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Villa Mercedes: nueva inspección en un campo, en busca de Rubilar

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Villa Mercedes: nueva inspección en un campo, en busca de Rubilar

Buscaron en la casa del campo "El Indio", de Las Isletas. Se sumó Gendarmería, que hace pericias a prendas que ya estaban secuestradas.

"Vamos a seguir, porque hay que encontrar a ‘Pupi’”, dice el juez Penal 1 de Villa Mercedes, Alfredo Cuello. Así explicó que mientras un equipo de Gendarmería Nacional, que llegó ayer de Mendoza, hacía pericias en un campo donde podría haber estado Juan Carlos Rubilar luego de desaparecer, los policías de San Luis seguían con los rastrillajes en otros sitios y desandaban los caminos, al sur de Las Isletas, por donde ya han rastrillado. Nada de todos esos trabajos había logrado dar, al menos hasta anoche, una pista certera de qué le pasó al joven discapacitado de 29 años, buscado desde la madrugada del domingo 4 de febrero.

El laboratorio pericial móvil de Gendarmería llegó a las ocho de la mañana al campo “El Indio”, catorce kilómetros al suroeste de Las Isletas, paraje ubicado a catorce kilómetros al sur de Villa Mercedes.

A la comitiva la completaban el juez Cuello, el fiscal de instrucción Maximiliano Bazla, y policías de la Unidad Regional II, encabezados por el jefe de esa repartición, comisario mayor Oscar Contrera.

El olfato de los perros ha llevado a los investigadores de la Policía, al fiscal y al juez a trajinar ya varios días en la estancia “El Indio”. También por ese motivo sumaron ayer a los peritos de Gendarmería. Un animal entrenado de la división Canes de la Policía de Villa Mercedes y el reconocido ovejero alemán “Halcón”, de Marcos Herrero, de la Policía de Río Negro, insisten en señalar que en ese campo habría estado Rubilar. Y habría tenido contacto con unos cuantos objetos que había dentro de la casa, los cuales el juez ordenó secuestrar el martes pasado.

“Los secuestros tienen que ver con la marcación que hace tanto el can de Villa Mercedes, como ‘Halcón’, que vino de Viedma”, le ratificó anoche el juez Cuello a El Diario.

Lo primero que orientó la investigación hacia esa región fue el hecho de que vecinos de Las Isletas vieron a “Pupi” Rubilar allí, el mismo domingo 4, y hallaron pisadas de él en la zona. “Los perros incorporaron más indicios que se suman a los que ya teníamos y que lo ubicaban a Juan Carlos en la zona rural, en inmediaciones de Las Isletas”, señaló el juez.

“No hemos incorporado nuevas hipótesis –explicó–. Estamos trabajando en esta que nos aparece, inicialmente, como la más sólida, a partir de las marcaciones de los perros”.

De todos modos, dijo, las averiguaciones en otros lugares continúan: “Todas las versiones que se van incorporando, se las estudia, se las analiza, se las investiga”.

Ayer, además de inspeccionar la vivienda rural, ocupada en la actualidad por un arrendatario del campo, Osvaldo Andrade, los expertos de Gendarmería hicieron pericias con Luminol, un reactivo que detecta manchas de sangre, aunque hayan sido lavadas.

En la casa, en una pared y en una frazada, hallaron dos pequeñas manchas. 

El magistrado también ordenó secuestrar un cuchillo del inquilino, que tendría manchas de sangre. Aunque los investigadores le asignan un valor relativo a ese último hallazgo. Es bastante previsible que un hombre de campo tenga un cuchillo, y que contenga vestigios de sangre.

El juez Cuello explicó anoche, ante una consulta de este medio, que Andrade no es sospechoso ni está imputado. “Aparte de los testigos, incorporé como testigo, para este procedimiento, a una sobrina de él, para su tranquilidad. Le expliqué la manera que tenemos de trabajar y de trasmitir transparencia a todo lo que hacemos. Así lo entendió la sobrina, participó absolutamente en todo y vio con toda claridad lo que se hizo”, dijo el magistrado que dirige la investigación.

Señaló que su propia presencia, y la del fiscal, en el escenario de las pericias, obedecieron al mismo motivo.

Después de trabajar en “El Indio”, la comitiva regresó a Villa Mercedes y se instaló a continuar las pericias en el albergue policial, cercano al barrio Eva Perón. Los gendarmes esperaban la oscuridad de la noche para ver qué resultados obtenían de la búsqueda de rastros, con Luminol, en la vieja camioneta Chevrolet de Andrade, que tienen secuestrada desde el viernes 9.

“No creo que lleguen a darme resultados hoy, y probablemente algunas piezas se las lleven para analizarlas fuera de la provincia”, dijo el juez.
 

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Villa Mercedes: nueva inspección en un campo, en busca de Rubilar

Los gendarmes hicieron pericias en la casa de campo. Luego, otras en la ciudad. (Foto: Juan Andrés Galli).

Buscaron en la casa del campo "El Indio", de Las Isletas. Se sumó Gendarmería, que hace pericias a prendas que ya estaban secuestradas.

"Vamos a seguir, porque hay que encontrar a ‘Pupi’”, dice el juez Penal 1 de Villa Mercedes, Alfredo Cuello. Así explicó que mientras un equipo de Gendarmería Nacional, que llegó ayer de Mendoza, hacía pericias en un campo donde podría haber estado Juan Carlos Rubilar luego de desaparecer, los policías de San Luis seguían con los rastrillajes en otros sitios y desandaban los caminos, al sur de Las Isletas, por donde ya han rastrillado. Nada de todos esos trabajos había logrado dar, al menos hasta anoche, una pista certera de qué le pasó al joven discapacitado de 29 años, buscado desde la madrugada del domingo 4 de febrero.

El laboratorio pericial móvil de Gendarmería llegó a las ocho de la mañana al campo “El Indio”, catorce kilómetros al suroeste de Las Isletas, paraje ubicado a catorce kilómetros al sur de Villa Mercedes.

A la comitiva la completaban el juez Cuello, el fiscal de instrucción Maximiliano Bazla, y policías de la Unidad Regional II, encabezados por el jefe de esa repartición, comisario mayor Oscar Contrera.

El olfato de los perros ha llevado a los investigadores de la Policía, al fiscal y al juez a trajinar ya varios días en la estancia “El Indio”. También por ese motivo sumaron ayer a los peritos de Gendarmería. Un animal entrenado de la división Canes de la Policía de Villa Mercedes y el reconocido ovejero alemán “Halcón”, de Marcos Herrero, de la Policía de Río Negro, insisten en señalar que en ese campo habría estado Rubilar. Y habría tenido contacto con unos cuantos objetos que había dentro de la casa, los cuales el juez ordenó secuestrar el martes pasado.

“Los secuestros tienen que ver con la marcación que hace tanto el can de Villa Mercedes, como ‘Halcón’, que vino de Viedma”, le ratificó anoche el juez Cuello a El Diario.

Lo primero que orientó la investigación hacia esa región fue el hecho de que vecinos de Las Isletas vieron a “Pupi” Rubilar allí, el mismo domingo 4, y hallaron pisadas de él en la zona. “Los perros incorporaron más indicios que se suman a los que ya teníamos y que lo ubicaban a Juan Carlos en la zona rural, en inmediaciones de Las Isletas”, señaló el juez.

“No hemos incorporado nuevas hipótesis –explicó–. Estamos trabajando en esta que nos aparece, inicialmente, como la más sólida, a partir de las marcaciones de los perros”.

De todos modos, dijo, las averiguaciones en otros lugares continúan: “Todas las versiones que se van incorporando, se las estudia, se las analiza, se las investiga”.

Ayer, además de inspeccionar la vivienda rural, ocupada en la actualidad por un arrendatario del campo, Osvaldo Andrade, los expertos de Gendarmería hicieron pericias con Luminol, un reactivo que detecta manchas de sangre, aunque hayan sido lavadas.

En la casa, en una pared y en una frazada, hallaron dos pequeñas manchas. 

El magistrado también ordenó secuestrar un cuchillo del inquilino, que tendría manchas de sangre. Aunque los investigadores le asignan un valor relativo a ese último hallazgo. Es bastante previsible que un hombre de campo tenga un cuchillo, y que contenga vestigios de sangre.

El juez Cuello explicó anoche, ante una consulta de este medio, que Andrade no es sospechoso ni está imputado. “Aparte de los testigos, incorporé como testigo, para este procedimiento, a una sobrina de él, para su tranquilidad. Le expliqué la manera que tenemos de trabajar y de trasmitir transparencia a todo lo que hacemos. Así lo entendió la sobrina, participó absolutamente en todo y vio con toda claridad lo que se hizo”, dijo el magistrado que dirige la investigación.

Señaló que su propia presencia, y la del fiscal, en el escenario de las pericias, obedecieron al mismo motivo.

Después de trabajar en “El Indio”, la comitiva regresó a Villa Mercedes y se instaló a continuar las pericias en el albergue policial, cercano al barrio Eva Perón. Los gendarmes esperaban la oscuridad de la noche para ver qué resultados obtenían de la búsqueda de rastros, con Luminol, en la vieja camioneta Chevrolet de Andrade, que tienen secuestrada desde el viernes 9.

“No creo que lleguen a darme resultados hoy, y probablemente algunas piezas se las lleven para analizarlas fuera de la provincia”, dijo el juez.
 

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