eldiariodelarepublica.com
Estudiantes de secundaria entregaron una silla de ruedas eléctrica a un canillita

Escuchanos EN VIVO!
X

Estudiantes de secundaria entregaron una silla de ruedas eléctrica a un canillita

foto
video

Sueño cumplido para Miguel Sosa, que ahora podrá trabajar sin dificultades. Lo hicieron posible la Universidad Nacional de San Luis (UNSL) junto con la Escuela N° 9 "Domingo Faustino Sarmiento.

La Universidad Nacional de San Luis (UNSL) junto con la Escuela N° 9 "Domingo Faustino Sarmiento", ex Industrial, le cumplieron el sueño a Miguel Sosa, un canillita con problema motrices. Martín Muñoz, Nicolás Garay, Bruno Heredia, Enzo López y Leandro Penini, junto a otros 10 alumnos le hicieron entrega de una silla de ruedas eléctrica para que pueda trabajar sin dificultad.

El clima que se vivió ayer en el microcine de la UNSL fue de alegría ya que finalmente después de tres meses le entregaron a Miguel la silla de ruedas que tanto había deseado. Pasadas las seis de la tarde llegaron los chicos de quinto año de la ex Industrial quienes trabajaron a sol y sombra en este proyecto con gran entusiasmo y dedicación. “Es una alivio para nosotros poder entregarla y ver el fruto de todos estos meses y más sabiendo que es para alguien que realmente lo necesita”, dijo Enzo López, uno de los alumnos, quien estaba rodeado por el resto de sus compañeros que le hacían el aguante. Un poco nervioso, pero con una gran sonrisa, contó: “Nos sorprendimos cuando vino el profesor con este proyecto, ya que sólo teníamos tres meses para hacerla. Todos estábamos un poco asustados, pero finalmente nos embarcamos en esta gran aventura y salió bien”, precisó.

El taller del colegio está preparado para que cada uno pueda hacer su tarea tranquilo. Tienen amoladoras, soldadoras, perforadoras y plegadoras. Todo está listo para producir lo que los chicos imaginan. Ahí en ese lugar entre medio de las máquinas fue donde se gestó este gran trabajo. Entre charlas y risas Ramiro Muñoz, otro estudiante comentó cómo se ordenaron para trabajar. “La base de todo es la organización. Nos dividieron en tres aéreas: gestión, que eran los encargados de buscar todos los materiales para poder trabajar. Otros estaban en la parte de diseño, que armaron el dibujo de la silla y sobre la marcha pulían detalles. Por último, está nuestro aporte que somos los responsables de soldar cada una de las piezas y dejarla lista para su funcionamiento”, detalló.

 

LEE LA NOTA COMPLETA EN LA EDICIÓN IMPRESA

Compartir en facebook
Compartir en twitter
Compartir en whatsapp
TAGS
COMENTARIOS

Estudiantes de secundaria entregaron una silla de ruedas eléctrica a un canillita

Sueño cumplido para Miguel Sosa, que ahora podrá trabajar sin dificultades. Lo hicieron posible la Universidad Nacional de San Luis (UNSL) junto con la Escuela N° 9 "Domingo Faustino Sarmiento.

Asombro. Mientras los estudiantes contaban cómo la habían fabricado, miguel miraba con pasión su nuevo medio de movilidad. Foto: martín Gómez.

La Universidad Nacional de San Luis (UNSL) junto con la Escuela N° 9 "Domingo Faustino Sarmiento", ex Industrial, le cumplieron el sueño a Miguel Sosa, un canillita con problema motrices. Martín Muñoz, Nicolás Garay, Bruno Heredia, Enzo López y Leandro Penini, junto a otros 10 alumnos le hicieron entrega de una silla de ruedas eléctrica para que pueda trabajar sin dificultad.

El clima que se vivió ayer en el microcine de la UNSL fue de alegría ya que finalmente después de tres meses le entregaron a Miguel la silla de ruedas que tanto había deseado. Pasadas las seis de la tarde llegaron los chicos de quinto año de la ex Industrial quienes trabajaron a sol y sombra en este proyecto con gran entusiasmo y dedicación. “Es una alivio para nosotros poder entregarla y ver el fruto de todos estos meses y más sabiendo que es para alguien que realmente lo necesita”, dijo Enzo López, uno de los alumnos, quien estaba rodeado por el resto de sus compañeros que le hacían el aguante. Un poco nervioso, pero con una gran sonrisa, contó: “Nos sorprendimos cuando vino el profesor con este proyecto, ya que sólo teníamos tres meses para hacerla. Todos estábamos un poco asustados, pero finalmente nos embarcamos en esta gran aventura y salió bien”, precisó.

El taller del colegio está preparado para que cada uno pueda hacer su tarea tranquilo. Tienen amoladoras, soldadoras, perforadoras y plegadoras. Todo está listo para producir lo que los chicos imaginan. Ahí en ese lugar entre medio de las máquinas fue donde se gestó este gran trabajo. Entre charlas y risas Ramiro Muñoz, otro estudiante comentó cómo se ordenaron para trabajar. “La base de todo es la organización. Nos dividieron en tres aéreas: gestión, que eran los encargados de buscar todos los materiales para poder trabajar. Otros estaban en la parte de diseño, que armaron el dibujo de la silla y sobre la marcha pulían detalles. Por último, está nuestro aporte que somos los responsables de soldar cada una de las piezas y dejarla lista para su funcionamiento”, detalló.

 

LEE LA NOTA COMPLETA EN LA EDICIÓN IMPRESA

Logín