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Una crisis global y previsible

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Una crisis global y previsible

La globalización no puede discutirse; es un hecho histórico que ha ocurrido y por lo tanto debe analizarse en esa función. La globalización y la integración de los países, posee elementos muy saludables desde la gestión de los recursos, del manejo de la información y desde la colaboración en el desarrollo de la ciencia o la aplicación de la salud. Algunas veces, esta integración y esta colaboración se ponen a prueba ante una epidemia o ante algún caso que requiere una mirada superadora. Acaba de ocurrir y es interesante el análisis.

La Unión Europea (UE) convocó a una reunión con los países afectados por la crisis de los huevos contaminados con fipronil, que afecta ahora a 15 países y traspasa las fronteras de Europa, con productos detectados en Hong Kong. “Debemos trabajar juntos para extraer las lecciones necesarias, más que perder energía señalando culpables”, sentenció el comisario europeo de Salud, Vytenis Andiukaitis, pidiendo así a los países concernidos dejar de echarse la culpa.

El comisario europeo convocó a una reunión de ministros y representantes de las agencias de seguridad alimentaria en todos los países de la UE implicados, “en cuanto la totalidad de los hechos esté a nuestra disposición”. La reunión se celebrará el 26 de setiembre. Alemania y Francia -donde algunas granjas están directamente bloqueadas- reprendieron severamente a Bélgica y a Holanda. En estos dos países, más de 200 granjas de gallinas ponedoras fueron contaminadas después de desinfectar con productos con fipronil, un insecticida cuyo uso está estrictamente prohibido en el sector avícola.

Bélgica acusó a Holanda de haber tratado a la ligera una información anónima recibida en noviembre de 2016 sobre el uso de fipronil en las granjas holandesas. “En cualquier crisis se cometen errores. Es claramente el caso de ésta”, reconoció la ministra holandesa de Sanidad, Edith Schippers. “Pero no había ningún indicio de que el fipronil se encontrase en los huevos en ese momento”, añadió para explicar por qué las autoridades no realizaron controles desde finales de 2016.

El escándalo, que salió a la luz la semana pasada con la retirada de millones de huevos de supermercados alemanes y holandeses, se gestaba desde hacía varios meses. Francia afirmó que más de 200.000 huevos contaminados con fipronil se pusieron en venta en el mercado francés “desde abril”. En Bélgica, la agencia de seguridad alimentaria remonta a enero de 2017 sus controles de los criaderos bloqueados desde el estallido de la crisis, según Danny Coulier, jefe de la organización representante del sector avícola.

El desencadenante del caso fue la utilización del fipronil por empresas de desinfección que intervinieron en granjas de Holanda, Bélgica y Alemania. Igualmente, una granja en el norte de Francia está bloqueada.

Según la Comisión Europea, se distribuyeron huevos supuestamente contaminados, frescos o líquidos destinados a la industria alimentaria, en Suiza, Hong Kong y en Francia, Suecia, Reino Unido, Austria, Irlanda, Italia, Luxemburgo, Polonia, Rumania, Eslovaquia, Eslovenia y Dinamarca. En total, 15 países de la UE están afectados por el escándalo.

Hong Kong indicó "haber encontrado huevos que venían de Holanda contaminados de fipronil”, precisó el ejecutivo europeo. Las autoridades polacas anunciaron haber hallado unos 40.000 huevos contaminados importados de Alemania, señalando sin embargo que estos huevos no se pusieron a la venta en las tiendas y serían destruidos o reenviados al proveedor alemán.

En el plano judicial del escándalo, dos dirigentes “de la empresa que probablemente aplicó el producto en los criaderos avícolas” fueron detenidos en Holanda. Según los medios holandeses, se trata de la empresa ChickFriend, ampliamente cuestionada por el sector. Las autoridades procedieron en Holanda a ocho allanamientos y la Justicia también tiene en la mira “al comerciante” que distribuyó el fipronil en el país.

Es la globalización, sus ventajas y sus riesgos. Desde el desarrollo científico, hasta la gestión de los alimentos.

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Una crisis global y previsible

La globalización no puede discutirse; es un hecho histórico que ha ocurrido y por lo tanto debe analizarse en esa función. La globalización y la integración de los países, posee elementos muy saludables desde la gestión de los recursos, del manejo de la información y desde la colaboración en el desarrollo de la ciencia o la aplicación de la salud. Algunas veces, esta integración y esta colaboración se ponen a prueba ante una epidemia o ante algún caso que requiere una mirada superadora. Acaba de ocurrir y es interesante el análisis.

La Unión Europea (UE) convocó a una reunión con los países afectados por la crisis de los huevos contaminados con fipronil, que afecta ahora a 15 países y traspasa las fronteras de Europa, con productos detectados en Hong Kong. “Debemos trabajar juntos para extraer las lecciones necesarias, más que perder energía señalando culpables”, sentenció el comisario europeo de Salud, Vytenis Andiukaitis, pidiendo así a los países concernidos dejar de echarse la culpa.

El comisario europeo convocó a una reunión de ministros y representantes de las agencias de seguridad alimentaria en todos los países de la UE implicados, “en cuanto la totalidad de los hechos esté a nuestra disposición”. La reunión se celebrará el 26 de setiembre. Alemania y Francia -donde algunas granjas están directamente bloqueadas- reprendieron severamente a Bélgica y a Holanda. En estos dos países, más de 200 granjas de gallinas ponedoras fueron contaminadas después de desinfectar con productos con fipronil, un insecticida cuyo uso está estrictamente prohibido en el sector avícola.

Bélgica acusó a Holanda de haber tratado a la ligera una información anónima recibida en noviembre de 2016 sobre el uso de fipronil en las granjas holandesas. “En cualquier crisis se cometen errores. Es claramente el caso de ésta”, reconoció la ministra holandesa de Sanidad, Edith Schippers. “Pero no había ningún indicio de que el fipronil se encontrase en los huevos en ese momento”, añadió para explicar por qué las autoridades no realizaron controles desde finales de 2016.

El escándalo, que salió a la luz la semana pasada con la retirada de millones de huevos de supermercados alemanes y holandeses, se gestaba desde hacía varios meses. Francia afirmó que más de 200.000 huevos contaminados con fipronil se pusieron en venta en el mercado francés “desde abril”. En Bélgica, la agencia de seguridad alimentaria remonta a enero de 2017 sus controles de los criaderos bloqueados desde el estallido de la crisis, según Danny Coulier, jefe de la organización representante del sector avícola.

El desencadenante del caso fue la utilización del fipronil por empresas de desinfección que intervinieron en granjas de Holanda, Bélgica y Alemania. Igualmente, una granja en el norte de Francia está bloqueada.

Según la Comisión Europea, se distribuyeron huevos supuestamente contaminados, frescos o líquidos destinados a la industria alimentaria, en Suiza, Hong Kong y en Francia, Suecia, Reino Unido, Austria, Irlanda, Italia, Luxemburgo, Polonia, Rumania, Eslovaquia, Eslovenia y Dinamarca. En total, 15 países de la UE están afectados por el escándalo.

Hong Kong indicó "haber encontrado huevos que venían de Holanda contaminados de fipronil”, precisó el ejecutivo europeo. Las autoridades polacas anunciaron haber hallado unos 40.000 huevos contaminados importados de Alemania, señalando sin embargo que estos huevos no se pusieron a la venta en las tiendas y serían destruidos o reenviados al proveedor alemán.

En el plano judicial del escándalo, dos dirigentes “de la empresa que probablemente aplicó el producto en los criaderos avícolas” fueron detenidos en Holanda. Según los medios holandeses, se trata de la empresa ChickFriend, ampliamente cuestionada por el sector. Las autoridades procedieron en Holanda a ocho allanamientos y la Justicia también tiene en la mira “al comerciante” que distribuyó el fipronil en el país.

Es la globalización, sus ventajas y sus riesgos. Desde el desarrollo científico, hasta la gestión de los alimentos.

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