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La leche más barata llevará la marca 'San Luis'

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La leche más barata llevará la marca 'San Luis'

En 100 días estará en las góndolas de toda la provincia a $15,52. Será de primera calidad, ultra pasteurizada y procesada aquí. La clave es la baja de costos logísticos.

“Un plan con buena leche”. Ese podría ser el eslogan marketinero del proyecto Lácteos San Luis que lanzó el Gobierno la semana pasada y que buscará que el precio en góndola de un producto vital para la población, sobre todo para los niños y los adultos mayores, baje un 35%. Pero no hay marketing detrás de la idea, sino una firme decisión del Estado puntano de dar una batalla más en la lucha contra la pobreza, sumar trabajo genuino, darle agregado de valor a una industria que hasta hoy era muy pequeña en la provincia y arrimarle una ayuda a los tamberos locales, que no escapan a las dificultades que tiene el sector lácteo en todo el país.

Y todo eso en los próximos 100 días, como para que no se diluya el empuje que tiene como cabeza visible al gobernador Alberto Rodríguez Saá y a Cristian Moleker, el ministro de Medio Ambiente, Campo y Producción, pero detrás hay todo un equipo de funcionarios y empresarios privados que hace más de un año trabaja para cerrar todos los detalles del proyecto.

La idea luce tan simple que parece increíble que nadie la haya adoptado antes. Será que San Luis tiene reservados todos los derechos para innovar en un país donde las cosas suelen no funcionar y nadie rompe el molde para cambiarlas. “Me gusta ir a contrapelo”, definió con precisión el Gobernador durante la presentación, cuando expuso un ejemplo irrefutable de que aquí las políticas parecen ir en dirección contraria a las que impone la Nación: “Mientras en el país aumentó la venta de camionetas 4x4 y bajó el consumo de leche, nosotros queremos vender más leche, entonces le bajamos el precio. También queremos vender más carne y ya pusimos en marcha un plan para eso que incluye la reactivación de los frigoríficos provinciales, y queremos vender más verduras y hortalizas, entonces les dimos a los bolivianos la posibilidad de que trabajen la tierra en Sol Puntano. Leche, carne y verduras, lo que necesita un pueblo para alimentarse, con una 4x4 nadie se saca el hambre…”

Cuando los tamberos, en uno de los tantos momentos difíciles que pasaron el año pasado, llegaron hasta Terrazas del Portezuelo para pedir un subsidio provincial de 10 centavos por litro de leche para seguir subsistiendo, recibieron una contrapropuesta muy interesante que dio origen al plan. El razonamiento que hizo Rodríguez Saá en ese momento para proponer el Plan Lácteos San Luis fue sencillo: si la provincia produce 100 mil litros de leche diarios y consume cerca de 53 mil, ¿por qué el 95% de lo que sale de los tambos puntanos debe ir a Córdoba y volver dentro de un sachet ya industrializado? ¿Por qué no agregarle valor acá y dar trabajo a los locales? ¿Por qué el productor primario recibe $5,40 por litro y el consumidor puntano paga $24?” Cuatro tamberos y el único industrializador, el dueño de la empresa Montebianco, se prendieron rápidamente con la idea y 15 meses después la Usina Láctea ya está en marcha.

Los cuatro productores que se prendieron son Emilio Emer, dueño de un tambo en cercanías de El Durazno; Enrique Delfino, quien tiene su establecimiento en Concarán; Martín Pasman, el más grande de todos, con inversiones lácteas en Luján; y el más nuevo, Germán Taranco, quien recién comenzó con el ordeñe el año pasado en el paraje Punta del Agua, a 15 kilómetros de Santa Rosa.

Ellos, más Oscar Dominici por Montebianco, conformaron con el Estado provincial una sociedad de economía mixta, en la que tendrán la mayoría del paquete accionario y el manejo, pero el Gobierno igual tendrá poder de veto ante cualquier decisión en la que no esté de acuerdo. “Así se conformó Volkswagen en Alemania y funciona muy bien. Incluso la población puede comprar acciones y nosotros queremos llegar a algo parecido”, anunció el ministro Moleker durante la presentación.

El Ministro reconoció que el Gobernador “nos desafió a pensar distinto, a actuar sobre las causas y no sobre las consecuencias, y como resultado de esa experiencia nació la Usina Láctea San Luis, que es una construcción colectiva para luchar contra la pobreza. Si somos competitivos, habrá un precio San Luis acorde a lo que queremos, y será una fuente de generación de empleo genuino, en la planta procesadora de leche y en los propios tambos, que necesitarán más mano de obra porque tendrán más vacas para ordeñar”.

San Luis invertirá 41millones de pesos en el proyecto, que tendrá ramificaciones a medida que vaya avanzando. En un primer momento parte de ese dinero se destinará a la compra de una máquina ultra pasteurizadora, que garantizará la calidad del producto al igual que las primeras marcas, otra porción apuntará a subirle un 10% el valor en tranquera que le pagarán a los tamberos y a brindarles un servicio de leasing para que puedan ampliar su plantel de vacas, una ingeniería financiera que consiste en comprarles los animales y ponerlos en garantía de pago, pero mientras tanto ya entran en producción. Ellos deben destinar esas vacas, y una más de su rodeo actual por cada una de las nuevas, a la producción de leche para la Usina Láctea.

Por eso de entrada volcarán 40 mil litros a la producción local y sólo seguirán yendo hacia Córdoba unos 60 mil, que casi en su totalidad van a la procesadora que tiene Molfino, que maneja la marca La Paulina. A partir de la puesta en funcionamiento de la ultra pasteurizadora, comercializarán la leche ensachetada en los supermercados y negocios minoristas de toda la provincia a un precio que, si se mantienen los valores actuales, será de $15,52 por litro, muy inferior a los $24 a los que se ofrece hoy la leche en cualquier góndola. Y en aquellas zonas muy alejadas, donde no hay comercios privados, el Estado venderá de manera directa para que nadie se quede sin la leche marca ‘San Luis’. Más adelante agregarán leche descremada y subproductos como dulce de leche, crema, ricota, queso y yogur, todo a valores inferiores a los de mercado y producido en la nueva planta que tendrá Montebianco en el Parque Industrial sur.

Se trata de un inmenso galpón recuperado de 1.800 metros cuadrados que alguna vez fue de la empresa de pinturas Sintoplom. El Estado invertirá 25 millones de pesos para arreglar el predio y hacerlo funcional, adaptarlo a las exigencias de Senasa en cuanto a la sanidad, y comprar la ultra pasteurizadora, que procesará en el arranque 10 mil litros diarios y podrá llegar a los 30 mil. Montebianco hará un aporte de $4.031.650, que correponden a las máquinas que actualmente son de su propiedad y procesan leche en la planta que tiene en la ruta 3, que mudará al nuevo predio.

Allí procesa 600 litros por hora, y llega a distribuir en la actualidad hasta 20 mil litros de leche entera y descremada por mes en el mercado local, sobre todo en los supermercados Aiello, su principal boca de expendio. Toda esa experiencia la volcarán en el nuevo plan, ahora ya más tecnificada, ya que el proceso de ultra pasteurización es mucho mejor en cuanto a sanidad y conservación del producto, además de que garantizará la misma calidad que las primeras marcas.

En el Parque Industrial instalarán la maquinaria nueva que fue comprada en Santa Fe, a la que luego se sumará una segunda unidad destinada a envasar leche en envases con el sistema tetra pack, como actualmente utiliza la leche larga vida. Pero la idea no es sacar un producto Premium, sino sumar el programa Copa de Leche al plan, para poder abastecer a todos los colegios públicos de la provincia de un producto de calidad, sin que el Estado tenga que subir el presupuesto.

El plan contempla incluso cómo será el circuito que recorrerá el producto desde el tambo hasta su industrialización. La leche se retirará de los tambos con camiones tanques térmicos y será transportada a la planta, donde será guardada en un tanque de 20.000 litros  con equipo de refrigeración incorporado. Por un sistema de bombeo, se alimentará a la línea de estandarización, donde se obtendrá una leche pasteurizada, higienizada, con un porcentaje de grasa estándar  del 3% y  en condiciones de ser preparada para ser tratada en el próximo paso.

Luego la leche proveniente de la línea de estandarización ingresará a la de ultra pasteurización a alta temperatura (UHT), donde lograrán la obtención de un producto totalmente desodorizado, homogeneizado y con un nivel bacteriológico que, una vez ensachetado, puede tener una fecha de vencimiento del orden de los 25 días.

A efectos de evitar una posible contaminación, la leche ultra pasteurizada que egresará de la línea será bombeada a la máquina ensachetadora directamente, sin paso intermedio, como puede ser un tanque pulmón de almacenamiento, y el excedente de leche que no alcance a ser envasado, retornará a la línea de ultra pasteurización.

Todos los procesos están diseñados para procesar 5.000 litros por hora de leche, de forma tal que no habrá acumulación del producto en los pasos intermedios, lográndose un proceso continuo y evitando posibles contaminaciones.

Unos 68 mil alumnos de 327 colegios desayunarán o merendarán con leche, en envases de 200 centímetros cúbicos con todas las medidas de seguridad sanitaria, algo que hoy no se cumple en todas las escuelas por cuestiones logísticas o de economía, ya que la administración corre por cuenta de las cooperadoras. Los tetra pack permiten tener una practicidad logística, son más durables que los sachets (6 meses) y no necesitan cadena de frío, por lo que bajarán costos logísticos para llevar la leche a los establecimientos educativos rurales más alejados, ya que pueden ir una vez cada seis meses y hacer una entrega grande, ya que no requieren de heladera. Y para no aburrir a los chicos, más adelante esa misma leche les llegará saborizada con frutilla o chocolate. Esta parte del proyecto tiene previsto su arranque para el primer día del ciclo lectivo 2018.

El otro eslabón débil de cualquier sociedad son los abuelos, que necesitan una leche fortificada que hoy en los comercios está por encima de los 38 pesos, un precio demasiado elevado para las jubilaciones que cobra la mayoría. Dentro de poco tendrán la chance de comprar un producto de esa calidad vitamínica a un precio mucho menor.

Tampoco dejarán de lado a los productores lácteos que no mandan la leche a Córdoba y la utilizan para elaborar quesos de campo. Unos 5.000 litros son los que quedan en la provincia para ese fin. A ellos les ofrecerán ingresar a los beneficios de la Ley de Fomento al Agregado de Valor en Origen, por la cual podrán invertir en maquinaria liviana, corrales o infraestructura y recibir hasta un 80% de devolución de ese dinero, una vez concretada la obra o la compra.

Uno de los tamberos involucrados en el plan, Enrique Delfino, también está construyendo una planta de alimentos balanceados para sumar al proyecto, más allá de su aprovechamiento individual. Generará el aporte nutricional necesario para disminuir los costos de alimentación actuales del tambo, de manera tal de poder disminuir los costos de producción. La planta será administrada por él y está ubicada en Concarán, en el Valle del Conlara, donde se agrupan la mayor cantidad de tambos involucrados. Los costos de su construcción están a cargo del propio Delfino, quien invirtió cerca de un millón de pesos.

Así podrán incrementar el valor agregado de los granos producidos en la región, caso del maíz,  mediante su transformación en alimento balanceado destinado a la nutrición de vacas de tambo. También aumentar  la producción de leche en tambos agrupados mediante este proyecto, por tener la posibilidad de disponer alimento balanceado a menor costo, lo que permitirá incrementar el actual consumo en vacas de ordeñe, deprimido por ser el insumo de mayor incidencia económica en la producción de leche.

Aumentarán la eficiencia económica en los sistemas lecheros locales al reducir la influencia del flete, tanto en los granos de esta región que son transformados en alimento en otras provincias, como en el alimento balanceado que es introducido de otras provincias al consumo local. Y podrán incorporar valor a las distintas categorías del rodeo tambo, caso de terneros y recría, al poder disponer de mayor consumo de alimento balanceado.

“No me preocupa recuperar rápido los 41 millones de pesos que invertirá el Estado, sí que todo esté en marcha dentro de 100 días. No debe haber un solo chico desnutrido en la provincia, y si hay alguno, a detectarlo rápido entre todos, a darle la leche que vamos a producir. Será por eso que a los gobiernos  nacionales nunca les gustó lo que hace San Luis, porque nosotros es como que prendemos luces donde todos quieren que haya oscuridad. Acá podemos hacer este tipo de cosas que sorprenden porque hay cero corrupción, una escuela de administración que lleva más de 30 años e hizo que no dependamos de la plata de la Nación y sobre todo porque tenemos sueños y ayudamos a los más humildes”, reflexionó Rodríguez Saá, mientras comprometía a todos a involucrarse en la lucha contra la pobreza y en seguir haciendo el viaje de la periferia al centro, y nunca al revés, con todos los planes.

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La leche más barata llevará la marca 'San Luis'

En 100 días estará en las góndolas de toda la provincia a $15,52. Será de primera calidad, ultra pasteurizada y procesada aquí. La clave es la baja de costos logísticos.

“Un plan con buena leche”. Ese podría ser el eslogan marketinero del proyecto Lácteos San Luis que lanzó el Gobierno la semana pasada y que buscará que el precio en góndola de un producto vital para la población, sobre todo para los niños y los adultos mayores, baje un 35%. Pero no hay marketing detrás de la idea, sino una firme decisión del Estado puntano de dar una batalla más en la lucha contra la pobreza, sumar trabajo genuino, darle agregado de valor a una industria que hasta hoy era muy pequeña en la provincia y arrimarle una ayuda a los tamberos locales, que no escapan a las dificultades que tiene el sector lácteo en todo el país.

Y todo eso en los próximos 100 días, como para que no se diluya el empuje que tiene como cabeza visible al gobernador Alberto Rodríguez Saá y a Cristian Moleker, el ministro de Medio Ambiente, Campo y Producción, pero detrás hay todo un equipo de funcionarios y empresarios privados que hace más de un año trabaja para cerrar todos los detalles del proyecto.

La idea luce tan simple que parece increíble que nadie la haya adoptado antes. Será que San Luis tiene reservados todos los derechos para innovar en un país donde las cosas suelen no funcionar y nadie rompe el molde para cambiarlas. “Me gusta ir a contrapelo”, definió con precisión el Gobernador durante la presentación, cuando expuso un ejemplo irrefutable de que aquí las políticas parecen ir en dirección contraria a las que impone la Nación: “Mientras en el país aumentó la venta de camionetas 4x4 y bajó el consumo de leche, nosotros queremos vender más leche, entonces le bajamos el precio. También queremos vender más carne y ya pusimos en marcha un plan para eso que incluye la reactivación de los frigoríficos provinciales, y queremos vender más verduras y hortalizas, entonces les dimos a los bolivianos la posibilidad de que trabajen la tierra en Sol Puntano. Leche, carne y verduras, lo que necesita un pueblo para alimentarse, con una 4x4 nadie se saca el hambre…”

Cuando los tamberos, en uno de los tantos momentos difíciles que pasaron el año pasado, llegaron hasta Terrazas del Portezuelo para pedir un subsidio provincial de 10 centavos por litro de leche para seguir subsistiendo, recibieron una contrapropuesta muy interesante que dio origen al plan. El razonamiento que hizo Rodríguez Saá en ese momento para proponer el Plan Lácteos San Luis fue sencillo: si la provincia produce 100 mil litros de leche diarios y consume cerca de 53 mil, ¿por qué el 95% de lo que sale de los tambos puntanos debe ir a Córdoba y volver dentro de un sachet ya industrializado? ¿Por qué no agregarle valor acá y dar trabajo a los locales? ¿Por qué el productor primario recibe $5,40 por litro y el consumidor puntano paga $24?” Cuatro tamberos y el único industrializador, el dueño de la empresa Montebianco, se prendieron rápidamente con la idea y 15 meses después la Usina Láctea ya está en marcha.

Los cuatro productores que se prendieron son Emilio Emer, dueño de un tambo en cercanías de El Durazno; Enrique Delfino, quien tiene su establecimiento en Concarán; Martín Pasman, el más grande de todos, con inversiones lácteas en Luján; y el más nuevo, Germán Taranco, quien recién comenzó con el ordeñe el año pasado en el paraje Punta del Agua, a 15 kilómetros de Santa Rosa.

Ellos, más Oscar Dominici por Montebianco, conformaron con el Estado provincial una sociedad de economía mixta, en la que tendrán la mayoría del paquete accionario y el manejo, pero el Gobierno igual tendrá poder de veto ante cualquier decisión en la que no esté de acuerdo. “Así se conformó Volkswagen en Alemania y funciona muy bien. Incluso la población puede comprar acciones y nosotros queremos llegar a algo parecido”, anunció el ministro Moleker durante la presentación.

El Ministro reconoció que el Gobernador “nos desafió a pensar distinto, a actuar sobre las causas y no sobre las consecuencias, y como resultado de esa experiencia nació la Usina Láctea San Luis, que es una construcción colectiva para luchar contra la pobreza. Si somos competitivos, habrá un precio San Luis acorde a lo que queremos, y será una fuente de generación de empleo genuino, en la planta procesadora de leche y en los propios tambos, que necesitarán más mano de obra porque tendrán más vacas para ordeñar”.

San Luis invertirá 41millones de pesos en el proyecto, que tendrá ramificaciones a medida que vaya avanzando. En un primer momento parte de ese dinero se destinará a la compra de una máquina ultra pasteurizadora, que garantizará la calidad del producto al igual que las primeras marcas, otra porción apuntará a subirle un 10% el valor en tranquera que le pagarán a los tamberos y a brindarles un servicio de leasing para que puedan ampliar su plantel de vacas, una ingeniería financiera que consiste en comprarles los animales y ponerlos en garantía de pago, pero mientras tanto ya entran en producción. Ellos deben destinar esas vacas, y una más de su rodeo actual por cada una de las nuevas, a la producción de leche para la Usina Láctea.

Por eso de entrada volcarán 40 mil litros a la producción local y sólo seguirán yendo hacia Córdoba unos 60 mil, que casi en su totalidad van a la procesadora que tiene Molfino, que maneja la marca La Paulina. A partir de la puesta en funcionamiento de la ultra pasteurizadora, comercializarán la leche ensachetada en los supermercados y negocios minoristas de toda la provincia a un precio que, si se mantienen los valores actuales, será de $15,52 por litro, muy inferior a los $24 a los que se ofrece hoy la leche en cualquier góndola. Y en aquellas zonas muy alejadas, donde no hay comercios privados, el Estado venderá de manera directa para que nadie se quede sin la leche marca ‘San Luis’. Más adelante agregarán leche descremada y subproductos como dulce de leche, crema, ricota, queso y yogur, todo a valores inferiores a los de mercado y producido en la nueva planta que tendrá Montebianco en el Parque Industrial sur.

Se trata de un inmenso galpón recuperado de 1.800 metros cuadrados que alguna vez fue de la empresa de pinturas Sintoplom. El Estado invertirá 25 millones de pesos para arreglar el predio y hacerlo funcional, adaptarlo a las exigencias de Senasa en cuanto a la sanidad, y comprar la ultra pasteurizadora, que procesará en el arranque 10 mil litros diarios y podrá llegar a los 30 mil. Montebianco hará un aporte de $4.031.650, que correponden a las máquinas que actualmente son de su propiedad y procesan leche en la planta que tiene en la ruta 3, que mudará al nuevo predio.

Allí procesa 600 litros por hora, y llega a distribuir en la actualidad hasta 20 mil litros de leche entera y descremada por mes en el mercado local, sobre todo en los supermercados Aiello, su principal boca de expendio. Toda esa experiencia la volcarán en el nuevo plan, ahora ya más tecnificada, ya que el proceso de ultra pasteurización es mucho mejor en cuanto a sanidad y conservación del producto, además de que garantizará la misma calidad que las primeras marcas.

En el Parque Industrial instalarán la maquinaria nueva que fue comprada en Santa Fe, a la que luego se sumará una segunda unidad destinada a envasar leche en envases con el sistema tetra pack, como actualmente utiliza la leche larga vida. Pero la idea no es sacar un producto Premium, sino sumar el programa Copa de Leche al plan, para poder abastecer a todos los colegios públicos de la provincia de un producto de calidad, sin que el Estado tenga que subir el presupuesto.

El plan contempla incluso cómo será el circuito que recorrerá el producto desde el tambo hasta su industrialización. La leche se retirará de los tambos con camiones tanques térmicos y será transportada a la planta, donde será guardada en un tanque de 20.000 litros  con equipo de refrigeración incorporado. Por un sistema de bombeo, se alimentará a la línea de estandarización, donde se obtendrá una leche pasteurizada, higienizada, con un porcentaje de grasa estándar  del 3% y  en condiciones de ser preparada para ser tratada en el próximo paso.

Luego la leche proveniente de la línea de estandarización ingresará a la de ultra pasteurización a alta temperatura (UHT), donde lograrán la obtención de un producto totalmente desodorizado, homogeneizado y con un nivel bacteriológico que, una vez ensachetado, puede tener una fecha de vencimiento del orden de los 25 días.

A efectos de evitar una posible contaminación, la leche ultra pasteurizada que egresará de la línea será bombeada a la máquina ensachetadora directamente, sin paso intermedio, como puede ser un tanque pulmón de almacenamiento, y el excedente de leche que no alcance a ser envasado, retornará a la línea de ultra pasteurización.

Todos los procesos están diseñados para procesar 5.000 litros por hora de leche, de forma tal que no habrá acumulación del producto en los pasos intermedios, lográndose un proceso continuo y evitando posibles contaminaciones.

Unos 68 mil alumnos de 327 colegios desayunarán o merendarán con leche, en envases de 200 centímetros cúbicos con todas las medidas de seguridad sanitaria, algo que hoy no se cumple en todas las escuelas por cuestiones logísticas o de economía, ya que la administración corre por cuenta de las cooperadoras. Los tetra pack permiten tener una practicidad logística, son más durables que los sachets (6 meses) y no necesitan cadena de frío, por lo que bajarán costos logísticos para llevar la leche a los establecimientos educativos rurales más alejados, ya que pueden ir una vez cada seis meses y hacer una entrega grande, ya que no requieren de heladera. Y para no aburrir a los chicos, más adelante esa misma leche les llegará saborizada con frutilla o chocolate. Esta parte del proyecto tiene previsto su arranque para el primer día del ciclo lectivo 2018.

El otro eslabón débil de cualquier sociedad son los abuelos, que necesitan una leche fortificada que hoy en los comercios está por encima de los 38 pesos, un precio demasiado elevado para las jubilaciones que cobra la mayoría. Dentro de poco tendrán la chance de comprar un producto de esa calidad vitamínica a un precio mucho menor.

Tampoco dejarán de lado a los productores lácteos que no mandan la leche a Córdoba y la utilizan para elaborar quesos de campo. Unos 5.000 litros son los que quedan en la provincia para ese fin. A ellos les ofrecerán ingresar a los beneficios de la Ley de Fomento al Agregado de Valor en Origen, por la cual podrán invertir en maquinaria liviana, corrales o infraestructura y recibir hasta un 80% de devolución de ese dinero, una vez concretada la obra o la compra.

Uno de los tamberos involucrados en el plan, Enrique Delfino, también está construyendo una planta de alimentos balanceados para sumar al proyecto, más allá de su aprovechamiento individual. Generará el aporte nutricional necesario para disminuir los costos de alimentación actuales del tambo, de manera tal de poder disminuir los costos de producción. La planta será administrada por él y está ubicada en Concarán, en el Valle del Conlara, donde se agrupan la mayor cantidad de tambos involucrados. Los costos de su construcción están a cargo del propio Delfino, quien invirtió cerca de un millón de pesos.

Así podrán incrementar el valor agregado de los granos producidos en la región, caso del maíz,  mediante su transformación en alimento balanceado destinado a la nutrición de vacas de tambo. También aumentar  la producción de leche en tambos agrupados mediante este proyecto, por tener la posibilidad de disponer alimento balanceado a menor costo, lo que permitirá incrementar el actual consumo en vacas de ordeñe, deprimido por ser el insumo de mayor incidencia económica en la producción de leche.

Aumentarán la eficiencia económica en los sistemas lecheros locales al reducir la influencia del flete, tanto en los granos de esta región que son transformados en alimento en otras provincias, como en el alimento balanceado que es introducido de otras provincias al consumo local. Y podrán incorporar valor a las distintas categorías del rodeo tambo, caso de terneros y recría, al poder disponer de mayor consumo de alimento balanceado.

“No me preocupa recuperar rápido los 41 millones de pesos que invertirá el Estado, sí que todo esté en marcha dentro de 100 días. No debe haber un solo chico desnutrido en la provincia, y si hay alguno, a detectarlo rápido entre todos, a darle la leche que vamos a producir. Será por eso que a los gobiernos  nacionales nunca les gustó lo que hace San Luis, porque nosotros es como que prendemos luces donde todos quieren que haya oscuridad. Acá podemos hacer este tipo de cosas que sorprenden porque hay cero corrupción, una escuela de administración que lleva más de 30 años e hizo que no dependamos de la plata de la Nación y sobre todo porque tenemos sueños y ayudamos a los más humildes”, reflexionó Rodríguez Saá, mientras comprometía a todos a involucrarse en la lucha contra la pobreza y en seguir haciendo el viaje de la periferia al centro, y nunca al revés, con todos los planes.

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