eldiariodelarepublica.com
Las ciencias y las estadísticas

Escuchanos EN VIVO!
X

Las ciencias y las estadísticas

Un tema clásico de la dialéctica del conocimiento, y, por lo tanto, una muestra de su vitalidad, lo constituye la batalla ancestral de las ciencias. Las ciencias naturales o físicas, frente a las ciencias sociales o ciencias humanas.

Las ciencias son campos concretos del conocimiento. Abordan una disciplina específica, los miembros que las componen son académicos. Seres humanos consagrados al estudio, a la reflexión, para la que se sirven de estadísticas, de indicadores precisos.

La oposición entre las ciencias es el aspecto más visible del denominado debate de las dos culturas. Un debate que tiende a encontrar respuestas reales, a los problemas reales de la humanidad. Muchas veces esa oposición termina por convertirse también en un problema, cuando el debate termina por “desconocer” al otro.

A finales del 2017, la Organización de las Naciones Unidas, hizo una “lista negra” con los peligros que amenazan la paz y la estabilidad mundiales: nacionalismo, xenofobia, profundización de conflictos, una posible guerra nuclear, las consecuencias negativas del cambio climático, que empeora a un grado alarmante, las crecientes desigualdades sociales y las terribles violaciones de derechos humanos.

Al subrayar su optimismo de que el planeta pueda ser más seguro y estar más protegido, el secretario general de la ONU, António Guterres, pidió unidad a la comunidad internacional para hacer frente a esos inmensos desafíos, resolver conflictos, superar odios y defender valores compartidos por todos los seres humanos.

La alerta del secretario general subraya la cruda realidad en la que más de 135 millones de personas afectadas por las crisis necesitan asistencia humanitaria.

El 22 de diciembre, el secretario general lanzó el Centro de Datos Humanitarios de la Oficina para la Coordinación de Asuntos Humanitarios, una de las grandes iniciativas de la Agenda para la Humanidad, en La Haya, que busca mejorar el acceso de los trabajadores humanitarios a la información fundamental que necesitan para tomar decisiones y realizar intervenciones responsables, informadas y oportunas.

El centro se concentra en cuatro áreas claves: servicios de datos; política de datos; alfabetización de datos; y participación en redes.

“Los datos precisos son la esencia para crear buenas políticas y tomar buenas decisiones. Conseguirlos y compartirlos entre cientos de organizaciones, en medio de una emergencia humanitaria es complicado y lleva mucho tiempo, pero es absolutamente fundamental”, subrayó Guterres.

Las ciencias, “duras” y “blandas”, necesitan compartir sus datos para trabajar en las desigualdades de un planeta cada vez más complejo. Es hora de dejar de “mirarse el ombligo”, para empezar a enfocarse en los grandes temas. Porque está claro, y desde hace mucho, que la mirada de un economista sobre la realidad, difiere, y mucho, de la mirada de un sociólogo.

Ya es hora de dejar los personalismos de lado, hora de fijar metas claras, escalables y con visión de futuro. Es hora de que los grandes líderes mundiales abandonen la retórica de la violencia o el intercambio de insultos a través de las redes sociales.

Es hora de que las ciencias abandonen su viejo encono, o al menos sean capaces de “dejarlo de lado” momentáneamente.

Es hora de que los datos reales aparezcan en el escenario global, para que puedan y deban ser la base sobre la que emprender las soluciones. A la Tierra no pueden “rescatarla” un físico o un filósofo, cada uno con sus herramientas. Pero juntos, con estadísticas reales y con la mirada donde debe estar, tal vez sean capaces de dar un paso fundamental en pos de garantizar valores que hoy aparecen muy lejanos.

Compartir en facebook
Compartir en twitter
Compartir en whatsapp
TAGS
COMENTARIOS

Las ciencias y las estadísticas

Un tema clásico de la dialéctica del conocimiento, y, por lo tanto, una muestra de su vitalidad, lo constituye la batalla ancestral de las ciencias. Las ciencias naturales o físicas, frente a las ciencias sociales o ciencias humanas.

Las ciencias son campos concretos del conocimiento. Abordan una disciplina específica, los miembros que las componen son académicos. Seres humanos consagrados al estudio, a la reflexión, para la que se sirven de estadísticas, de indicadores precisos.

La oposición entre las ciencias es el aspecto más visible del denominado debate de las dos culturas. Un debate que tiende a encontrar respuestas reales, a los problemas reales de la humanidad. Muchas veces esa oposición termina por convertirse también en un problema, cuando el debate termina por “desconocer” al otro.

A finales del 2017, la Organización de las Naciones Unidas, hizo una “lista negra” con los peligros que amenazan la paz y la estabilidad mundiales: nacionalismo, xenofobia, profundización de conflictos, una posible guerra nuclear, las consecuencias negativas del cambio climático, que empeora a un grado alarmante, las crecientes desigualdades sociales y las terribles violaciones de derechos humanos.

Al subrayar su optimismo de que el planeta pueda ser más seguro y estar más protegido, el secretario general de la ONU, António Guterres, pidió unidad a la comunidad internacional para hacer frente a esos inmensos desafíos, resolver conflictos, superar odios y defender valores compartidos por todos los seres humanos.

La alerta del secretario general subraya la cruda realidad en la que más de 135 millones de personas afectadas por las crisis necesitan asistencia humanitaria.

El 22 de diciembre, el secretario general lanzó el Centro de Datos Humanitarios de la Oficina para la Coordinación de Asuntos Humanitarios, una de las grandes iniciativas de la Agenda para la Humanidad, en La Haya, que busca mejorar el acceso de los trabajadores humanitarios a la información fundamental que necesitan para tomar decisiones y realizar intervenciones responsables, informadas y oportunas.

El centro se concentra en cuatro áreas claves: servicios de datos; política de datos; alfabetización de datos; y participación en redes.

“Los datos precisos son la esencia para crear buenas políticas y tomar buenas decisiones. Conseguirlos y compartirlos entre cientos de organizaciones, en medio de una emergencia humanitaria es complicado y lleva mucho tiempo, pero es absolutamente fundamental”, subrayó Guterres.

Las ciencias, “duras” y “blandas”, necesitan compartir sus datos para trabajar en las desigualdades de un planeta cada vez más complejo. Es hora de dejar de “mirarse el ombligo”, para empezar a enfocarse en los grandes temas. Porque está claro, y desde hace mucho, que la mirada de un economista sobre la realidad, difiere, y mucho, de la mirada de un sociólogo.

Ya es hora de dejar los personalismos de lado, hora de fijar metas claras, escalables y con visión de futuro. Es hora de que los grandes líderes mundiales abandonen la retórica de la violencia o el intercambio de insultos a través de las redes sociales.

Es hora de que las ciencias abandonen su viejo encono, o al menos sean capaces de “dejarlo de lado” momentáneamente.

Es hora de que los datos reales aparezcan en el escenario global, para que puedan y deban ser la base sobre la que emprender las soluciones. A la Tierra no pueden “rescatarla” un físico o un filósofo, cada uno con sus herramientas. Pero juntos, con estadísticas reales y con la mirada donde debe estar, tal vez sean capaces de dar un paso fundamental en pos de garantizar valores que hoy aparecen muy lejanos.

Logín