejar ir?
—Sí, seguro que iríamos juntas, porque a ella le gusta que yo juegue al básquet.


—Sin que escuche tu mamá. ¿Sos mejor que ella?
—(Entre risas) Sí.


Pocas veces se ve una pasión   tan desmesurada por un deporte, de parte de una niña que tiene que dividirse lidiando con sus obligaciones del colegio. Es talentosa, pero también simpática y humilde. Mientras no pierda esos valores humanos, cumplirá todos los sueños que se proponga.


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Básquet: Martina Prado juega Sociedad Española con apenas 12 años y un gran porvenir

Una dulce niña que enamora por su simpatía y su talento. | Foto: Alejandro Lorda

El equipo de El Diario se acercó hasta el Club Sociedad Española, atraído por la historia de Martina Prado, una niña con mucho talento para jugar al básquet y que fue convocada para ir a entrenarse a un campus de perfeccionamiento en el Club Lanús de Buenos Aires.La jornada de trabajo transitaba su etapa final y se podía ver que había una chica que sobresalía. No era por su remera amarilla y roja del club, que con orgullo la lleva sino, por su sonrisa. Martina sonreía sin importar cuán engorrosos fueran los ejercicios. Finalizada la práctica, ella es quien se acerca para empezar la nota.


—Te encanta entrenar. ¿También te gusta jugar partidos?
—Me encanta jugar con el equipo, con la camiseta de Sociedad Española. Me gusta mucho poder disfrutar esto. También me encanta jugar partidos, ganar, y poder conocer gente de otros clubes.


—¿Cómo fue que te iniciaste en el básquet?
—En el año 2014, mi mamá me llevó a un Regional en Rosario. Eso me gustó mucho y a partir de ahí fue que empecé el deporte.


—Te llamaron de un campus de perfeccionamiento en Lanús. ¿Cómo se dio esa chance?
—A mí me llamó el profesor Sebastián que está allá, y mis papás pagaron para que yo pueda ir a Buenos Aires. Entonces… De repente, Martina se siente observada y hace unos segundos de pausa. Voltea al costado y quienes la observaban sorprendidas por la situación eran sus compañeras. Tras una risa de vergüenza, sigue contando. Entonces llegué allá y me encontré con unas chicas con un físico que nada que ver a lo que estoy acostumbrada.
—¿Fue una experiencia buena para vos?
—Sí, ¡muy buena! Por estar con gente como Hernán Amaya, Laura Cors y los profesores de Lanús.


—¿En qué posición jugás?
—Juego de base.


—¿Y cuál es tu punto fuerte?
El pase y el tiro.
—Viendo el entrenamiento, también se destaca tu velocidad y habilidad para jugar. Así que sos una jugadora muy completa.
—(Nuevamente las mejillas de Martina se enrojecen y aparece esa sonrisa de vergüenza. Es muy humilde para decir que sí).


—Este deporte es muy importante para vos. ¿Cuál es tu sueño? 
—Mi sueño es ser cada día mejor persona y llegar algún día a la Selección. Pero para eso tengo que estudiar, tener disciplina, y sobre todo disfrutar. Yo le doy gracias a mi mamá por lo que ella me transmitió, para hoy sentir lo que siento. Soy muy tímida y en el básquet pude encontrar mi lugar en el mundo.


—Si te llegan a llamar para que vayas a jugar a Buenos Aires, ¿pensás que tu mamá te va a dejar ir?
—Sí, seguro que iríamos juntas, porque a ella le gusta que yo juegue al básquet.


—Sin que escuche tu mamá. ¿Sos mejor que ella?
—(Entre risas) Sí.


Pocas veces se ve una pasión   tan desmesurada por un deporte, de parte de una niña que tiene que dividirse lidiando con sus obligaciones del colegio. Es talentosa, pero también simpática y humilde. Mientras no pierda esos valores humanos, cumplirá todos los sueños que se proponga.


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